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Mejora en la macroeconomía ayudará a desacelerar la inseguridad alimentaria en el primer trimestre de 2024

  • Informe de monitoreo remoto
  • Venezuela
  • Diciembre 2023
Mejora en la macroeconomía ayudará a desacelerar la inseguridad alimentaria en el primer trimestre de 2024

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  • Mensajes Clave
  • Perspectiva proyectada hasta mayo 2024
  • Mensajes Clave
    • La moderada recuperación de las condiciones macroeconómicas sumada por el fortalecimiento económico estacional al final del año – aunado a la dolarización, la ampliación de los programas de protección social y la estabilidad del precio de la dieta básica en comparación mensual – aumentará temporalmente el acceso a los alimentos de los hogares pobres. Como consecuencia, se espera que el número de hogares en condiciones de Crisis (Fase 3, CIF) disminuya hasta febrero; sin embargo, persistirán condiciones de inseguridad Acentuada (Fase 2, CIF) en el Distrito Capital, Guárico, Barinas y los estados fronterizos con Colombia (Apure, Zulia y Táchira). Entre marzo y mayo los hogares pobres tendrán menos apoyo de protección social para cubrir las necesidades de kilocalorías, limitando el acceso a los alimentos para hogares pobres fuera de Caracas. Sin embargo, se mantendrán condiciones macroeconómicas estables que desacelerarán la migración de los hogares de Acentuada (Fase 2, CIF) a Crisis (Fase 3, CIF). 
    • Poblaciones que necesitan ayuda alimentaria de emergencia se encuentran distribuidos a lo largo del país, y se caracterizan por recibir sus ingresos en moneda local, sin acceso a remesas, ni a los Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP) o bonos del gobierno. Dependen del mercado para obtener alimentos, son más vulnerables a las fluctuaciones de los precios. La mayoría se ubica en las zonas periurbanas del Distrito Capital, y los estados fronterizos con Colombia. También, continua la preocupación por algunos hogares rurales pobres. Aunque El Niño no afectará al abastecimiento de alimentos, sí repercutirá negativamente en el poder adquisitivo. Los pequeños agricultores, sin acceso a sistemas de riego, tendrán una segunda cosecha de maíz con bajos rendimientos, presionando sus medios de vida hasta marzo cuando inicie la nueva cosecha. La mayoría de estos hogares están ubicados en Guárico, Apure y el oriente de Barinas. 
    • Pese a las condiciones de lluvia por debajo del promedio y la temperatura por encima del mismo resultante de El Niño, la producción nacional tenderá a ser superiores al promedio. Según la actualización de USDA, la producción de maíz y arroz crecerán con respecto a 2022/23 en 35 y 17 por ciento respectivamente en comparación al año anterior y arriba del promedio de los cinco años. La producción comercial pudo crecer a pesar de las malas condiciones climatológicas debidas a la extensión en las áreas de siembra, el uso de sistemas de riego y al mejor acceso a fertilizantes en insumos que contribuyeron a la mejora de los rendimientos en comparación con los últimos años, cuando la economía estaba peor. 
    • Las tensiones entre los gobiernos venezolano y guyanés por la disputa del territorio del Esequibo, podrá provocar algunas restricciones comerciales entre ambos países; sin embargo, no se prevé que tengan un impacto considerable en la disponibilidad o acceso a los alimentos para los venezolanos. El arroz es el principal alimento que se comercia entre los dos países, principalmente para la CLAP. No obstante, Venezuela ha mejorado la producción de arroz – incluye la cosecha de 2023/2024 – y cuenta con un número mayor de socios comerciales que pueden llenar el déficit de importaciones, por lo que no se espera que las restricciones perjudiquen el suministro de granos básicos.
    ÁreaAnomalías actualesAnomalías proyectadas
    Nacional
    • Las condiciones del fenómeno de El Niño muestran temperaturas por encima y lluvia por debajo del promedio, lo que dificulta el crecimiento de los cultivos durante la segunda cosecha de maíz y la principal cosecha de arroz de los pequeños agricultores, en Guárico, Apure y el oriente de Barinas. 
