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- En octubre se presenta una situación generalizada de inseguridad alimentaria en Crisis (Fase 3, CIF) en el Corredor Seco, Alta Verapaz y Altiplano. Las lluvias irregulares y escasas en 2025 retrasaron las cosechas de granos básicos, obligando a los hogares pobres a depender más tiempo del mercado y acumular deudas para alimentarse. La disponibilidad de granos propios y el empleo estacional en cultivos comerciales permitirán que áreas mejoren el consumo de alimentos clasificándose en inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF) entre noviembre y enero. Sin embargo, áreas donde pequeños agricultores sufrieron pérdidas fuertes de cultivos de autoconsumo permanecerán en Crisis (Fase 3, CIF).
- A medida que las reservas de granos básicos mermen y que fuentes de empleo agrícola estacional disminuyan al finalizar el periodo de cosecha, los hogares más pobres percibirán un deterioro en su alimentación. De febrero a mayo, se espera un retorno a resultados más generalizados de Crisis (Fase 3, CIF). Los hogares más pobres, cuyas cosechas estuvieron por debajo del promedio, experimentarán un inicio prematuro de la temporada de escasez, pues dependerán del mercado antes de lo habitual, enfrentando precios elevados de granos básicos.
- FEWS NET estima que la población en necesidad de asistencia alimentaria será de 1.5 a 1.99 millones entre octubre y mayo. De noviembre a enero, la cantidad de personas en necesidad se situaría en el extremo inferior del rango, debido a mejoras estacionales impulsadas por cosechas de granos básicos y empleo agrícola. A partir de febrero, al reducirse la disponibilidad y el acceso a alimentos con el acercamiento de la temporada de escasez, la población en necesidad incrementaría gradualmente hasta llegar en mayo al límite superior del rango.
- El Corredor Seco seguirá siendo la zona de mayor preocupación, seguido por Alta Verapaz y el Altiplano. Los hogares más pobres en estas áreas enfrentan impactos climáticos recurrentes que han provocado cosechas e ingresos bajos y deuda acumulada. Por tercer año consecutivo, estas condiciones han deteriorado sus medios de vida, limitando su capacidad de recuperación. Sequedad prolongada y lluvias excesivas han dañado la producción de autoconsumo y elevados precios de granos básicos causando alto endeudamiento, recorte en alimentos y la migración laboral atípica.
El análisis presentado aquí se base en la información disponible al 17 de octubre de 2025.
La agricultura es un pilar fundamental de la economía nacional y de la economía de los hogares rurales en Guatemala. Las actividades agrícolas se rigen por los patrones climáticos, principalmente, por la existencia de dos temporadas de lluvia, divididas por un período canicular (Anexo 3). Estas lluvias marcan el inicio de las siembras, pero irregularidades en el régimen de lluvias podrían atrasar las siembras y las cosechas y propiciar la proliferación de plagas y enfermedades. Los pequeños agricultores, que practican la agricultura de secano, cultivan principalmente maíz durante el ciclo Primera y frijol durante el ciclo Postrera para su propio consumo. En la región del Altiplano, se realiza un solo ciclo anual de siembra de granos básicos y, en la región norte, el segundo ciclo, Postrera Tardía, ocurre un poco más tarde.
La temporada de huracanes típicamente inicia en junio y termina en noviembre, aunque en los últimos años se ha extendido hasta diciembre. Las precipitaciones excesivas, acompañadas de vientos y relámpagos, provocan inundaciones, desbordamientos de ríos, deslizamientos de tierra y daños a los cultivos y a las infraestructuras. Una de las temporadas más intensas se registró a finales de 2020, cuando dos huracanes consecutivos, Eta e Iota, infligieron grandes daños a la infraestructura, agricultura y viviendas, causando el desplazamiento de cientos de miles de personas, principalmente en las zonas del norte y noreste del país. En Alta Verapaz, en el área cercana al río Polochic, persisten los daños en los suelos, debido a la cantidad de arena y sedimentos que cubrieron la tierra fértil.
