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Alto costo de alimentos y menores cosechas de granos básicos mantienen a hogares rurales en inseguridad alimentaria

  • Perspectiva de seguridad alimentaria
  • Guatemala
  • Octubre 2023 - Mayo 2024
Alto costo de alimentos y menores cosechas de granos básicos mantienen a hogares rurales en inseguridad alimentaria

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  • Mensajes Clave
  • Panorama nacional
  • Calendario estacional para un año típico
  • Área de preocupación: Zona de medios de vida venta de mano de obra agrícola y producción de granos básicos para auto consumo (GT07) del sur del Departamento de Quiché y Baja Verapaz (Figura 5)
  • Mensajes Clave
    • Los hogares rurales pobres localizados en el Corredor Seco y Alta Verapaz no han logrado recuperarse de diversos shocks climáticos y económicos pasados. Este año, la reducción de lluvias y las altas temperaturas provocadas por el fenómeno de El Niño causaron pérdidas parciales y hasta totales de sus cosechas de granos básicos, por lo que recurrirán a la compra antes de lo usual. Los ingresos generados durante la temporada de alta demanda de mano de obra (de octubre a febrero) serán rápidamente usados para el pago deudas y la compra inmediata de alimentos básicos. La falta de reservas de granos básicos, la imposibilidad de hacer ahorros y la continua compra de alimentos a altos precios provocarán el inicio prematuro de la temporada de escasez. Para asegurar su alimentación básica, harán ajustes a la cantidad de alimentos consumidos y emplearán estrategias de afrontamiento negativas que los clasificará en inseguridad alimentaria en Crisis (Fase 3, CIF) hasta mayo.  
    • En el resto del país, los ingresos y la disponibilidad de alimentos para la mayoría de los hogares rurales pobres incrementarán estacionalmente de octubre a enero gracias al empleo temporal en la cosecha de diversos cultivos comerciales y a la producción propia de granos básicos. Este año, los altos precios de los alimentos y las irregularidades climáticas que afectaron los rendimientos de granos básicos limitarán estas mejoras, por lo que gran parte del país experimentará inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF). Mientras la mayoría de los hogares podrán continuar con resultados Acentuados (Fase 2, CIF) de febrero a mayo, los hogares más pobres del Altiplano y áreas del oriente del país que obtuvieron menores cosechas de granos básicos deberán comprar alimentos antes de lo previsto a precios mayores a lo usual. Para garantizar su alimentación mínima deberá recurrir al ajuste de porciones de alimentos y al uso de estrategias de afrontamiento negativas provocando que experimenten resultados de Crisis (Fase 3, CIF).
    • Este año, el fenómeno de El Niño causó el retraso de la temporada de lluvias, reducción de precipitaciones y altas temperaturas. Estas irregularidades climáticas provocaron el atraso de las siembras y afectaron los cultivos de granos básicos Primera y Postrera causando pérdidas de parciales a totales para los agricultores de subsistencia.  A pesar de esto, se espera que la producción comercial de maíz que se beneficia del riego esté en rangos promedio. El pronóstico de continuidad de condiciones de El Niño hasta mayo de 2024 implicaría un posible retraso de las siembras del nuevo ciclo de cultivo.
    • La irregularidad de la salida de las cosechas de granos básicos ha causado que los precios de los granos básicos se mantengan por arriba del promedio de los cinco años. Estacionalmente, en octubre, los precios comienzan a bajar, pero la irregularidad y retraso de las salidas de las cosechas provocará que se mantengan altos, especialmente el del frijol que ya mostró valores récord. La persistencia del alto costo de los alimentos continuará restringiendo el poder adquisitivo de los hogares.   

    Panorama nacional

    Situación actual

    Producción de granos básicos:  Este año, como efecto del fenómeno de El Niño, el establecimiento del primer período de la época lluviosa se retrasó. Algunas lluvias ligeras en mayo incentivaron a algunos agricultores a sembrar, pero las lluvias rápidamente mermaron y las siembras se perdieron. En la mayor parte del país, las lluvias se instalaron de forma un poco más regular a finales de junio, cuando los agricultores sembraron y otros lograron resembrar con semillas propias que tenían aún en reserva, prestadas con vecinos o compradas. 