    • La tasa de inflación mensual siguió desacelerándose en noviembre, ubicándose en 3.5 por ciento según los datos oficiales del Banco Central de Venezuela (BCV). Esta desaceleración se alcanzó a pesar de la expansión financiera, debido a la estabilidad cambiaria desde noviembre. 
    • El aumento estacional de los precios de alimentos no se presentó como se esperaba debido a la producción local exitosa y estabilidad del VED inesperada. En noviembre, los precios en VED y en USD se mantuvieron estables para los cereales, la pasta, los substitutos y la proteína animal (con excepción del pollo en moneda local). Sin embargo, se mantuvieron más altos con respecto al año anterior y del promedio de los cinco años; con excepción de la yuca que disminuyo 11 por ciento con respecto a 2022. El costo de la dieta básica en VED y USD también se mantuvo estable.
    • Los bonos del sistema de protección social se distribuyeron desde noviembre los que mejoran el poder adquisitivo estacionalmente; pero las prestaciones distribuidas fueron pocos diferentes que en años anteriores. En Caracas continua la distribución mensual de CLAP, mientras que en el resto de las municipalidades no se reporta distribución de CLAP desde octubre. CLAP navideña se distribuyó, pero sólo incluía el pernil. En noviembre, se distribuyó una nueva CLAP para niños, que contiene Nutrichicha. Los trabajadores del sector público (casi 20 por ciento de trabajadores en el país) recibieron un nuevo bono de 100 USD que compenso las pérdidas debidas de una CLAP inferior de normal.
    • Ecoanalitica estima que las remesas en 2023 fueron de 2,500 millones de USD, 8 por ciento por debajo de 2022. 
    • Las temperaturas por encima del promedio continuaran. Hasta marzo, las precipitaciones también serán por debajo del promedio. Esto puede dificultar la etapa de crecimiento de los cultivos de granos básicos y vegetales de pequeños agricultores. Entre marzo y mayo, mejorarán las condiciones de lluvia a por arriba del promedio en el centro, occidente y Caribe; esto beneficiará los rendimientos de la cosecha de vegetales. Sin embargo, será demasiado tarde para beneficiar a la producción de cereales y dependiendo de la cantidad de lluvia, la humedad podría generar brotes de enfermedades. 
    • Según estimaciones de USDA actualizadas a diciembre 2023, para el año comercial 2023/2024 la producción de maíz y arroz crecerán en 35 y 17 por ciento respectivamente con respecto al año anterior, y 92 y 66 por ciento arriba del promedio de los cinco años. La producción ha crecido debido a la extensión en las áreas de siembra, acceso a fertilizantes y utilización de más semillas resistentes a la sequía. 
    • Las importaciones disminuirán ligeramente para arroz y 30 por ciento para maíz, con respecto a 2022/2023, ya que el suministro se basa cada vez más en la producción nacional ampliada. Las importaciones de trigo incrementarán 30 por ciento y las de productos de panadería, cereales y pasta en tres por ciento comparado con el año anterior.
    • Se espera que el aumento del gasto público en diciembre se refleje en una subida de inflación a partir de enero. La tasa de inflación intermensual se espera entre 4 y 7 por ciento para el período enero a mayo 2024, por debajo de los valores reportados durante el mismo periodo en 2023 debido a la intervención cambiaria y el tope al precio de divisas en la banca. 
    • El Fondo Monetario Internacional espera que la economía venezolana crezca cerca del cuatro por ciento en 2023 y 5 por ciento en 2024. La reactivación de la exportación petrolera y de minerales como el oro durante el período de alivio de las sanciones podría favorecer el crecimiento económico en 2024.
    • El gobierno venezolano seguirá promoviendo la anexión al Esequibo por temas de campaña previo a las elecciones para contar con el apoyo popular. Es poco probable que esto llegue a una confrontación o restricciones del comercio que impacten el suministro de alimentos. 