La alta temporada de generación de ingresos en el área rural está estrechamente ligada a los ciclos estacionales de producción. A nivel local, las actividades ligadas a la producción de granos básicos, café y cardamomo son fuentes de ingresos para jornaleros y pequeños productores que venden parte o la totalidad de sus cosechas. De octubre a febrero/marzo, la cosecha de cultivos comerciales, como la caña de azúcar y el café, aumenta la demanda de mano de obra para los hogares rurales pobres que migran para emplearse. La oferta de empleo temporal en el extranjero también experimenta picos durante estos períodos: a México o a Honduras en plantaciones de café y frutas, entre otros. La sequedad, las heladas, o las lluvias excesivas y/o irregulares pueden perjudicar estas fuentes de ingresos. En los últimos años, la variabilidad en el régimen de lluvias y el aumento de las temperaturas han afectado la producción de café de los pequeños agricultores y los bajos precios internacionales han limitado la comercialización del cardamomo.
La temporada de escasez en el área rural se caracteriza por el agotamiento de las reservas de granos básicos de producción propia, la reducción de las oportunidades de generación de ingresos y el aumento estacional de los precios de los alimentos. Los precios de los granos básicos tienden a su punto álgido entre junio y agosto cuando disminuyen las cosechas nacionales. Desde hace unos años, debido a los altos costos de producción y a los impactos climáticos, la producción nacional de frijol negro se ha reducido.
La migración hacia los Estados Unidos ha sido tanto una respuesta como un factor de cambio en las condiciones agrícolas y económicas dentro de Guatemala. Las remesas se han convertido en una fuente crucial de ingresos, principalmente para los hogares medios y acomodados. Estos flujos estimulan las economías locales al facilitar el consumo de los hogares y dinamizar la demanda de mano de obra en los sectores agrícola y de la construcción. En 2025, los flujos migratorios han disminuido considerablemente; sin embargo, el crecimiento de las remesas se ha mantenido sólido. Según el Banco Mundial, las remesas aumentaron cerca de un 20 por ciento entre enero y agosto de 2025 en comparación con el mismo período de 2024.
A mediados del 2020 se registraron alzas importantes en la inflación, a causa de la pandemia del COVID-19 y sus efectos globales. A partir de 2021, el incremento de la inflación se agudizó hasta su punto más alto en febrero 2023 debido al rápido aumento del precio internacional de fertilizantes y combustibles. A partir de allí, la inflación interanual se ha desacelerado, hasta ubicarse muy por debajo del rango oficial del 3 al 5 por ciento. Sin embargo, los precios de los alimentos básicos continúan superiores al promedio de los últimos cinco años.
Conozca más
Los enlaces a continuación brindan información adicional relevante:
- Último Guatemala Perspectiva de Seguridad Alimentaria: octubre 2024 – mayo 2025
- Último Guatemala Actualización de Perspectiva de Seguridad Alimentaria: agosto 2025
- Último Guatemala Actualización de Mensajes Clave: septiembre 2025
- El enfoque de FEWS NET para estimar la población en necesidad
- Panorama de la CIF y del análisis compatible con la CIF
Figura 1
Establecimiento tardío y distribución irregular de las lluvias. Típicamente, en mayo se generaliza en el país el primer periodo de lluvias. Este año, las lluvias comenzaron de forma errática, con lluvias dispersas y leves durante mayo. Se establecieron finalmente hasta junio, con un atraso de 10 a 30 días. Tras el retraso en el inicio de la temporada, las lluvias fueron escasas, con acumulados estacionales (mayo – agosto) de 15-50 por ciento por debajo del 2006-2020 promedio (Figura 1). En cuanto a la distribución de las precipitaciones a lo largo de la temporada. La temporada comenzó en junio, con episodios de lluvia por arriba del promedio, seguido por un largo periodo con lluvias considerablemente debajo del promedio, particularmente en el Corredor Seco, donde se registraron más de 40 días consecutivos sin precipitaciones. Las lluvias tardías y por debajo del promedio afectaron los tiempos de siembra de granos básicos del ciclo de Primera y la disponibilidad de agua para el desarrollo de las plantas. En el Corredor Seco, los agricultores sembraron 20 a 40 días más tarde de lo normal, mientras que en el resto del país se experimentó un atraso de al menos 10 días. Las cosechas de granos básicos que suelen hacerse entre agosto y septiembre se hicieron hasta finales de septiembre y octubre.