    Sin embargo, la temporada de lluvias ha sido caracterizada por la reducción e irregularidad de las lluvias y las altas temperaturas, lo que ha afectado el desarrollo de los cultivos (crecimiento de las plantas, mazorcas pequeñas poco desarrolladas, llenado parcial del fruto). En particular, afectaron a los hogares rurales pobres que suelen sembrar en pequeñas extensiones y tierras poco fértiles. Se reportaron varios días sin lluvia en agosto, pero fue en septiembre cuando en algunas áreas, particularmente del Corredor Seco, se registraron de 10 a 20 días sin lluvias (Figura 1). Estos periodos secos fueron interrumpidos por lluvias leves que no compensaron la sequedad en el suelo dado las altas temperaturas. Para octubre las precipitaciones mejoraron, pero no lograron compensar la falta de lluvia en fases críticas del desarrollo de los cultivos. Debido a las siembras retrasadas y escalonadas en el tiempo, las cosechas de granos básicos se están de forma tardía en tiempos atípicos. 

    Dado que el ciclo de Primera representa aproximadamente el 60 por ciento de la producción anual del cultivo de maíz, estas condiciones desfavorables provocaron pérdidas en las cosechas. De acuerdo con datos compartidos por informantes clave y observaciones realizadas por FEWS NET durante viajes de campo en áreas de oriente, Baja Verapaz y Quiché durante agosto y septiembre, las pérdidas de maíz del ciclo de Primera para los agricultores de subsistencia podrían estar alrededor de 25-30 por ciento en general. Además, es probable que los agricultores de subsistencia del Corredor Seco sufran pérdidas aún mayores, al menos de un 50 por ciento. La producción comercial en su mayoría utiliza riego y está localizada en áreas favorecidas por las precipitaciones. Si bien pudo haber experimentado cierto retraso en la siembra debido al tardío inicio de la temporada de lluvias y daños marginales en algunas áreas excedentarias de secano, los volúmenes producidos estarían cercanos al promedio, similares al año pasado. 

    Además, durante el ciclo de Primera de 2023, las escasas precipitaciones y la poca humedad en el suelo causaron de nuevo daños y pérdidas de los cultivos de frijol que se siembra en asocio con el maíz. En diferentes regiones del país, los agricultores de subsistencia que sembraron reportan pérdidas de más del 60 por ciento y hasta totales, lo que también limita la disponibilidad de semilla para una próxima siembra. El atraso de las cosechas de Primera y la poca regularidad de las precipitaciones durante el segundo período lluvioso ha causado que los agricultores no hayan sembrado el ciclo de Postrera en los tiempos usuales. 

    Figura 1

    Número máximo de días secos consecutivos en los últimos 30 días, a 30 de septiembre
    Número máximo de días secos consecutivos en los últimos 30 días, a 30 de septiembre

    Fuente: FEWS NET

    La producción del frijol ha experimentado a lo largo del tiempo un deterioro progresivo, debido a su limitada capacidad de recuperación de la misma frente a diferentes impactos. De acuerdo con el análisis realizado por FEWS NET, con base a los datos disponibles del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), en la Perspectiva Regional de Oferta y Abastecimiento de Mercados a publicarse en noviembre/diciembre de 2023, se estima que la producción local de frijol negro ha disminuido en más de 40 por ciento entre el año comercial 2018/19 y 2022/23 debido a las pérdidas asociadas con la recurrencia de eventos climáticos -como huracanes, irregularidad de lluvias, sequías - y al alza en los costos de producción provocada por el incremento en los precios internacionales de combustible y fertilizantes. Estos eventos han afectado negativamente su cultivo debido a la inversión requerida y la alta incertidumbre sobre los volúmenes de producción. 

    Producción de cultivos comerciales y demanda de mano de obra: En octubre inicia la temporada más importante para la generación de ingresos de los hogares rurales, gracias a la cosecha de cultivos comerciales de exportación, tales como el café, azúcar, cardamomo, frutas y hortalizas. La estabilidad en estos sectores es importante para la generación de empleo estacional de los hogares rurales que dependen de esta fuente. Una de las mayores fuentes de empleo para los hogares pobres es el corte de café, dado su amplia cobertura geográfica pues se puede encontrar en 21 departamentos del país, aunque su producción se concentra en cuatro departamentos. Los trabajadores suelen emplearse a nivel local, pero la mayoría aprovecha le temporada de cosecha de octubre a febrero / marzo para migrar dentro del país, a Honduras o a México, para emplearse por periodos más largos de dos hasta cuatro meses. 