    Perspectiva proyectada hasta mayo 2024

    Suministro de alimentos nacionales e importados: Las importaciones representan la fuente de alimento más importante para Venezuela, pero los volúmenes disminuyen debido a una progresiva recuperación de la producción local. Hasta noviembre, las importaciones de productos agrícolas disminuyeron 18 por ciento entre 2023 comparado con 2022 según USDA. Se prevé que las compras internacionales de maíz blanco y amarillo disminuyan, aunque en menor medida para el arroz. Sin embargo, en el caso del arroz, el alza de precios de exportación en Brasil, Uruguay y Paraguay debido a las condiciones climáticas desfavorables podrían resultar en incrementos en el precio de importación de este cereal hacia Venezuela. Según el USDA, entre los años comerciales 2018/19 y 2022/23 las importaciones de arroz representaron el 64 por ciento del suministro total. Aunque las compras internacionales de arroz han disminuido en los últimos cinco años, las importaciones siguen siendo una fuente crítica de suministro de cereales. En 2022, el arroz fue el tercer cereal más consumido, con 26 kg per cápita (23 por ciento de cereales consumidos), después del trigo y el maíz, de acuerdo con USDA. Por otro lado, las importaciones de trigo, productos de panadería, cereales y pasta aumentarán en 2023/24. Las importaciones informales contribuirán al abastecimiento de los hogares.

    A pesar de las condiciones climáticas (Figura 1) se espera una mejora en la producción local de maíz y arroz en 2023/24 de 30 y 14 por ciento respectivamente comparado con el año comercial anterior. Los cultivos cuentan con sistemas de riego, mientras la capacidad de producción aumentó la extensión del área de siembra, acceso a fertilizantes y utilización de más semillas resistentes a la sequía. Ampliación de la producción nacional ayudará al abastecimiento de los mercados locales tanto en áreas urbanas como rurales. Además, la salida de la cosecha nacional de arroz en noviembre redujo la presión debida al aumento de los precios de importación. 

    Los cultivos comerciales seguirán siendo normales o incluso ligeramente superiores a la media, a pesar de las continuas condiciones secas previstas hasta febrero. Sin embargo, los pequeños agricultores que cultivan sin sistemas de riego continuarán sufriendo impactos en la etapa de crecimiento de sus cultivos, especialmente para la producción de maíz en los estados de Guárico, Apure y el oriente de Barinas (Figura 2). 

    Con el incremento de la lluvia a partir de marzo hasta mayo, las principales zonas de cultivos comerciales y áreas de pequeños agricultores de la región Andina y Oriente obtengan cosechas normales. Las lluvias favorecerán sobre todo el cultivo de vegetales que crecen entre marzo y mayo, especialmente de los pequeños agricultores. Por otro lado, como se espera que las lluvias sean superiores a la media y la humedad del suelo es actualmente baja, existe la posibilidad de que las lluvias provoquen escorrentía, así como una absorción deficiente. La humedad podría generar brotes de enfermedades lo que tendría un ligero impacto negativo en los cultivos listos para la cosecha de los pequeños agricultores quien no tienen acceso a la tecnología para prevenirlas. 

    Figura 1

    Precipitaciones acumuladas de octubre a diciembre 2023 en porcentaje del promedio (1981-2010)
    Mapa de Venezuela que muestra precipitaciones por debajo de la media de octubre a diciembre

    Fuente: FEWSNET

    Figura 2

    Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada de diciembre 2023 en porcentaje del promedio (2012-2021)
    Mapa de Venezuela que muestra las condiciones de los cultivos por debajo de la media en diciembre

    Fuente: FEWSNET

    Contexto macroeconómico y precios de los alimentos: En noviembre, la tasa de inflación mensual se contrajo (6 a 3.5 por ciento de octubre a noviembre) a pesar de la expansión monetaria de acuerdo con el Banco Central de Venezuela (BCV). La variación interanual descendió a 283 por ciento en noviembre de 2023 (de 317 por ciento en octubre) alcanzando la menor variación interanual de 2023. Las categorías de gasto que contribuyeron a las mayores variaciones de la inflación fueron equipamiento del hogar (5 por ciento), vestido y calzado (5 por ciento) y salud (4 por ciento). La desaceleración de las tasas de inflación se debió principalmente a la estabilidad del VED en noviembre respecto al mes anterior con una variación menor a uno por ciento. De acuerdo con Síntesis Financiera, el VED no cambió a pesar del incremento en la oferta monetaria debido a la estabilidad cambiaria continuada (Figura 3), pero también gracias a el pago de impuestos en moneda local y la adecuada disponibilidad de divisas en el mercado cambiario – tanto por la intervención del BCV como por la participación de Chevron. Sin embargo, se espera que el VED comenzará de nuevo a depreciarse frente al USD. Según Síntesis Financiera, en abril 2024 el valor del USD duplicará el costo en comparación de abril 2023 (26 VED/USD a 53 VED/USD), como resultado de la aceleración del gasto público durante la época de campaña electoral. Alineado con la depreciación pronosticada del VED, la tasa de inflación intermensual se espera entre 4 y 7 por ciento para el período de enero a mayo 2024 aunque depende en la magnitud del gasto público preelectoral.

