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A pesar de que la inflación continúa su desaceleración, se espera resultados de inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF) a lo largo del país

  • Informe de monitoreo remoto
  • Venezuela
  • Junio 2024
A pesar de que la inflación continúa su desaceleración, se espera resultados de inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF) a lo largo del país

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  • Mensajes Clave
  • Contexto de seguridad alimentaria
  • Anomalías actuales en las condiciones de seguridad alimentaria en junio 2024
  • Supuestos clave sobre las condiciones atípicas de seguridad alimentaria hasta enero 2025
  • Resultados proyectados de inseguridad alimentaria aguda hasta enero 2025
  • Eventos que pueden cambiar los resultados proyectados de inseguridad alimentaria aguda
  • Mensajes Clave
    • El resultado más alto a nivel del área en Venezuela será inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF) entre junio 2024 y enero 2025. Tras la crisis económica que afectaba a millones de hogares, las mejoras macroeconómicas y la reactivación de diferentes actividades económicas y agrícolas ha disminuido la población en necesidad. Sin embargo, se prevé que una porción de los hogares más pobres continuará en Crisis (Fase 3, CIF) hasta enero. Se calcula que las necesidades persisten para entre 1.0 y 1.5 millones de personas.
    • Despues de varios años de unas de las tasas de inflacion mas altas del mundo, se preve que las tasas mensual y anual se queden por debajo del 5 y 100 por ciento respectivamente, hasta enero. Esto es un alivio para los hogares pobres que han visto sus presupuestos presionados por los precios volatiles en la moneda local. La continuación de la dolarización informal y los aumentos recientes en el gasto público – aumentando algunos bonos y mejorando el contenido de cajas subsidiadas (CLAP) – se combinan para mejorar el acceso a alimentos. 
    • Dado el contexto macroeconómico, la población de preocupación sigue siendo los hogares muy pobres que no cuentan con fuentes de ingresos en USD y que tienen limitado acceso a remesas internacionales y/o programas sociales. Aunque están repartidas por todas las áreas urbanas y periurbanas del país, habrá concentraciones alrededor de la capital y en Anzoátegui, Monagas, Sucre y Zulia. 
    • Entre junio y septiembre, se espera que la situación se mantenga estable. Entre octubre y enero, se prevé una ligera mejora en la situación debido a la temporada de fiestas, que trae consigo el pago de aguinaldos, un aumento de demanda laboral y mayor flujo de remesas al país. Se espera que una porción de los hogares logre mejorar su situación de Crisis (Fase 3, CIF) a Acentuada (Fase 2, CIF).

    Contexto de seguridad alimentaria

    Desde hace una década, Venezuela ha experimentado una crisis económica y social caracterizada por la acelerada pérdida del poder adquisitivo, debido a la depreciación de la moneda, elevadas tasas de inflación y el deterioro de la capacidad productiva e industrial, especialmente la produccion agrícola y petrolera. En este contexto, la generacion de ingresos de los hogares se ha visto reducida, limitando el acceso a alimentos. La volatididad de la moneda local dio paso a la progresiva dolarización informal de la economía, como una estrategia para poder preservar la capacidad de compra y facilitar las transacciones comerciales. La crisis tambien resultó en un flujo significativo de millones de migrantes venezolanos hacia otros paises; desplazandose principalmente en Sudamérica, hacia Colombia, Perú y Ecuador siendo Colombia el principal receptor, seguido de Perú y Ecuador. Sin embargo, después del auge de la crisis económica entre 2014 y 2020, el país ha experimentado una progresiva estabilización económica, inpulsada por menores tasas de inflación, mayor estabilidad cambiaria y la paulatina recuperación de la estructura productiva. Desde 2021, la tasa de inflación mensual y anual se ha desacelerado considerablemente y se mantiene menor al 5 y 100 por ciento, respectivamente.  

    Casi 90 por ciento de la población vive en áreas urbanas y los ingresos de los hogares provienen de diversas fuentes (salarios, remesas y sistema de protección social). La mayoría de los empleados del sector privado formal o informal recibe salarios en USD, mientras que el sector público paga en VED; sin embargo, la mitad de las transacciones an areas metropolitanas se realizan en USD. Los hogares que reciben salarios en VED son mas vulnerables a experimentar pérdidas en su capacidad de compra por la fluctuacion del VED y la conversión a USD para completar transacciones cotidianas. Los salarios del sector público se establecen en moneda local, generando disparidades entre ingresos privados y públicos. Para los hogares más pobres, la informalidad laboral predomina con actividades como comercio ambulante, economía del rebusque y pequeños emprendimientos. En areas rurales, especialmente en Guárico, Cojedes, Portuguesa y Barinas, la agricultura familiar es muy importante para los hogares más pobres. Otra fuente importante de ingresos son las remesas, cuyo monto y frecuencia de recepción varía pero que tambien contribuyen a dinamizar la economía local, aunque solo una parte de los hogares las reciben. En 2023, se estima que las remesas alcanzaron los 3,725 millones de USD (4 por ciento del PIB), 10 por ciento más respecto al 2022, resaltando la importancia de estos flujos para el consumo de los hogares venezolanos.

