Skip to main content

Persiste inseguridad alimentaria pese a mejora estacional en el acceso a alimentos

  • Perspectiva de seguridad alimentaria
  • Guatemala
  • Octubre 2020 - Mayo 2021
Persiste inseguridad alimentaria pese a mejora estacional en el acceso a alimentos

Descarga el Informe

  • Mensajes Clave
  • PANORAMA NACIONAL
  • Mensajes Clave
    • Aunque con limitaciones de aforo, a partir de octubre la totalidad de actividades económicas se encuentran operando. Mientras que la actividad agrícola ha mantenido un ritmo estable y las remesas se han recuperado, otras actividades ligadas a los servicios personales, comercio y restaurantes que demandan gran cantidad de personal, así como el turismo han sido las más afectadas. Recobrar estas fuentes de empleo será un proceso lento, así como el completo restablecimiento del transporte colectivo público que sigue sin reactivarse formalmente.

    • El periodo de lluvias fue favorable para los cultivos de granos básicos del ciclo de Primera. La llegada a los mercados del grano fresco desde finales de agosto permitió el inicio de la reducción estacional de los precios del maíz y del frijol. Dicha tendencia continuará con las cosechas de Postrera manteniendo los precios estables, no obstante, el frijol negro continuará por arriba del promedio. El costo del transporte se ha duplicado o triplicado, causando una presión en los limitados ingresos de los hogares dependientes de este medio.

    • La mayoría de los hogares a nivel nacional ha sufrido una reducción de sus ingresos. El ajuste a la dieta típica, el uso de ahorros, la recurrencia a préstamos y créditos han sido algunas de las estrategias utilizadas para mantener una alimentación adecuada. Los programas de asistencia gubernamentales aliviaron por pocos meses el acceso a alimentos. Mientras que las fuentes de ingresos no vuelvan a niveles pre-pandemia los hogares seguirán recurriendo a diversas opciones para garantizar su alimentación y otros gastos básicos, por lo que enfrentarán una situación de inseguridad alimentaria en Estrés (fase 2, CIF).

    • Desde octubre, la temporada de alta demanda de mano de obra agrícola supone una mejora en el ingreso de los hogares rurales. Una menor contratación para actividades agrícolas a nivel local, o fuera de la zona, por restricciones de aforo y controles fronterizos y dificultades de transporte, podría afectar la cantidad usual de jornales. Los ingresos serán utilizados para el pago de deudas, disminuyendo la capacidad de compra de alimentos y hacer ahorros para los próximos meses. Los hogares a nivel rural, particularmente en el corredor seco, intensificarán el uso de estrategias de afrontamiento negativas, marcando el inicio prematuro de la temporada de escasez, por lo que experimentarán inseguridad alimentaria en Crisis (Fase 3, CIF).


    PANORAMA NACIONAL

    Situación actual

    Tras la finalización del Estado de Calamidad y el toque de queda, a partir del 01 de octubre entraron en vigor las nuevas disposiciones que rigen la operación de diversas actividades económicas de acuerdo con el sistema de alertas sanitarias para la atención de la epidemia COVID-19. El tablero de alertas se actualizará cada quince días indicando el nivel de riesgo y restricciones. Al 16 de octubre, se registran 97 municipios están en alerta amarilla, 121 en anaranjada y 122 en rojo; todas las actividades económicas han sido autorizadas a reabrir, incluyendo actividades de entretención, deporte y culturales que permanecían cerradas hasta inicios de octubre.

    Las cosechas de maíz y frijol del ciclo de Primera concluyeron este mes en la mayor parte del país con resultados promedio, gracias al adecuado régimen de lluvias durante el periodo de desarrollo. En la segunda quincena de agosto inició la segunda temporada de lluvias, cuyas precipitaciones en rangos promedio han favorecido las siembras y desarrollo de los cultivos de Postrera. A finales de septiembre, los cultivos de maíz se encontraban en etapas de fructificación y cosecha en Occidente y en cosecha y dobla en el área del Norte, mientras que el frijol de postrera en fructificación en oriente, según reporta el Sistema de Monitoreo de Cultivos del Ministerio de Agricultura (MAGA).