    Figura 3

    Tasa de inflación mensual general y de alimentos enero 2022 – noviembre 2023
    Gráfico que muestra la estrecha relación entre la evolución de la inflación general y de los alimentos y la evolución de los tipos de cambio en 2022 y 2023

    Fuente: Banco Central de Venezuela y Síntesis Financiera

    El gasto público, que es financiado en gran parte por los ingresos del petróleo, se desaceleró 18 por ciento en noviembre respecto a la expansión del 42 por ciento reportada en octubre. Esto represento el retraso en las prestaciones de protección social, y no se materializaron hasta diciembre. Los precios internacionales del petróleo se debilitaron nuevamente en noviembre y el promedio mensual del barril de crudo (Brent) se situó por debajo de 90 USD debido a la decisión de la OPEP de aplazar su reunión para discutir posibles recortes y objetivos de producción entre los países miembros. Venezuela produce cerca de 800,000 barriles de petróleo al día, muy por debajo del promedio histórico de tres millones de barriles (precrisis). La capacidad de producción podría incrementarse en 300,000 barriles diarios en 2024 debido al levantamiento temporal de las sanciones a la exportación de crudo y la inversión internacional. El precio y la producción actual de petróleo por bajo han moderado los ingresos públicos, aunque éstos pueden tender a crecer durante el resto del periodo del alivio de sanciones lo que ayudaría a compensar el aumento del gasto público previsto en diciembre. 

    El acceso a los alimentos de los hogares más pobres que dependen del mercado continuara limitado, pero quizá en menor medida, por el aumento moderado de los precios de alimentos. En su comparación mensual (octubre a noviembre) los precios en VED y USD de la pasta, los cereales y los sustitutos se mantuvieron estables, con excepción de la auyama que aumentó 5 por ciento en USD. El precio de la proteína animal (huevos, pollo, atún, sardina) aumentaron hasta un 8 por ciento. A pesar de que los precios de los alimentos (USD y VED) en noviembre se mantuvieron por encima de los de 2022, ya no presentaron el aumento estacional significativo en VED, gracias a la estabilización de la moneda local; esto beneficiará especialmente al poder adquisitivo de los hogares periurbanos cuyos ingresos son en VED.

    Fuentes de ingresos y programas de protección social: La mayoría de los hogares más pobres – quien reciben ingresos en VED – han experimentado una mejora estacional de sus ingresos gracias a los programas de protección social; aunque los tipos de programas entregados variaron respecto a años anteriores, la mayoría de los hogares pobres experimentaron beneficios en su poder adquisitivo. Se espera que los programas de protección social disminuirán estacionalmente después de enero, pero volverá a aumentar cerca de las elecciones, aunque no está claro cuándo se producirán.

    En noviembre y diciembre, los trabajadores del sector público – cuyos salarios son en VED – se han beneficiado por un nuevo bono de corresponsabilidad y formación, que sumó los ingresos de 100 USD. Este ingreso ayudará a cubrir el costo de la dieta básica (carbohidratos y grasas) de 2,100 calorías por cada persona en un hogar promedio. Trabajadores de los servicios públicos conforman un 21 por ciento de la población económicamente activa (PEA) por lo que los beneficios para el poder adquisitivo de los hogares pobres se observaron en los hogares periurbanos principalmente del Distrito Capital para estos dos meses. Además, siguiendo el decreto presidencial de ajustar el valor del CESTA ticket al tipo de cambio mensual publicado por el BCV, desde mayo, Cesta Ticket aumentó a 1,407 VED en noviembre (de 1,389 en octubre y de 1,000 en mayo). En consecuencia, es probable que los pobres de las zonas periurbanas, que tienen un empleo formal y cobran en VED, hayan sido los que más se han beneficiado de los distintos programas esta temporada. 