    El sistema de protección social en Venezuela incluye programas que cubren necesidades alimentarias como los bonos del Sistema la Patria (en pagos mensuales indexados en USD y pagados en VED), CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción), bolsas subsidiadas con alimentos entregadas regularmente a los hogares según su composición, y el Cesta Ticket, un bono electrónico para alimentos, que se entrega a los empleados del sector público y privado. Los trabajadores públicos y pensionados, que perciben sus ingresos en VED son los principales beneficiarios de la mayoría de los bonos; sin embargo, la CLAP y el Cesta Ticket cubren un porcentaje significativo de la población. Según una encuesta de donantes internacionales a finales de 2023, el 82 por ciento de la poblacion reportó recibir cajas CLAP mientras que 62 por ciento reportó recibir transferencias financieras del gobierno durante el año. Sin embargo, la distribución de bonos y bolsas CLAP puede ser irregular y no todos los hogares más pobres tiene acceso a ellos.  

    Debido a las condiciones macroeconómicas, los precios de los productos de la canasta básica en VED suelen variar significativamente en cortos períodos. Una dieta básica para la mayoría de los hogares comprende arroz, harina, pan, pasta, aceite o margarina y sustitutos como el platano, la ahuyama y la yuca, mientras que el pollo y el huevo son las fuentes principales de proteína animal. Sin embargo, los hogares ajustan sus preferencias de compra dependiendo a los precios y la estacionalidad. 

    La producción nacional se organiza en dos ciclos anuales de cosecha: entre febrero y mayo, y entre septiembre y diciembre, recolectando maíz, arroz, frijoles, yuca, plátano y hortalizas. A partir de 2020, una combinacion de intervenciones gobermentales y las mejoras en las condiciones macroeconómicas han frenado la caída en la produccion agrícola, aunque ésta aún se encuentra por debajo de los niveles reportados durante el año de referencia (2013). Esta tendencia genera más presión sobre las importaciones de cereales para cubrir las necesidades alimentarias nacionales, que suelen suponer 57 por ciento del suministro nacional. No obstante, la disponibilidad de alimentos se ha mejorado desde el 2020 y los mercados son abastecidos con los productos nacionales e importados. 


    Anomalías actuales en las condiciones de seguridad alimentaria en junio 2024
    Figura 1. Porcentaje del Índice de Vegetación Normalizada Diferencial (NDVI), 6 a 15 de junio de 2024
    This map shows the Normalized Difference Vegetative Index for June 6–15, 2024

    Fuente: USGS/FEWS NET

    Nacionales

    • La tasa de inflación mensual y anual en Venezuela muestra una tendencia a la desaceleración. En mayo, la inflación mensual se ubicó en 1.5 por ciento, mientras que la tasa anual, si bien se mantiene elevada (59.2 por ciento), fue la más baja desde febrero de 2014. Se observa una tendencia similar en la inflación de alimentos con variaciones mensuales y anuales de 1.9 y 53 por ciento, respectivamente. La desaceleración se atribuye a la moderación del gasto público, la menor volatilidad de la moneda local y la congelación del salario mínimo por tercer año consecutivo.
    • En mayo, la moneda local se mantuvo estable respecto al mes anterior, pero se depreció en cerca de 50 por ciento respecto a mayo de 2023. El Banco Central de Venezuela (BCV) aumentó la venta de divisas para estabilizar el tipo de cambio. 
    • Durante el mismo período, el gasto público creció solo un 4 por ciento, una desaceleración respecto al 8 por ciento observado el mes anterior, pero podría incrementar hasta un 17 por ciento en junio ante la proximidad de las elecciones. Este incremento de gasto ha permitido mejorar la calidad y cantidad del contenido de la bolsa CLAP, pero no necesariamente incrementar la frecuencia de distribución. Gracias a la extensión del plazo de pago de impuestos y a mayores ingresos por fiscalizaciones, la recaudación de impuestos cubrió el 71 por ciento del gasto público.
    • El costo de una dieta de cereales y aceite y de una dieta diversificada se mantuvieron relativamente estables en mayo. El costo de la dieta de cereales y aceite experimentó una leve disminución del 1.4 por ciento en USD, mientras que su precio en VED aumentó un 1.1 por ciento quedando su valor en aproximadamente 107 USD o 4,301 VED; mientras que la dieta diversificada presentó una caída mensual del 1.6 por ciento en USD, pero su valor en VED se incrementó en un 1.4 por ciento quedando en 232 USD o 9,303 VED. 
    • Desde la llegada de las lluvias, los déficits de lluvia han persistido en áreas focalizadas de Falcón, Lara, Portuguesa, Guárico, Anzoátegui, Monagas y Bolívar, que se refleja en la salud de la vegetación (Figura 1), mientras que todo el país experimenta temperaturas por arriba del promedio. Sin embargo, gracias al riego, la producción agrícola se desarrolla normal con la temporada.