    Para el ciclo 2023/2024, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), estima que la producción de café podría reducirse de un 2 por ciento comparado a la campaña 2022/2023, a causa de los elevados costos de producción que han impactado principalmente a los pequeños productores. Además, hasta agosto 2023, el valor exportado de café y azúcar disminuyó un 19 y un 38 por ciento, respectivamente, en comparación del 2022, mientras que el valor del banano y cardamomo aumentó un 2 y un 39 por ciento, respectivamente.  Aún con una disminución en los volúmenes producidos, el empleo de trabajadores temporales en las plantaciones comerciales se mantendrá en rangos promedio, pues la continua migración a Estados Unidos, así como a la migración temporal a México y Honduras, ha causado una mayor demanda sobre la mano de obra disponible. La mayor demanda de trabajadores temporales ha provocado el aumento del valor del jornal diario en aproximadamente 25-50 por ciento. Sin embargo, la demanda de jornaleros es menor en los cultivos de los pequeños caficultores a nivel local, en donde suelen emplearse por algunos días quienes no migran o quienes regresan después de haber migrado a otras zonas por trabajo. Sin embargo, desde el año pasado, debido a los altos costos de los insumos agrícolas, los pequeños productores que contratan dentro de la localidad han reducido la cantidad de mano de obra externa empleada y utilizando cada vez más mano de obra familiar. 

    Figura 2

    Inflación nacional anual septiembre 2022 a septiembre 2023
    Inflación nacional anual septiembre 2022 a septiembre 2023

    Fuente: Elaborado con datos de INE

    Precios de los alimentos: La inflación ha mostrado signos de desaceleración en los últimos meses, pero el alto precio de los alimentos continúa siendo un componente importante de la misma (Figura 2). En septiembre, el precio del maíz blanco fue similar al año pasado, pero mostró un incremento del 43 por ciento por arriba del promedio de los cinco años (Figura 3); mientras que el precio del frijol aumentó un 26 y un 65 por ciento por arriba del año pasado y del promedio de los cinco años, respectivamente (Figura 4). Después de una interrupción en el flujo de mercancías a inicios de octubre, a causa de protestas y bloqueos por la situación política que provocó un aumento adicional a los precios granos básicos, éstos regresaron a los niveles observados en septiembre. Los precios se mantienen elevados debido al alto costo de los insumos agrícolas y combustibles, los bajos rendimientos de las cosechas anteriores de los pequeños productores, los daños causados por la reducción de lluvias durante el primer periodo lluvioso del 2023 en los cultivos de los agricultores de subsistencia y el retraso en las cosechas de Primera de este año. La falta de reservas de los pequeños productores por menores niveles de producción en sus cosechas del 2022, así como la pérdida de sus cultivos durante el actual ciclo de Primera, ha causado la prolongación de la compra de granos básicos en el mercado. Asimismo, el tardío flujo de grano fresco al mercado ha provocado que los precios permanezcan altos y no experimenten las bajas estacionales esperadas desde septiembre. En gran parte del país, fue hasta mediados de octubre que comenzaron a fluir las nuevas cosechas de las producciones excedentarias y comerciales a los mercados. La baja en la producción nacional de frijol negro también está impulsando el alza de los precios que han alcanzado niveles récord en 2023.

    Figura 3

    Precios de maíz blanco, mayorista, Mercado de la Terminal, Ciudad de Guatemala, GTQ/100lbs
    Precios de maíz blanco, mayorista, Mercado de la Terminal, Ciudad de Guatemala, GTQ/100lbs

    Fuente: Datos de DIPLAN/MAGA

    Los precios de los fertilizantes y los combustibles influyen directamente en el costo de los alimentos. En el mercado internacional, los precios de los fertilizantes han mostrado una tendencia a la baja, y aunque ya se perciben ciertas reducciones a nivel nacional, en septiembre, permanecen entre 70 y 100 por ciento por arriba del 2019 y 2020. Mientras que los precios del diésel y de la gasolina, que influyen directamente en los costos de transporte de mercancías, se encuentran del 35 a 46 por ciento por arriba del promedio de los cinco años.