El segundo periodo de lluvias que inició a finales de septiembre también se ha caracterizado por un patrón de distribución errático. Los episodios de lluvias fuertes en cortos periodos de tiempo han provocado inundaciones, la saturación de los suelos y derrumbes de tierra. Estos impactos han causado daños de moderados a severos en las vías de comunicación, interrumpiendo temporalmente el transporte de carga y personas. Esto a su vez ha alterado las dinámicas económicas de las poblaciones al afectar la movilidad hacia empleos, el traslado de alimentos desde áreas de producción hacia puntos de acopio y de comercialización y el abastecimiento de los mercados.
Temperaturas por arriba del promedio. Las altas temperaturas han persistido durante todo el año. En áreas del Corredor Seco, las temperaturas del suelo registraron rangos de más de 5 grados por encima de lo normal, lo que provocó la pérdida de humedad en el suelo y en las plantas de maíz y frijol del ciclo de Primera. El mal desempeño de las lluvias y la pérdida acelerada de humedad repercutieron en la salud de las plantas y propiciaron la proliferación de plagas. Estas condiciones inciden negativamente en la producción de granos básicos especialmente para los hogares de subsistencia que practican la agricultura de secano.
Figura 2
Fuente: FEWS NET con datos de Dirección de Planeamiento del Ministerio de Agricultura Ganadería y Alimentación (DIPLAN-MAGA)
Figura 3
Fuente: FEWS NET con datos de Dirección de Planeamiento del Ministerio de Agricultura Ganadería y Alimentación (DIPLAN-MAGA)
Asistencia alimentaria humanitaria
Existen proyectos de diferentes instituciones gubernamentales y organizaciones internacionales que incluyen la entrega de asistencia alimentaria humanitaria en varios departamentos y municipios de Guatemala. Sin embargo, la escala de esta asistencia —tanto en términos del número de beneficiarios como del contenido calórico— es limitada. Aunque es probable que esta asistencia alimentaria esté contribuyendo a mitigar los déficits de consumo alimentario entre los hogares directamente beneficiados en algunos municipios, su cobertura, inferior al 25 por ciento de su población, no alcanza los umbrales establecidos por los protocolos de la CIF para considerarse en el mapeo de resultados de seguridad alimentaria.
En octubre, el retraso en la cosecha de granos básicos a nivel nacional afecta la disponibilidad de granos de su propia cosecha a los pequeños agricultores, prolongando la temporada de escasez. La mayoría de los hogares rurales pobres dependen principalmente de la compra de alimentos, y muchos recurren a préstamos y créditos para complementar sus otras fuentes de ingreso, por lo que se generalizan los resultados Acentuados (Fase 2, CIF) de inseguridad alimentaria. Las áreas más afectadas son el Corredor Seco, Alta Verapaz y el Altiplano, donde varios años de pérdidas de cultivos a causa de diversos impactos climáticos han erosionado la capacidad de los pequeños agricultores para hacer frente al retraso y pérdidas parciales o totales cosechas de granos básicos. Estos hogares han acumulado altos niveles de endeudamiento, lo cual reduce su capacidad de acceder a alimentos antes del inicio de la cosecha, por lo que los resultados de Crisis (Fase 3 del CIF) persisten en un gran número de áreas.
El Corredor Seco fue la zona más afectada por el retraso y mal desempeño de la temporada de lluvias. En esta área, los daños a los cultivos de granos básicos del ciclo de Primera son significativos, particularmente para los hogares más pobres que practican la agricultura de secano que perdieron más del 70 por ciento de las cosechas de maíz y casi la totalidad de las cosechas de frijol esta temporada. El retraso de la primera siembra y las afectaciones climáticas, así como los altos costos de producción (por resiembra, mayor uso de plaguicidas y fungicidas), han provocado una menor demanda de mano de obra en los cultivos de granos básicos de Postrera, y por consiguiente menores ingresos para los hogares que dependen del jornal agrícola. En octubre, estos hogares inician a migrar para emplearse en las grandes producciones de café y caña de azúcar, pero la mejora en los ingresos no es inmediata. Desde el año pasado, después de un ciclo de cultivo de granos básicos también fallida, estos hogares han dependido del mercado para abastecerse de granos. Dado que el elevado gasto en alimentos continúa este mes, y que estos hogares no cuentan ni con las cosechas de granos básicos ni con los ingresos normales, están utilizando estrategias de afrontamiento como la compra al crédito, la reducción de porciones de alimentos y la migración atípicamente lejana en búsqueda de trabajo para asegurar su alimentación básica. Durante el primer mes que cubre esta perspectiva, gran parte de estas áreas se clasifican en Crisis (Fase 3, CIF).