    Asistencia alimentaria humanitaria

    • De acuerdo con el Clúster de Seguridad Alimentaria, entre enero y abril 2024 más que 43,000 personas recibieron asistencia alimentaria humanitaria con entregas de canastas en hogares y centros comunitarios y de salud. Sin embargo, sus entregas son focalizadas y no alcanzan una cantidad suficiente de población para cambiar la clasificación de seguridad alimentaria a nivel del área. 

    Supuestos clave sobre las condiciones atípicas de seguridad alimentaria hasta enero 2025

    Supuestos nacionales

    • Se espera que el BCV continue su intervención cambiaria para contener la depreciación del VED. Se prevé que la adecuada disponibilidad de USD y la estabilidad de la moneda local contribuyan a mantener la tasa de inflación mensual por debajo del cinco por ciento y la anual por debajo del cien por ciento hasta enero de 2025. Se estima que el volumen de producción de petróleo incremente de 9 por ciento y la exportación del mismo un 10 por ciento en comparación con 2023; sin embargo, la venta de petróleo con descuento debido al restablecimiento de las sanciones a Petróleos de Venezuela S.A (PDVSA) podría reducir la disponibilidad de divisas y limitar las intervenciones cambiarias del BCV.
    • El gasto público y, con ello, los programas sociales tendrán fluctuaciones por las elecciones y factores estacionales hasta enero del 2025. Se espera un aumento en el gasto público durante el período preelectoral y la continuación de la calidad y cantidad mejorada del contenido de la bolsa CLAP. Después de las elecciones, se prevé que esa tendencia se modere y que los programas sociales, como Cesta Ticket, los Bonos Patria y CLAP, no tengan aumentos significativos hasta septiembre. A partir de octubre por el pago de aguinaldos y la posible segunda vuelta electoral y las elecciones regionales y legislativas en 2025, el gasto podría generar un repunte, pero se espera que se mantenga controlado hasta enero del 2025, con ajustes graduales según la evolución de la economía y las prioridades del gobierno.
    • Se prevé quelos precios de los alimentos locales e importados en VED, y en menor medida en USD, aumenten moderadamente debido a la estabilidad de la moneda y a la mejora en disponibilidad de alimentos.
    • Se pronostican lluvias por encima del promedio en la mayoría del país hasta finales del año. Con ellas, se espera un inicio normal de las actividades de siembra de maíz y arroz y un aumento en las areas de siembra debido también a la progresiva recuperación de la producción. La producción de arroz este año aumentará del 23 por ciento, alcanzando las 381 TMM y reduciendo las importaciones para garantizar las reservas y cubrir la CLAP a 90 TMM, lo que apoyará la estabilización de precios también. 

    Asistencia alimentaria humanitaria

    Supuesto nacional

    • Aunque los planes oficiales del Clúster de Seguridad Alimentaria para la entrega de asistencia alimentaria humanitaria no son públicos aun, se espera que las entregas continúen de ser focalizadas durante el resto del periodo de análisis, sin llegar a cambiar la fase de clasificación en ningún estado.

    Resultados proyectados de inseguridad alimentaria aguda hasta enero 2025

    Desde principios de año, la inflación anual ha disminuido notablemente, del 189 por ciento en diciembre de 2023 al 59 por ciento en mayo; esta desaceleración ha aliviado a los hogares que dependen de la compra en el mercado para satisfacer sus necesidades alimentarias. Gracias a la intervención del BCV, la devaluación del VED se ha desacelerado y las condiciones macroeconómicas continúan mejorando. Además, persiste la dolarización informal de la economía y parte de la población percibe sus ingresos en USD, lo que mejora también su poder adquisitivo. Los mercados siguen abastecidos gracias a las importaciones y la mejora en la producción nacional, dando como resultado el aumento en disponibilidad de cereales durante el segundo semestre de 2024. Las condiciones climáticas favorables, el aumento en las áreas de siembra y la recuperación agrícola, que aún enfrenta retos de financiamiento, han resultado en el incremento de 23 por ciento en la producción nacional de arroz respecto al ciclo anterior y de 5 por ciento en la producción de maíz. Aunque ha mejorado la producción, Venezuela continúa dependiendo de las importaciones. Para septiembre será necesario aumentar las importaciones, mientras sale la cosecha para suplir el total de la demanda interna. También se espera un leve aumento de dos por ciento en la importación de trigo derivado del aumento en su consumo. 