    Los mercados mantienen un abastecimiento estable de productos alimenticios. El ingreso de las cosechas nacionales de granos básicos provenientes del Oriente, la Costa Sur y la región Norte ha tenido un impacto importante en los precios que iniciaron a disminuir desde finales de agosto. Desde la imposición de las restricciones por COVID-19 en marzo, los precios de los granos básicos sufrieron alzas drásticas y atípicas, que en el caso del frijol se mantiene por arriba del promedio de los cinco años. De acuerdo con dirección de Planificación del ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (DIPLAN/MAGA) para septiembre, el precio promedio del maíz fue de Q135/QQ mostrando una baja del 7 por ciento comparado con agosto 2020, mientras que el del frijol fue de Q471.00/QQ, similar al mes pasado, pero 23 y 37 por ciento por arriba del promedio de los cinco años y del 2019, respectivamente. Sin embargo, la estabilización de los precios y leves variaciones a la baja muestran ya el inicio de la tendencia estacional. La canasta básica, después de mostrar aumentos mensuales y llegar hasta Q3,675.16 en julio, ha disminuido en septiembre a Q3,612.49. Así mismo, el Índice de Precios al Consumidor muestra una estabilización comparado con el mes anterior, siendo los gastos en servicio de bus extraurbano y urbano los que registraron las mayores alzas porcentuales. Esta información concuerda con los expresado por informantes clave de diferentes áreas del país, donde la falta de transporte y el anuncio de capacidad restringida causaron la duplicación o triplicación del costo del pasaje tanto de los transportes colectivos, como de los mototaxis (tuc-tuc), y el aumento en el uso de taxis privados que es un gasto nuevo pues los hogares no recurrían a este tipo de transporte previo a la pandemia.

    A pesar de la gradual reactivación de diversos sectores de la economía, las restricciones marcadas por el tablero COVID siguen impactando la generación de ingresos para una gran cantidad de personas tanto en el área urbana como en la rural. Recién en octubre se completó la apertura de las diferentes actividades económicas, permitiendo que se genere empleo al menos de forma parcial, pues las limitaciones de aforo no permiten el funcionamiento usual de lugares de comercio, servicios y restaurantes que emplean la mayor cantidad de personas en el área urbana. De acuerdo al Banco de Guatemala (BANGUAT), el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) ha ido recuperándose en los últimos meses pero se mantiene con una tasa de variación de -1.8 por ciento comparado con el año pasado; son las actividades de alojamiento y comidas, servicios personales, transporte, actividades deportivas y de esparcimiento que más han sufrido por las restricciones impuestas y que siguen operando de forma limitada. Por el contrario, las actividades vinculadas a la agricultura han mostrado un comportamiento positivo, lo que se observa también en las cifras de exportación del café, cardamomo, bananos, frutas, vegetales y flores cuyos valores son mayores que el año pasado principalmente por mejores precios internacionales en el caso del café y del cardamomo.  En octubre inicia la temporada de alta demanda de mano de obra para la cosecha de varios de estos cultivos tradicionales de exportación, que para muchos hogares pobres representa la principal fuente de empleo del año. La baja demanda de servicios de turismo llevó a la paralización casi total de este sector, según la III Encuesta al sector turismo publicada en octubre por la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES), las empresas tuvieron una reducción de facturación del 84 por ciento. Con el relajamiento de las restricciones, principalmente de movilidad entre departamentos, finalización del toque de queda, y apertura del aeropuerto, este sector ha iniciado a funcionar de forma parcial y lenta: según la misma encuesta en septiembre se muestra una leve recuperación, con 51 por ciento de las empresas que están ya operando, pero a un tercio de su capacidad. El sector sigue impactado facturando solamente la mitad en comparación a 2019.