En Alta Verapaz, a consecuencia del período prolongado de sequedad y los incendios forestales del 2024, los hogares pobres continúan arrastrando las pérdidas de cosechas de granos básicos, así como afectaciones a los cultivos de cardamomo, pimienta gorda y café. Durante todo el año, estos hogares han dependido de la compra de maíz y frijol en el mercado, para lo cual han contraído deudas. Este año, las siembras de granos básicos se hicieron más tarde de lo normal, retardando la disponibilidad de cosechas propias. A pesar de que en octubre comienza a aumentar la demanda de mano de obra agrícola temporal, el retraso en las cosechas y el endeudamiento prolongado no permite a estos hogares hacer mejoras sustanciales en su consumo de alimentos. Para asegurar su alimentación, los hogares recurrirán al uso de estrategias como el ajuste de la cantidad de comida, la intensificación de la deuda y de la migración, por lo que, en octubre, permanecen clasificados en Crisis (Fase 3, CIF).
En la zona del Altiplano Occidental, las cosechas del 2024 que suelen obtenerse entre diciembre y febrero finalizaron uno a dos meses más tarde de lo normal. Tras ciclos productivos de granos básicos por debajo de lo normal, a causa de la irregularidad climática, los hogares han mantenido una dependencia de la compra y deudas para disponer de alimentos. En octubre, comienzan a trasladarse fuera de sus áreas de residencia para emplearse en las grandes producciones de café dentro del Guatemala y en México. Mientras tanto seguirán recurriendo al crédito, a la sustitución de alimentos menos preferidos, recorte de cantidad de alimentos y migración atípica para alimentarse, por lo que parte de esta zona se clasificará en Crisis (Fase 3, CIF).
- La irregularidad de las lluvias y las altas temperaturas hasta finales del 2025 incrementarían la presencia de plagas y enfermedades en los cultivos y perjudicarían los cultivos de Postrera y Postrera Tardía, particularmente entre los pequeños agricultores.
- Debido a las condiciones climáticas irregulares y las consiguientes pérdidas del ciclo de Primera, es probable que los pequeños agricultores reduzcan el área de siembra de frijol de Postrera para no arriesgar su inversión. Por lo tanto, la producción de frijol de subsistencia sería menos que el promedio, particularmente en el Corredor Seco.
- El inicio tardío de las siembras del único ciclo del Altiplano y de Postrera Tardía podría retrasar las cosechas y provocar que sean por debajo del promedio para los pequeños agricultores.
- Debido a las pérdidas del ciclo de Primera, la disponibilidad de maíz y frijol para consumo del hogar pobres (reservas) sería menor de lo normal, lo que causaría que los hogares recurran a la compra antes de lo normal.
- Se espera que la producción nacional de frijol esté por debajo del promedio, similar al año pasado. En contraste, se espera que la producción nacional de maíz se mantenga en rangos promedio, debido a la capacidad de riego y manejo de plagas entre los grandes productores comerciales.
- Para controlar la proliferación de enfermedades fúngicas y plagas, los agricultores aumentarán el uso de fertilizantes y plaguicidas, elevando los costos de producción de los agricultores.
- Se esperan lluvias en rangos promedio en los primeros meses de 2026, pero las temperaturas por arriba del promedio provocarían la pérdida de humedad en el suelo que retrasaría las siembras de Primera que suelen realizarse en mayo.
- Las cosechas tardías, escalonadas y menores a lo normal mantendrán el precio de maíz y del frijol alrededor de 5-15 por ciento por arriba del promedio de los cinco años, similar al 2024. El precio del frijol continuará presionado por la baja producción de los últimos tres años causada por las afectaciones climáticas, por lo que permanecería arriba del promedio, similar al 2024.
- En el Corredor Seco, Alta Verapaz y el Altiplano Occidental, se espera que la demanda local de mano de obra local para trabajos relacionados al cultivo de granos básicos sea inferior al promedio debido a los altos costos de producción y a la reducción en el área de siembra. Sin embargo, la principal fuente de ingresos para los hogares rurales pobres sigue siendo el trabajo agrícola migratorio, impulsado por la demanda de trabajadores en fincas comerciales, la cual se mantiene en rangos promedio.