    Actividad económica: La actividad económica se mantiene estable debido al crecimiento moderado de diversos sectores productivos. En el segundo trimestre del 2023, el Banco de Guatemala reportó una tasa de crecimiento económico del 3.8 por ciento, impulsada por el desempeño favorable de actividades construcción, actividades profesionales, científicas y técnicas, y actividades inmobiliarias (9.2, 6.1 y 4.1 por ciento, respectivamente). Las actividades agrícolas y comerciales muestran tasas más moderadas de crecimiento (2.4 y 3 por ciento respectivamente), pero se mantienen en valores positivos. Asimismo, el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento acumulado de 3.8 por ciento a agosto de 2023, ligeramente por debajo del mismo período de 2022 (4.4 por ciento). La actividad turística se ha recuperado a niveles prepandemia mostrando un aumento de 11 por ciento comparado a agosto de 2019 y de 41 por ciento contra agosto de 2022. Esta recuperación beneficia a los hogares cuyas fuentes de ingresos están ligados a esta actividad. Asimismo, en septiembre continúa la tendencia ascendente de las remesas con un aumento de 11 por ciento comparado al año pasado; éstas son utilizadas para la adquisición de bienes y servicios, particularmente a nivel local, dinamizando la economía local a través del empleo informal. 

    Figura 4

    Precios de frijol negro, mayorista, Mercado de la Terminal, Ciudad de Guatemala, GTQ/100lbs
    Precios de frijol negro, mayorista, Mercado de la Terminal, Ciudad de Guatemala, GTQ/100lbs

    Fuente: Datos de DIPLAN/MAGA

    Resultados actuales de seguridad alimentaria

    Actualmente la mayor parte del país se clasifica inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF), mientras que en el Corredor Seco y Alta Verapaz experimenta resultados de Crisis (Fase 3, CIF). 

    A nivel nacional los hogares pobres siguen afectados por los altos precios de los alimentos y del transporte. A pesar de la estabilidad del mercado laboral y salarios generales en rangos promedio, el continuo aumento del costo de los alimentos provoca que dediquen más del 50 por ciento de los gastos del hogar para adquirir alimentos básicos. El atraso en las cosechas de granos básicos ha causado que los hogares rurales que tradicionalmente cuentan con maíz y frijol de su propia cosecha para esta época aún estén dependiendo del mercado para abastecerse ante precios altos de alimentos. Esta situación ejerce presión sobre patrones alimenticios y en sus medios de vida, ya que para cubrir sus necesidades dietéticas están recurriendo al ajuste de la calidad de su dieta y al uso de estrategias de afrontamiento, tales como el recorte de gastos médicos o el endeudamiento, que los clasifica en inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF). 

    Los hogares rurales pobres, especialmente localizados en el Corredor Seco y Alta Verapaz, han dependido de la compra de alimentos por un largo periodo. La insuficiente producción propia de granos básicos durante el 2022 los dejó sin reservas antes de tiempo, y este año no cuentan con cosechas propias de granos básicos de la temporada de Primera pues las irregularidades climáticas dañaron sus cultivos. Estos hogares han debido reducir la cantidad de alimentos incluidos en su consumo diario y para lograr satisfacer sus necesidades alimenticias básicas emplean estrategias de afrontamiento como la migración atípica de más miembros del hogar o la venta de activos productivos que ponen en riesgo sus medios de vida, por lo que están experimentando resultados de Crisis (Fase 3, CIF). Si bien la alta demanda de mano de obra inicia a mediados de octubre, los ingresos no son inmediatos pues reciben lo devengado semanas después de iniciar a trabajar, por lo que continuarán recurriendo al uso de estrategias de crisis para alimentarse.


    Calendario estacional para un año típico
    Calendario estacional para un año típico en Guatemala

    Fuente:

    Supuestos 

    La perspectiva más probable entre octubre 2023 y mayo 2024 se basa en los siguientes supuestos a nivel nacional:

    • La persistencia de condiciones de El Niño durante todo el periodo que cubre esta perspectiva provocaría lluvias con distribución errática en tiempo y espacio y altas temperaturas durante la segunda temporada de lluvias 2023 (septiembre – noviembre). Esto afectaría el desarrollo de los cultivos de granos básicos de Postrera, especialmente el frijol por ser el cultivo priorizado entre los productores de granos básicos para este período.  
    • A pesar de la posibilidad de una leve reducción de lluvias entre diciembre y marzo, se espera que las cosechas de granos básicos producidos en las plantaciones comerciales del norte (Postrera tardía) estarían en rangos normales ya que se utiliza riego, mecanización y semillas de mejor calidad. Sin embargo, su llegada al mercado no influiría considerablemente a la reducción de precios, debido a la siembra tardía e irregular.
    • En general, se espera que la producción nacional de maíz esté en rangos promedio, gracias a los volúmenes producidos comercialmente. Sin embargo, el atraso en la siembra y la reducción de lluvias podría implicar una leve reducción en los volúmenes de producción nacional de frijolPostrera, pues su cultivo es muy sensible a los cambios drásticos de clima, las altas temperaturas y la humedad. 
    • Las estimaciones de la producción nacional se basan principalmente en la producción comercial, pero las perspectivas de producción son significativamente inferiores entre los agricultores de subsistencia. Debido a los daños y pérdidas de cultivos, las reservas de granos básicos de la temporada de Primera y Postrera de los agricultores de subsistencia estarían aproximadamente un 25 por ciento por debajo del promedio. En el Corredor Seco, el área más afectada, las reservas podrían estar de 50 por ciento (maíz) a un 75-100 por ciento (frijol) por debajo de lo normal. 
    • Con base a los análisis climáticos de largo plazo de los socios científicos de FEWS NET y la probabilidad de la persistencia del fenómeno de El Niño hasta abril-mayo del 2024, se espera un inicio errático de la primera temporada de lluvias 2024 que implicaría un retraso en las siembras de granos básicos de Primera y del único ciclo del Altiplano
    • Los agricultores de subsistencia, localizados especialmente en el Corredor Seco, podrían carecer de las cantidades usuales de semillas criollas para la siembra del 2024 (debido a pérdidas de cosechas pasadas).
    • De acuerdo con el análisis del comportamiento de precios realizados por FEWS NET, los precios del maíz podrían estabilizarse en rangos similares a al mismo periodo de 2023 pero permanecerían 30-40 por ciento por arriba del promedio de los 5 años. Sin embargo, los precios del frijol se mantendrían altos, 15-25 por ciento por arriba del 2023 y 50-60 por ciento del promedio de los cinco años. 
    • Según el BANGUAT, se espera que el ritmo inflacionario se contenga. Sin embargo, de acuerdo con el análisis de tendencias de abastecimiento y precios a nivel regional, los precios de los alimentos se mantendrían por arriba del promedio de los cinco años. Siguiendo las tendencias internacionales, los combustibles, transporte y servicios básicos (electricidad, gas propano) se mantendrían por arriba del promedio de los cinco años. 
    • A pesar de un posible leve impacto en la producción nacional a causa de los shocks climáticos y económicos, los mercados se mantendrán abastecidos de maíz y frijol nacional e importado formal e informalmente (desde México), pero a precios por arriba del promedio de los cinco años. 
    • Se espera que la demanda de mano de obra y los ingresos percibidos en los cultivos comerciales, tales como azúcar, palma africana, banano y café (tanto a nivel nacional como en plantaciones de México y Honduras) estén en rangos promedio  Sin embargo, la demanda de mano de obra local en producciones pequeñas y medianas de café o de granos básicos (Postrera 2023 y Primera 2024) estarían por debajo de lo normal debido al recorte de costos de producción y afectaciones climáticas. 
    • De acuerdo a la tendencia de los últimos diez años y proyección del BANGUAT, las remesas podrían continuar con la tendencia alcista, por arriba del año pasado y del promedio de los últimos cinco años. 
    • Actualmente, FEWS NET no dispone de suficiente información sobre entregas de asistencia alimentaria previstas y probables entre octubre y mayo. Como tal, este escenario no incorpora ningún supuesto sobre la asistencia alimentaria.

    Resultados de seguridad alimentaria más probables

    Para todo el periodo que abarca esta perspectiva (de octubre 2023 a mayo 2024) se esperan que la mayor parte del país muestre resultados generalizados Acentuados (Fase 2, CIF); mientras que el Corredor Seco y Alta Verapaz permanecerá en de Crisis (Fase 3, CIF). Sin embargo, al finalizar la temporada de alta demanda, a partir de febrero, algunas áreas del Altiplano pasarían a Crisis (Fase 3, CIF) y, a medida que avance la temporada de escasez, incrementaría la cantidad de personas en esta fase.