    Por otro lado, el CLAP cubría aproximadamente 20-25 por ciento del requerimiento calórico para los hogares más pobres, independientemente de que tengan un empleo formal (público o privado) o informal. Normalmente, la frecuencia y la cubertura calórica de CLAP aumentan en Navidad, pero esta mejora estacional se ha retrasado en 2023. En Caracas continua la distribución mensual de CLAP, sin embargo, el resto del país no se reporta distribución desde octubre cuando normalmente hay distribuciones mensuales a partir de noviembre. La CLAP navideña se distribuyó en diciembre, pero sólo incluía pernil, y no los ingredientes para las hayacas; se desconoce la cobertura total, pero al parecer se dio prioridad a quienes trabajaban en el sector público. Aunque la selección de los beneficiarios del programa CLAP es ligeramente diferente a la del nuevo bono en efectivo, éste llegó en gran medida a hogares pobres similares a los que se habrían beneficiado del CLAP estacional; fuera de la Caracas urbana, los trabajadores del sector público son uno de los mayores grupos pagados en VED, por lo que constituyen una población de preocupación. Por consiguiente, es poco probable que el cambio en las distribuciones estacionales de CLAP afecte a los escenarios de seguridad alimentaria actuales o pronosticados. Además, en Caracas se distribuye una nueva CLAP para niños desde noviembre conteniendo la preparación para la Nutrichicha, que probablemente evitaría las brechas del consumo para los escolares que están de vacaciones y no se benefician de los programas de alimentación escolar. Por lo tanto, es probable que los pobres de las zonas periurbanas con empleo informal, que siguen beneficiándose de la CLAP, también experimentaron una mejora en su consumo. 

    Los ingresos de algunos trabajadores agrícolas informales mejorarán estacionalmente durante el periodo de proyección. El corte del café representa el medio de vida de aproximadamente 150,000 personas rurales durante los tres meses de cosecha (octubre a diciembre). Estas son familias de lugares cercanos a las fincas ubicadas principalmente en Lara, Portuguesa y Trujillo que producen cerca del 65 por ciento del café venezolano. El resto del año, el sector cafetalero emplea 75,000 personas para labores de mantenimiento. Se prevé que el empleo sea medio, aunque el sector ha reducido sus rendimientos desde 2014. También es probable que aumente ligeramente la demanda de mano de obra agrícola estacional, dados los mejores rendimientos comerciales de 2023/2024, con picos para a las cosechas de arroz y maíz (marzo a mayo).

    De acuerdo a Ecoanalitica, la estimación de las remesas en 2023 es de 2,500 millones de USD, 8 por ciento por debajo a los 2,700 millones en 2022. Los emigrantes venezolanos han emigrado a diversos países de la región, incluida una gran parte a Colombia. La elevada inflación desde la pandemia en los países que reciben a la diáspora venezolana ha limitado la cantidad y el valor de las remesas compartidas. El flujo de remesas continuará la tendencia a la baja, pero a un ritmo más moderado mientras las economías regionales, incluida la colombiana, siguen fortaleciéndose. 

    Resultados de seguridad alimentaria proyectados: La mejora en la macroeconomía y el precio de la dieta básica desde abril – superior y más prolongada a la prevista – ha mejorado las perspectivas de seguridad alimentaria especialmente hasta febrero. Mientras la CLAP ha reducido su cobertura y su calidad estacional, los nuevos bonos para los trabajadores públicos, la mejora de la economía por el levantamiento de sanciones y la salida de la cosecha de maíz, sorgo, vegetales y arroz, garantizarán la disponibilidad y el acceso generalizado de alimentos. Por consiguiente, se espera que todavía la mayoridad de hogares pobres continuará en inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF) de diciembre a febrero, y dando lugar a resultados Acentuada (Fase 2, CIF) en el Distrito Capital, Guárico, Barinas y los estados fronterizos con Colombia (Apure, Zulia y Táchira). 

    A partir de febrero, los ingresos tenderán a ser estacionalmente más bajos tanto por la reducción en los programas de protección social, así como el periodo previo a la de cosecha cuando los hogares tendrán nuevamente déficits de consumo de alimentos y volverán a aplicar estrategias de afrontamiento como la venta de sus activos, disminuir gastos de educación y salud, reducir el número y calidad de las comidas. Sin embargo, de acuerdo del ritmo actual de la desaceleración de la depreciación de la moneda local, la inflación y precios constantes de alimentos contribuirán a mejorar el poder adquisitivo relativamente y reducir déficits de consumo y de protección de medios de vida hasta abril, lo que ayudarán a desacelerar la velocidad de migración de hogares en inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF) a Crisis (Fase 3, CIF) que se preveía a partir de febrero. Dependiendo de cuando se presente la época prelectoral cuando los programas sociales volverán a proporcionar ingresos suplementarios a los hogares pobres.