- Se espera que la temporada de huracanes se mantenga por arriba del promedio; la distribución errática de las lluvias que podría ocasionar un exceso de precipitaciones en tiempos cortos, generando el riesgo de inundación, derrumbes y deslaves.
Asistencia alimentaria humanitaria
- Existen proyectos de diferentes instituciones gubernamentales y organizaciones internacionales que contemplan la entrega de asistencia alimentaria humanitaria en varios departamentos y municipios de Guatemala. Sin embargo, se espera que la escala de esta asistencia, tanto en términos del número de beneficiarios como del contenido calórico, sea limitada. Aunque es probable que esta asistencia alimentaria pueda contribuir a mitigar los déficits de consumo alimentario entre los hogares directamente beneficiados en algunos municipios, su cobertura es muy probablemente inferior al 25 por ciento de su población y no alcanzará los umbrales establecidos por los protocolos de la CIF para ser considerada en el mapeo de resultados de seguridad alimentaria.
Entre noviembre 2025 y enero 2026, la disponibilidad de las recientes cosechas de granos básicos y el aumento temporal de los ingresos por venta de mano de obra agrícola en la cosecha de los cultivos comerciales mejorará el consumo de alimentos permitiendo que a nivel nacional se generalicen los resultados Acentuados (Fase 2, CIF) de inseguridad alimentaria. A falta de cosechas propias, muchos hogares pobres utilizarán los ingresos de forma inmediata para el pago de deudas y compra de granos básicos. La dependencia en el mercado y los altos precios de los alimentos presionarán la capacidad de compra de los hogares más pobres quienes, sin ahorros ni reservas, destinarán más de la mitad de sus ingresos a la compra de alimentos y deberán a recurrir rápidamente al uso de estrategias de afrontamiento críticas que los clasificará en Crisis (Fase 3, CIF) entre febrero y mayo 2026. No obstante, algunas áreas no verán mejoras sustanciales y permanecerán clasificadas en Crisis (Fase 3, CIF) durante todo el periodo que cubre esta perspectiva. A medida que la temporada de escasez se aproxime, la cantidad de hogares en Crisis (Fase 3, CIF) aumentará, pues su capacidad de resiliencia es limitada dado la del impacto de eventos climáticos consecutivos que han dañado las actividades propias de sus medios de vida.
En el Corredor Seco, debido a las pérdidas de cosechas durante el ciclo de Primera y Postrera, entre octubre a enero, los hogares más pobres no contarán con granos básicos de su propia producción para el consumo, obligándolos a continuar comprando maíz y frijol a precios superiores a lo normal. Como este periodo coincide con la temporada de cosecha de los principales cultivos comerciales, los hogares migrarán temporalmente a las fincas comerciales de café en Guatemala y Honduras hasta febrero. Los ingresos percibidos permitirán que algunos hogares logren mejorar el consumo de alimentos por unos meses y se clasifiquen inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF) hasta enero 2026. Sin embargo, la mayoría de los hogares más pobres que vienen arrastrando un alto endeudamiento permanecerán clasificados en Crisis (Fase 3, CIF). Parea estos hogares, los ingresos obtenidos serán insuficientes para hacer mejoras sustanciales al consumo de alimentos, ya que serán rápidamente utilizados para pagar deudas acumuladas y comprar granos básicos a precios elevados. Para cubrir sus necesidades alimenticias, estos hogares continuarán a hacer ajustes a la calidad y cantidad de alimentos en la dieta familiar y recurrir al uso de otras estrategias, tales como el recorte de gastos esenciales y la migración atípica de más miembros del hogar.
Para el periodo febrero a mayo de 2026, la demanda de mano de obra de migración finalizará con la cosecha de los cultivos comerciales. Dado el gasto en alimentos prolongado y elevado, así como el persistente endeudamiento para comprar granos básicos, los hogares más pobres permanecerán clasificados en Crisis (Fase 3, CIF). Estos hogares continuarán sacrificando la cantidad y diversidad de alimentos en la dieta, migrando de forma atípica en busca de ingresos y vendiendo activos productivos para adquirir alimentos básicos, lo que provocará que la temporada de escasez inicie uno o dos meses antes de lo usual. A estos hogares se les unirán aquellos que, tras haber logrado mejorar el consumo de alimentos en el periodo pasado, experimentarán un deterioro de la seguridad alimentaria y recaerán en Crisis (Fase 3, CIF), a medida que disminuyan los ingresos y dependan del mercado para alimentarse. Si bien, en mayo de 2026, inician las actividades de siembras del ciclo de Primera y con ello la contratación de mano de obra diaria, los ingresos aun serán insuficientes para mejorar el consumo de alimentos.