    El ingreso de remesas sigue recuperándose desde junio. Para septiembre sigue mostrando la misma tendencia alza siendo incluso mayor que en 2019. Según la encuesta de la Organización Internacional de Migración (OIM) de 2016, Guatemala, San Marcos, Huehuetenango y Quetzaltenango son los departamentos con mayor porcentaje de población beneficiaria de remesas; mientras que Totonicapán (71.7 por ciento), Chiquimula (71.7 por ciento) y Quiché (68.5 por ciento) son los departamentos con mayor recepción. El 50 por ciento indica utilizarlo para inversión y ahorro y 35 por ciento para consumo. 

    En cuanto a los programas de asistencia del gobierno, el bono Familia, que originalmente estaba planificado para hacer las tres entregas de Q1,000 en junio, julio y agosto, sufrió retrasos. En las últimas semanas de agosto y en septiembre se entregó el segundo desembolso de Q1,000 a la totalidad de beneficiarios. Al momento, el MIDES ya ha identificado a 100 mil hogares sin energía eléctrica que se verán beneficiados por tres entregas del Bono Familia y se espera identificar 50 mil más. Este bono deberá ser entregado a más tardar en diciembre, por temas presupuestarios. El Programa de Apoyo Alimentario, con una bolsa de alimentos que cubre los requerimientos calóricos casi totales de una familia de 5 miembros por un mes, está avanzando en su única entrega tanto en las áreas urbanas, a través de MIDES, como rurales, a través de MAGA, y se espera que finalice entre noviembre y diciembre. El Fondo de Protección de Empleo dirigido a trabajadores está siendo entregado a poco más de 160 mil trabajadores, aún hay retrasos y no ha finalizado la entrega de seis quincenas a todos los trabajadores.

    A nivel nacional, los datos monitoreados por el ministerio de Salud y presentados a la semana epidemiológica 35 de finales de agosto, muestra una tasa de desnutrición aguda a nivel nacional de 90.9 por 10,000 niños menores de 5 años, esta cifra es sustancialmente mayor que la encontrada para la misma semana epidemiológica del 2019, que fue de 51.7, representando un incremento de 76 por ciento. Sin embargo, debido a cambios metodológicos en el registro y control de calidad de la información previo ingreso, el Ministerio de Salud recomienda no comparar los datos de este año con años anteriores. Dado este aumento y a la preocupación de la pandemia, el Gobierno de Guatemala, a través de Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), con el apoyo de SESAN y actores diversos de cooperación internacional, han emprendido un proceso de búsqueda activa para identificar niños con desnutrición aguda a través de la circunferencia media de brazo. Datos preliminares indican que las prevalencias se encuentran cercanas a las encontradas en la última encuesta de salud materno infantil (ENSMI), por debajo del 2 por ciento. Los niños y niñas con desnutrición aguda están recibiendo tratamiento. Se están identificando una proporción de niños y niñas con desnutrición aguda que aún no habían sido identificados por el Ministerio de Salud con los procedimientos regulares, lo que garantizará que reciban atención.

    Supuestos nacionales

    Evolución del COVID-19 y restricciones. Se esperaría que los casos de COVID-19 se mantengan en cifras similares a las actuales, pero se considera muy poco probable que se retroceda en la reapertura económica que ha permitido que, aunque con limitaciones de aforo, todas las actividades económicas estén operando. Las restricciones se mantendrían sin cambio durante todo el periodo que cubre esta perspectiva. 

    Clima. Dadas las condiciones del fenómeno de la Niña, se esperan lluvias por arriba del promedio hasta inicios del primer periodo de lluvia del 2021.

    Producción de granos básicos. Se esperan cosechas de granos básicos de los ciclos de Postrera y Postrera tardía en rangos promedio. Las siembras del ciclo de primera podrían verse favorecidas por el pronóstico de lluvias por arriba del promedio y los pronósticos de temperatura cercana al promedio que favorecerían la permanencia de la humedad residual.

    Mercados, precios de alimentos y transporte. A partir de octubre/noviembre y hasta febrero/marzo el mercado se mantendrá abastecido de maíz y frijol provenientes de las cosechas nacionales, lo que influirá en la baja de los precios y su estabilización. A partir de marzo a medida que los flujos de los granos frescos disminuyan, los precios iniciarían el alza estacional. De acuerdo con las proyecciones elaboradas, se espera que los precios del maíz blanco continúen cercanos al promedio; sin embargo, el comportamiento del frijol podría ser diferente y mantener valores más altos que el promedio, pero menores a los del 2020. A partir de marzo, los mercados se mantendrán abastecidos con granos básicos almacenados y las constantes importaciones de México. El transporte público continuaría sin activarse por completo y aunque reanude sería a capacidad limitada, por lo que continuaría a precios elevados.