    El primer periodo que abarca esta perspectiva (octubre-enero) contempla la temporada de alta demanda de mano de obra, donde se prevé que la contratación se mantenga en rangos promedio. Aunque levemente abajo del promedio, los hogares tienen mayor disponibilidad de granos básicos durante estos meses, ya que cuentan con producción propia. Esto aliviará por unos meses la dependencia en el mercado. Gran parte de la población rural se verá beneficiada por estos dos eventos estacionales, sin embargo, el acceso se verá limitado por los altos precios a los alimentos, por lo que se clasificarán en inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF). A pesar de ingresos promedio, y que el valor del jornal ha aumentado en comparación al promedio, esta mejora no será suficiente para compensar los altos precios de los alimentos y del transporte. La alimentación, que estuvo limitada los meses anteriores, mejorará ya que los hogares destinarán una porción importante de sus ingresos a la compra de alimentos. Para lograr mantener un consumo mínimamente adecuado, los hogares sacrificarán otros gastos no alimentarios y deberán ajustar la calidad y diversidad de su alimentación. Además, emplearán estrategias de afrontamiento tales como el uso de ahorros, el endeudamiento, la prolongación de la migración en búsqueda de trabajo. 

    Por otro lado, muchos hogares pobres localizados en el Corredor Seco, Alta Verapaz y áreas del Altiplano que han sufrido diversos shocks climáticos y económicos que les ha limitado experimentar mejoras sostenidas en su seguridad alimentaria, se clasificarán en Crisis (Fase 3, CIF). Estos hogares no se han recuperado desde el impacto económico de la Pandemia del COVID-19, pues en los años siguientes fueron afectados por exceso de lluvias e inundaciones, altos precios de alimentos, transporte y fertilizantes. Este año, las irregularidades climáticas causadas por el fenómeno de El Niño, causaron las pérdidas de más del 50 por ciento de sus cosechas de maíz y hasta el 100 por ciento de su producción de frijol. Por consiguiente, no contarán con las reservas usuales de granos básicos para su consumo, obligándolos a depender de la compra todo el año. Si bien, los hogares podrán obtener mayores ingresos a través del empleo temporal en el corte de café, la zafra y diversas producciones de frutas y vegetales, estos no serán suficientes para mejorar sus condiciones alimentarias. La prematura dependencia de la compra de granos básicos, aunado a los altos precios de alimentos y transporte, así como el pago de deudas que han mantenido durante el año para adquirir alimentos e insumos agrícolas, provocará que estos hogares solo mejoren parcialmente su dieta, por lo que se clasificarán en Crisis (Fase 3, CIF). Continuarán a sacrificar la diversidad y a ajustar la cantidad de alimentos consumidos. Tradicionalmente, la dieta rural ha tenido como base el maíz y el frijol, pero desde hace unos años el consumo de frijol se ha reducido considerablemente debido a su alto precio y la merma de producción propia. Además de continuar recurriendo al endeudamiento para comprar alimentos, los hogares deberán utilizar estrategias de afrontamiento de crisis tales como la migración de más miembros del hogar o la venta de activos productivos para garantizar su alimentación básica. 

    En el segundo período en perspectiva, a partir de febrero, se reduce la oferta de empleo temporal a medida que las cosechas de cultivos comerciales finalizan. El rápido uso de los ingresos, así como la constante dependencia en el mercado para su alimentación, obligará a los hogares más pobres del Corredor Seco y Alta Verapaz a intensificar los ajustes a su dieta y el uso de estrategias de afrontamiento negativas, por lo que permanecerán en Crisis (Fase 3, CIF) hasta mayo 2023. Entre febrero y mayo, los hogares pobres suelen trabajar a nivel local para los trabajos de limpias, preparación de terrenos y siembras de granos básicos del ciclo de Primera. Sin embargo, los ingresos provenientes de esta fuente de empleo permanecerán por debajo del promedio, debido al atraso de las lluvias, menor disponibilidad de semillas y recorte de gastos de producción de los agricultores locales que demandan mano de obra dentro de la misma comunidad. Las reducidas oportunidades de empleo local, la carencia de reservas de granos básicos y la continua compra de alimentos a precios altos provocará que estos hogares inicien prematuramente la temporada de escasez.  