A pesar del retraso en la temporada de cultivo de granos básicos, se espera que las cosechas, levemente por debajo o cercanas al promedio en Alta Verapaz permitan a los hogares más pobres consumir maíz y frijol de su propia producción, mitigando las compras en el mercado. La esperada temporada de cosecha de café, cardamomo, cacao y otros cultivos estacionales aumentará los ingresos familiares, y mejorará su alimentación. De octubre 2025 a enero 2026, la mayoría de los hogares se clasificará en inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF), pues el pago de las deudas acarreadas y el elevado precio de los alimentos continuarán presionando su capacidad de compra, y deberán ajustar la calidad de los alimentos, consumir alimentos menos preferidos y recortar gastos no esenciales. Durante este mismo periodo, algunas áreas y bolsones de población dispersos en todo el Departamento que fueron afectados por la irregularidad climática en años consecutivos, y que no han logrado recuperar sus plantaciones de granos básicos, permanecerán en Crisis (Fase 3, CIF). Para el periodo de febrero a mayo de 2026, las reservas de granos básicos disminuirán y los hogares más pobres tendrán que adquirir granos básicos a precios más altos que lo habitual. Además, en estos meses, las oportunidades de empleo agrícola estacional se reducen y con ello el acceso a los alimentos. Muchos hogares, cuyo consumo había mejorado en los meses pasados, deberán recurrir al recorte de la cantidad de alimentos en la dieta familiar y otras estrategias de afrontamiento negativas, poniendo en riesgo sus medios de vida para asegurar su alimentación; por lo que se clasificarán de Crisis (Fase 3, CIF) hasta mayo de 2026, uniéndose a los demás hogares que ya experimentaban resultados de Crisis (Fase 3, CIF).
En el Altiplano Occidental, se espera que las cosechas de granos básicos entre diciembre y enero permitan que los hogares más pobres puedan evitar la compra en el mercado por al menos dos meses. Asimismo, a partir de octubre, la cosecha de cultivos comerciales como café y caña de azúcar tanto dentro como fuera de Guatemala, generará una demanda promedio de mano de obra agrícola, lo que aumentará los ingresos de los hogares más pobres que suelen migrar fuera de sus áreas de residencia durante estos meses. A excepción de algunos bolsones de población que permanecerán en Crisis (Fase 3, CIF), la mayoría de los hogares tendrán alimentos de su cosecha e ingresos para mejorar su la alimentación, pero parte de sus jornales se usarán para pagar deudas, por lo que aún deberán hacer ajustes a la calidad de su alimentación y disminuir gastos no esenciales, que los clasificará en inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF) hasta enero 2026. Entre febrero y mayo de 2026, a medida que la demanda de mano de obra para la cosecha de café disminuya y las reservas de granos básicos lleguen a su fin, los hogares más pobres que vienen arrastrando deudas y dependencia prolongada en el mercado experimentarán un deterioro a su alimentación y recaerán en Crisis (Fase 3, CIF).