    Ante las elecciones, el gasto público se ha dirigido a aumentar los programas sociales, incluyendo, más recientemente, el incremento del Ingreso Mínimo Integral en mayo. Aunque es poco probable que el salario mínimo aumente, los bonos adicionales y la cobertura de las cajas CLAP han mejorado el acceso a los alimentos para los hogares en los últimos meses. Los programas de alimentación escolar han proporcionado apoyo adicional. Estos programas, impulsados por el PMA y sus socios del Clúster, han atendido a 475,684 personas (54 por ciento niñas y mujeres) con entregas de comida en aproximadamente 2,000 escuelas de ocho estados del país hasta abril. Se espera que el programa continúe en 2024 y con el mismo nivel de apoyo. 

    Teniendo en cuenta estos factores, la mayoría de los hogares urbanos más pobres de Venezuela pueden satisfacer sus necesidades alimentarias básicas gracias a diversas fuentes de ingresos, especialmente en USD, remesas y programas sociales. Sin embargo, los bajos salarios en el sector informal y los altos precios de los alimentos limitan su poder adquisitivo, dando como resultado que muchos hogares deban recurrir a estrategias como gastar sus ahorros, comprar alimentos más baratos o acumular préstamos para cubrir sus necesidades situándolos en inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF). Por otro lado, algunos hogares, especialmente los que perciben ingresos en VED, tienen acceso limitado a ingresos en USD, remesas, y/o beneficios de programas sociales, enfrentan mayores dificultades y probablemente experimentan brechas de consumo alimentario o adoptan estrategias de afrontamiento insostenibles, ubicándolos en Crisis (Fase 3, CIF). Aunque estas poblaciones están dispersas en las zonas urbanas y periurbanas, se prevén concentraciones ligeramente mayores en el Distrito Capital, Anzoátegui, Monagas, Sucre y Zulia.  No obstante, la porción de estos hogares no es suficiente para cambiar la fase de inseguridad alimentaria a nivel del área a Crisis (Fase 3, CIF).

    Entre junio y septiembre, se espera que la inflación, los precios y los programas sociales se mantengan estables, con una moderación del gasto público tras las elecciones de julio. Entre octubre y enero, se prevé una ligera mejora en la situación debido a la temporada de fiestas, que trae consigo el pago de aguinaldos, un aumento del trabajo informal y el turismo y mayor flujo de remesas al país, dinamizando la actividad económica. Se espera que una porción de los hogares logre mejorar su situación de Crisis (Fase 3, CIF) a Acentuada (Fase 2, CIF) y que algunos incluso logren avanzar a una fase mejor durante este período.

    Además, la situación de seguridad alimentaria de los agricultores de subsistencia en Venezuela mejorará durante el periodo de análisis, pasando de Crisis (Fase 3, CIF) a Acentuada (Fase 2, CIF) para la mayoría. Las precipitaciones por encima del promedio en la mayoría de las regiones, incluidas las zonas agrícolas de Llanos, Andes, Caribe y Oriental mejorarán las condiciones de humedad en la vegetación y permitirán la cosecha principal de maíz y secundaria de arroz entre agosto y octubre, así como de vegetales en octubre. Esto generará mayor demanda de mano de obra agrícola, asegurando ingresos para estos hogares y aumentando la producción de granos, tubérculos, hortalizas, etc. 


    Eventos que pueden cambiar los resultados proyectados de inseguridad alimentaria aguda

    Nacional 

    El impacto de una tormenta tropical o huracán

    Probable impacto en los resultados de la inseguridad alimentaria aguda: Dependiendo de la trayectoria y la magnitud de un posible tormenta tropical o huracán, los impactos directos e indirectos podrían incluir lluvias intensas con inundaciones, erosión de suelos, derrumbes y deslaves. También podría cambiar las perspectivas de producción de cultivos, hacer daños a las vías de comunicación, y afectar negativamente otras fuentes de ingresos y alimentos, aumentando la población en Acentuada (Fase 2, CIF) y/o Crisis (Fase 3, CIF). 

    Cita recomendada: FEWS NET. Venezuela Informe de monitoreo remoto Junio 2024: A pesar de que la inflación continúa su desaceleración, se espera resultados de inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF) a lo largo del país, 2024.

    Para el monitoreo remoto, típicamente un(a) coordinador(a) trabaja a través de la oficina regional más cercana. Con apoyo de datos de los socios, el(a) coordinador(a) utiliza el desarrollo de escenarios para llevar a cabo el análisis y producir los reportes mensuales. Es posible que los países de monitoreo remoto cuenten con menor información disponible y como consecuencia, los reportes tengan menos detalle que los países con presencia de FEWS NET. Para conocer más sobre nuestro trabajo, haga clic aqui.

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