    Debido a la fuerte presión sobre los ingresos, menores reservas de granos básicos, los altos precios de los alimentos y las pocas oportunidades de empleo, muchos de los hogares rurales en áreas del Altiplano y Oriente del país que presentaban resultados Acentuados (Fase 2, CIF) en el periodo pasado, iniciarán a reducir las cantidades de alimentos consumidos y a realizar diferentes estrategias negativas para adquirir alimentos, por lo que pasarán a Crisis (Fase 3, CIF). Mientras que el resto del país, los hogares pobres continuarán experimentando resultados Acentuados (Fase 2, CIF), ya que gozaron de mejores ingresos y la posibilidad de hacer algunos ahorros, pero continuarán enfrentando los altos costos de vida, por lo que, para garantizar la dieta básica, deberán hacer ajustes a la calidad de su alimentación, sacrificando la diversidad e incluyendo menos frecuentemente alimentos diversos y ricos en proteína. 

    Eventos que pueden cambiar la perspectiva

    Tabla 1
    Posibles eventos en los siguientes ocho meses que pueden cambiar el escenario más probable
    ÁreaEventoImpacto en los resultados de seguridad alimentaria
    NacionalSegundo periodo de lluvias promedio y regularResultaría en la obtención de cosechas de granos básicos en rangos promedio, mejorando la disponibilidad de alimentos de los agricultores de subsistencia, permitiendo reducir la cantidad de hogares en Crisis (Fase 3, CIF) entre octubre y enero. 
    Paso o impacto de un huracán o tormenta tropical durante la temporada de huracanes (hasta enero) que coincide con las cosechas Postrera y del Altiplano 

    Las lluvias intensas podrían causar:

    - daños a los cultivos de granos básicos de Postrera y Postrera Tardía, lo que podría elevar los precios y dejar sin cosechas a pequeños agricultores;

    - daños a las plantaciones de café resultando en menor contratación de mano de obra e ingresos para los trabajadores temporales; y

    - daños a las vías de acceso que afectaría el tránsito de mercancías y personas a sus lugares de trabajo, aumentando los precios de los alimentos y reduciendo los ingresos devengados.  

    Esto afectaría la disponibilidad y acceso a los alimentos provocando el aumento de población en Fase 2 y Fase 3, durante el primer periodo de esta perspectiva. 


    Área de preocupación: Zona de medios de vida venta de mano de obra agrícola y producción de granos básicos para auto consumo (GT07) del sur del Departamento de Quiché y Baja Verapaz (Figura 5)

    Figura 5

    Sur del Departamento de Quiché y Baja Verapaz/Zona de medios de vida (GT07)
    Sur del Departamento de Quiché y Baja Verapaz/Zona de medios de vida (GT07)

    Fuente: FEWS NET

    Situación actual

    La base de la economía local es la producción de cultivos de subsistencia (maíz y frijol). Las siembras de granos básicos de Primera se realizan tradicionalmente entre abril y mayo al iniciar la estación lluviosa, y se cosechan entre septiembre y diciembre. En muy pocas áreas se lleva a cabo una segunda siembra principalmente de frijol. Este año, debido al atraso de las lluvias, los hogares sembraron maíz y frijol entre junio y julio; para algunos fue la primera siembra y para otros fue una resiembra luego de haber perdido su semilla sembrada en las fechas usuales. La temporada de lluvias fue irregular y deficitaria, con altas temperaturas que afectaron la humedad en el suelo. Entre junio e inicios de agosto los cultivos lograron crecer, pero entre finales de agosto y septiembre la lluvia se redujo drásticamente contabilizando alrededor de 20 días sin lluvias, lo que afectó los momentos críticos de fructificación de las plantas cuando los granos comienzan a formarse. Desde hace dos años debido a la irregularidad climática, muchos hogares redujeron y abandonaron la siembra de frijol, y quienes sembraron este año perdieron casi la totalidad de la producción. Para los hogares más pobres, las pérdidas podrían ser de más del 50 por ciento para maíz y entre el 75 al 100 por ciento para frijol. Estos hogares tienen limitado acceso a la tierra y deben alquilarla para producir a costos elevados, pagando alrededor de 150-200 GTQ/cuerda o con parte de su cosecha (generalmente, la mitad de lo que obtienen) y adquiriendo abonos caros.