    A pesar de las recientes mejoras en las condiciones económicas, siguen existiendo dos grupos de principal preocupación durante todo el periodo de pronóstico. Primero, los hogares pobres ubicados en las zonas periurbanas, que no reciben mensualmente el CLAP, y quien están estructuralmente excluidos de la cobertura de varios programas de protección social; ellos tendrán un poder adquisitivo relativamente bajo, acrecentado por la pobreza estructural, por lo que recurrirán a mecanismos de supervivencia para cubrir los gastos estacionalmente más elevados de diciembre a febrero, lo que provocarán a mantenerse en condiciones de Crisis (Fase 3, CIF). Estos hogares están ubicados principalmente en las zonas periurbanas del Distrito Capital y los estados fronterizos con Colombia. El segundo grupo de preocupación es los hogares rurales de pequeños agricultores sin acceso a sistemas de riego debido a la pobreza estructural. Aunque la precipitación mejorará a partir de marzo 2024, esto probablemente sólo beneficiará a sus cosechas de hortalizas; la época de siembra y crecimiento para los granos ya habrá terminado. Por tanto, se enfrentarán a una segunda cosecha de granos dañada por las anomalías de lluvia y temperatura. Agravando las pérdidas de la primera temporada de cosecha de maíz en agosto a octubre 2023, este grupo verá medios de subsistencia e ingresos reducidos, lo que disminuirá aún más su poder adquisitivo en los mercados; emplearán cada vez más mecanismos de supervivencia para cubrir sus necesidades alimentarias básicas, indicativos de Crisis (Fase 3, CIF) para todo el periodo de proyección, pero con un pico de necesidades en marzo. Estos hogares están localizados principalmente en Guárico, Apure y el oriente de Barinas.

    Eventos que pueden cambiar el escenario

    Tabla 1: Eventos durante los próximos cinco meses que podrían cambiar el escenario más probable

    ÁreaEventosImpactos en los resultados de seguridad alimentaria
    NacionalPrórroga del alivio de las sanciones más allá de abril 2024Si el gobierno venezolano continúa cumpliendo con las condiciones electorales y el gobierno estadounidense extiende el levantamiento de las sanciones, beneficiando a los sectores petrolero, oro y gas por más de seis meses. Esto proveerá al gobierno venezolano nuevos recursos para la campaña electoral y la ampliación de los programas de protección social. Esto mejoraría los ingresos y las kilocalorías disponibles para los hogares pobres por encima de las proyecciones ahora. Se produciría nuevos descensos de la población en Crisis (Fase 3, CIF); la población Acentuada (Fase 2, CIF) probablemente no reducirá en este periodo, ya que estos beneficios requerirían más tiempo para afectar a las condiciones estructurales de mercado alimentario y laboral que producen su vulnerabilidad.
    NacionalMayor producción del sector petrolero durante los altos precios del petróleoSi el sector petrolero continúa atrayendo inversión internacional y aumentan la capacidad de producción que influirá en una mejora en las exportaciones y en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). Esto dinamizaría la economía, ampliando el empleo formal e informal disponible y el correspondiente poder adquisitivo para algunos de los hogares pobres. Resultando en nuevos descensos de la población en Crisis (Fase 3, CIF).
    NacionalIntensificación del conflicto con GuyanaSi Venezuela invade el Esequibo, para otorgar licencias de explotación de recursos mineros en el territorio actualmente controlado por Guyana, la postura regional y mundial contra Venezuela podría aumentar. Podría provocar la retirada del alivio temporal de las sanciones, lo que impacta el comercio de oro, gas y petróleo, reduciendo la capacidad de inversión del gobierno en los programas de protección social. Esto probablemente se traduciría en un aumento de los precios de mercado, así como en una reducción del gasto público en programas sociales que refuerzan los ingresos, lo que reduciría el poder adquisitivo e impulsaría un repunte de la población en condiciones de Crisis (Fase 3, CIF).

    Cita recomendada: FEWS NET. Venezuela Informe de monitoreo remoto Diciembre 2023: Mejora en la macroeconomía ayudará a desacelerar la inseguridad alimentaria en el primer trimestre de 2024, 2023.

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