| Evidencia | Fuente | Formato de datos | Elementos de análisis de seguridad alimentaria |
|---|---|---|---|
Pronóstico de lluvias y temperaturas | Cuantitativos de sensores remotos, modelos climáticos y servicios meteorológicos nacionales | Tendencias climáticas que afectan la producción agrícola y la disponibilidad estacional de alimentos. | |
Monitoreo de oferta de mercado y precios mayoristas de productos agropecuarios | Cuantitativo/Cualitativo
| Fuentes de ingreso y oportunidades laborales que afectan el acceso a alimentos; poder adquisitivo y acceso al mercado de los hogares | |
Perfiles de medios de vida | Cualitativo | Fuentes típicas de alimentos e ingresos por zona de medios de vida | |
Informes de monitoreo de cultivos | MAGA; fuentes de campo | Cuantitativo/Cualitativo (entrevistas e intercambio con informantes clave) | Tendencias y anomalías en la producción agrícola. Perspectivas locales sobre el acceso a alimentos, condiciones agrícolas y estrategias |
Informe de Monitoreo de Seguridad Alimentaria y Nutricional (2025) | SESAN (2025) | Cuantitativo/Cualitativo
| Estado y tendencias de la seguridad alimentaria de los hogares |
Informes epidemiológicos de desnutrición aguda | Cuantitativo | Estado nutricional y riesgos de salud pública | |
Estadísticas macroeconómicas y nacionales | Cuantitativo | Indicadores económicos y demográficos que afectan el poder adquisitivo y la seguridad alimentaria de los hogares | |
Informes de sector café | Cuantitativo/ Cualitativo
| Tendencias del mercado y fuentes de ingreso para productores de café; implicaciones para el acceso a alimentos en zonas productoras | |
Informes de sector azúcar | Cuantitativo/Cualitativo | Tendencias del mercado y fuentes de ingreso para productores de azúcar; implicaciones para el acceso a alimentos en zonas productoras |
La alerta temprana de los resultados de la inseguridad alimentaria aguda requiere pronosticar los resultados futuros con meses de anticipación para dar a los tomadores de decisiones tiempo suficiente para presupuestar, planificar y responder a las crisis humanitarias esperadas. Sin embargo, debido a los factores complejos y variables que influyen en la inseguridad alimentaria aguda, es imposible hacer predicciones definitivas. El desarrollo de escenarios es la metodología que permite a FEWS NET satisfacer las necesidades de los tomadores de decisiones mediante la elaboración de un escenario "más probable" del futuro.
Los principios clave para el desarrollo de escenarios de FEWS NET incluyen la aplicación del marco de Reducción del Riesgo de Desastres y una perspectiva basada en los medios de vida para evaluar los resultados de la inseguridad alimentaria aguda. El riesgo de que un hogar sufra inseguridad alimentaria aguda depende no solo de las amenazas (como una sequía), sino también de la vulnerabilidad del hogar a esas amenazas (por ejemplo, su dependencia de la producción de cultivos de secano para alimentos e ingresos) y su capacidad de afrontamiento (considerando tanto la capacidad para hacer frente a una amenaza como el uso de estrategias que dañan la capacidad futura). FEWS NET basa su análisis en una comprensión fundamental de los medios de vida locales, que son los medios por los cuales un hogar satisface sus necesidades básicas. El proceso de desarrollo de escenarios de FEWS NET también tiene en cuenta el Marco de Medios de Vida Sostenibles; las Cuatro Dimensiones de la Seguridad Alimentaria; y el Marco Conceptual de Nutrición de UNICEF, y está estrechamente alineado con el marco analítico de la Clasificación Integrada de Fases de la Seguridad Alimentaria (CIF).
- ¿Cómo analiza FEWS NET los resultados actuales de la inseguridad alimentaria aguda? FEWS NET evalúa en qué medida los hogares probablemente puedan satisfacer sus necesidades calóricas mínimas. Este análisis converge evidencia de las condiciones de seguridad alimentaria con evidencia directa disponible sobre el consumo de alimentos a nivel de los hogares y los cambios en los medios de vida; FEWS NET también considera la evidencia disponible a nivel de área sobre el estado nutricional y la mortalidad, centrándose en evaluar si reflejan los impactos fisiológicos de la inseguridad alimentaria aguda. FEWS NET utiliza la escala de Clasificación Integrada de Fases de Seguridad Alimentaria (CIF) de cinco fases, reconocida mundialmente, para clasificar los resultados actuales de inseguridad alimentaria aguda. Además, FEWS NET aplica el símbolo de “!” para designar áreas donde la Fase de CIF cartografiada probablemente sería al menos una Fase de CIF peor sin los efectos de la asistencia alimentaria humanitaria en curso.
- ¿Cómo desarrolla FEWS NET los supuestos clave que sustentan el escenario más probable? Un paso clave en el proceso de desarrollo de escenarios de FEWS NET es desarrollar supuestos basados en evidencia de los factores que afectan las condiciones de seguridad alimentaria. Esto incluye amenazas y anomalías en las condiciones de seguridad alimentaria que influirán en la evolución de los alimentos y los ingresos de los hogares durante el período de proyección, así como los factores que pueden afectar el estado nutricional. FEWS NET también desarrolla supuestos sobre factores que se espera que se comporten de manera normal. Juntos, estos supuestos forman la base del escenario “más probable”.