    La mayoría de la población depende de la venta de mano de obra para trabajos agrícolas ya sea a nivel local o fuera de su área de residencia. En lo local, logran obtener algunos días de jornales durante la temporada de preparación y siembra de los granos básicos (alrededor de 2-3 meses donde logran obtener 5-10 días en el mes). Sin embargo, debido a los altos costos de producción desde el año pasado esta fuente de empleo ha disminuido, pues quienes contratan han recortado este gasto aunado a las malas condiciones climáticas que los ha hecho perder inversión en las siembras. Durante la época de alta demanda de mano de obra en cultivos comerciales, una fuente de empleo importante es en la zafra de octubre a mayo cuando muchos jefes de familias migran a la costa sur para le temporada. El pago del jornal oscila entre 75-125GTQ/día. El jornal diario ha sufrido un aumento de alrededor del 25 por ciento pues la oferta de mano de obra para trabajos agrícolas se ha reducido dentro de algunas comunidades a consecuencia de la migración a las áreas urbanas y Estados Unidos.

    Los hogares experimentan una fuerte presión por el costo de los alimentos. Dado que el gasto se ha duplicado, incluidos los costos de transporte desde la pandemia, se van al mercado menos frecuente y solo se compran lo básico y más necesario. Muchos hogares han optado por comprar a nivel local, pues compran al menudeo por la baja disponibilidad de ingresos. Por ejemplo, a nivel local, a finales de septiembre el precio de maíz blanco criollo por quintal (que es el local y el preferido) era de 375GTQ/QQ (el precio en 2021 fue de160-175GTQ/QQ); el del maíz de Costa o Mexicano era de 225-250GTQ/QQ (en el 2021 fue de 157GTQ /QQ), el frijol negro 810GTQ/QQ (2021: 454GTQ/QQ). Los hogares más pobres mantienen una dieta básica conformada principalmente de maíz, cada vez menos frecuente frijol, azúcar, aceite, y algunas hierbas, tomate y cebolla. El consumo de proteína animal la obtienen de los huevos que consumen una o dos veces por semana y dos – 4 huevos para toda la familia. Incluir carne de pollo es esporádico, una o dos veces al mes, a veces propias o comprado en el mercado. Para mitigar el alto costo de los alimentos, las familias han optado a consumir menos frijol, comprar por libra el maíz, evitan ir al mercado y compran en la tienda local donde usualmente pueden pedir crédito por unos días. Debido a la prolongación de la compra de granos básicos en el mercado a altos precios, los hogares están recurriendo al recorte de cantidad de alimentos en su dieta y reducción de porciones. 

    La migración dentro y fuera del lugar de residencia es usual por la disponibilidad de empleo. Sin embargo, los residentes y autoridades de las comunidades indican un aumento de la migración a Estados Unidos motivada por la búsqueda de mejores oportunidades económicas.

    Supuestos 

    La perspectiva para esta región, de octubre 2023 a mayo 2024, se basa en los mismos supuestos nacionales indicados anteriormente.

    Resultados de seguridad alimentaria más probables 

    Los hogares más pobres que habitan esta zona no contarán con reservas de granos básicos debido a las pérdidas de cosechas de la temporada de maíz y frijol, lo cual los obligará a prolongar la dependencia de la compra en el mercado, marcando un inicio prematuro de la época de escasez. La demanda de mano de obra agrícola permitirá que a partir de finales de octubre/noviembre los hogares incrementen sus ingresos. Sin embargo, los altos precios de los alimentos básicos no permitirán que los hogares mejoren su dieta sustancialmente y se limitarán a conservar una dieta básica mínima que lograrán mantener a través del uso de estrategias de afrontamiento, que los clasificará en Crisis (Fase 3, CIF) durante todo el periodo que cubre esta perspectiva. 

    Los hogares continuarán endeudándose y empleando estrategias de afrontamiento diversas y combinadas. Estos podrían incluir la intensificación de la venta de animales de patio, la venta de activos productivos y la migración, por períodos más prolongados a lugares no usuales, y/o el empleo y la migración de miembros del hogar que no solían hacerlo antes. 

    Cita recomendada: FEWS NET. Guatemala Perspectiva de seguridad alimentaria Octubre 2023 - Mayo 2024: Alto costo de alimentos y menores cosechas de granos básicos mantienen a hogares rurales en inseguridad alimentaria, 2023.

    Para proyectar los resultados de seguridad alimentaria en un período de seis meses, FEWS NET desarrolla una serie de supuestos sobre eventos probables, sus efectos, y las posibles respuestas de varios actores. FEWS NET analiza estos supuestos en el contexto de las condiciones actuales y los medios de vida locales para desarrollar escenarios estimando los productos de seguridad alimentaria. Típicamente, FEWS NET reporta el escenario más probable. Para conocer más, haga clic aqui.

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