- ¿Cómo analiza FEWS NET los resultados proyectados de la inseguridad alimentaria aguda? Utilizando los supuestos clave del escenario “más probable,” FEWS NET proyecta los resultados evaluando la evolución de la capacidad de los hogares para satisfacer sus necesidades calóricas mínimas. FEWS NET converge las expectativas sobre la trayectoria del consumo de alimentos y el cambio en los medios de vida a nivel de los hogares con el estado nutricional y la mortalidad a nivel de área. FEWS NET clasifica entonces los resultados de inseguridad alimentaria aguda según la escala CIF. Por último, FEWS NET usa el símbolo de “!” para indicar áreas donde la Fase de CIF sería probablemente al menos una Fase peor sin los efectos de la asistencia prevista (que también es probable que se financie y entregue).
- ¿Cómo analiza FEWS NET la asistencia alimentaria humanitaria? La asistencia alimentaria humanitaria (en especie, en efectivo o con bonos) puede desempeñar un papel clave en mitigar la gravedad de la inseguridad alimentaria aguda. Los analistas de FEWS NET incorporan siempre la información disponible sobre asistencia alimentaria, aunque esta puede variar significativamente según las geografías y a lo largo del tiempo. Según los protocolos de la CIF, FEWS NET utiliza la mejor información disponible para evaluar dónde la asistencia alimentaria es “significativa” (definida por al menos el 25 por ciento de los hogares en un área determinada que reciben al menos el 25 por ciento de sus necesidades calóricas a través de asistencia alimentaria). Además, FEWS NET realiza un análisis más profundo de los probables impactos de la asistencia alimentaria en la gravedad de los resultados, como se detalla en la guía de FEWS NET sobre La integración de la asistencia alimentaria humanitaria en el desarrollo de escenarios.
Si bien las proyecciones de FEWS NET se consideran el escenario “más probable”, siempre hay un grado de incertidumbre en los supuestos que sustentan el escenario. Esto significa que las condiciones de seguridad alimentaria y sus impactos en la seguridad alimentaria pueden evolucionar de manera diferente a lo proyectado. FEWS NET publica actualizaciones mensuales de sus proyecciones, pero los tomadores de decisiones necesitan información anticipada sobre esta incertidumbre y una explicación de por qué las cosas pueden resultar diferentes a las proyectadas. Como tal, el paso final en el proceso de desarrollo de escenarios de FEWS NET es identificar brevemente eventos clave que darían como resultado un escenario alternativo creíble y cambiarían significativamente los resultados proyectados. FEWS NET sólo considera escenarios que tienen una probabilidad razonable de ocurrir.
Nacional
La aproximación o ingreso de una tormenta tropical o un huracán.
Probable impacto en los resultados de la inseguridad alimentaria aguda: Los resultados de inseguridad alimentaria dependerían de la intensidad y magnitud de la tormenta tropical o si un huracán toca tierra. Experiencias recientes, como ocurrió con Eta e Iota, han demostrado que el paso cercano de un huracán o una tormenta tropical puede causar afectaciones severas a la población local. Las lluvias excesivas y los fuertes vientos podrían provocar inundaciones, desbordes de ríos, derrumbes y deslaves de tierras. Estas condiciones resultarían en la destrucción de residencias, carreteras e infraestructura, además de medios de vida, lo que ocasionaría el desplazamiento de las personas afectadas. Además, el daño a cultivos de autoconsumo y cultivos comerciales afectaría la disponibilidad de alimentos, así como las oportunidades de empleo e ingresos. La obstrucción de vías de acceso interrumpiría el desplazamiento de personas y mercancías, provocando desabastecimiento en los mercados locales y un aumento en los costos de transporte y precios de alimentos. Estas situaciones provocarían un aumento en la cantidad de hogares en Crisis (Fase 3, CIF).
Cita recomendada: FEWS NET. Guatemala Perspectiva de seguridad alimentaria Octubre 2025 - Mayo 2026: Crisis (Fase 3, CIF) persisten tras otro año de pérdidas de cosechas de subsistencia, 2025.
Para proyectar los resultados de seguridad alimentaria en un período de seis meses, FEWS NET desarrolla una serie de supuestos sobre eventos probables, sus efectos, y las posibles respuestas de varios actores. FEWS NET analiza estos supuestos en el contexto de las condiciones actuales y los medios de vida locales para desarrollar escenarios estimando los productos de seguridad alimentaria. Típicamente, FEWS NET reporta el escenario más probable. Para conocer más, haga clic aqui.