    Ingresos. En general las actividades comerciales y de servicios continuarían operando de forma parcial dadas las restricciones de aforo. La reapertura de centros de recreación y deportes, actividades culturales y al aire libre podrían significar la recuperación de un porcentaje de empleos, particularmente en las áreas urbanas, tal como lo demuestra la encuesta de Expectativas de Empleo de ManpowerGroup (sept.2020), donde el 21 por ciento de los empleadores esperan que las contrataciones vuelvan a los niveles anteriores a COVID en los próximos 4 a 9 meses. La misma encuesta reporta, en general, una ligera mejora comparado con el trimestre pasado que puede deberse al paulatino reinicio de operaciones de los sectores económicos.  Esta misma tendencia muestra el Índice de Confianza de la Actividad Económica publicado por el Banco de Guatemala (Banguat), que ha presentado una recuperación desde agosto y para septiembre indica una mejora comparado al mes anterior. La apertura de fronteras, parques, y otros centros de entretención significaría una mayor demanda de productos y servicios turísticos, aunque muy por debajo de lo usual para este sector, que por el momento dependerá principalmente del turismo nacional al prevalecer la baja demanda internacional. En el área rural, desde octubre inicia la temporada de cosecha de los cultivos comerciales de exportación más tales como café, caña de azúcar, cardamomo, frutas y hortalizas. Se esperaría que la demanda de mano de obra esté cercana a lo normal para la mayoría de estos productos, aunque las medidas de distanciamiento durante la cosecha, el transporte y alojamiento podría influir en la cantidad de trabajadores contratados. Para quienes migran a las fincas de los países vecinos, la restricción de paso en la frontera de Honduras y los controles en las fronteras con México podría representar un menor ingreso. Muchos de los medianos y pequeños productores de café (según ANACAFÉ en Guatemala existen 121 mil pequeños productores) cuentan ingresos complementarios provenientes de salarios, ventas o remesas; dichas fuentes fueron afectadas en meses pasados lo que podría causar menor contratación de jornales. El transporte público podría continuar sin activarse por completo, y su costo permanecería dos o tres veces más alto que previo a la pandemia debido a la reducción de capacidad de pasajeros, impactando los ingresos de los trabajadores locales, que preferirían disminuir los viajes a los lugares de trabajo pues les resultaría muy caro y desventajoso viajar todos los días.

    Ingresos por remesas. Las remesas continuarían recuperándose y alcanzar niveles superiores a los del 2019.  Sin embargo, las mismas podrían ser utilizados para pago de deudas y créditos, compra de alimentos o ahorros en vez de priorizar la inversión, dado la incertidumbre de la evolución de la enfermedad en Estados Unidos. 

    Programas de Asistencia del Gobierno en respuesta al COVID. El Programa de Apoyo Alimentario proseguiría con la entrega de las raciones de alimentos. Existen programas de asistencia a cargo de la cooperación internacional que llegarían a una cantidad importante de hogares pobres. El tercer desembolso del Bono Familia no será de Q1,000, pero se entregará al 100 por ciento de los beneficiarios, así como los 3 desembolsos para las 150 mil familias que no tienen energía eléctrica. 

    Nutrición. Aunque el pico de aumento de casos de desnutrición aguda fue en el período anterior, los efectos de las restricciones y el impacto económico de la pandemia continuarían; sin embargo, los valores se mantendrían dentro de los márgenes considerados como aceptables en una población normal.

    Resultados de seguridad alimentaria más probables

    Para el periodo en perspectiva, se espera que el tablero COVID-19 siga guiando la operación de actividades económicas y que las restricciones continúen similares a las actuales, dado la evolución de la enfermedad. La reapertura ha permitido la gradual operación de las actividades económicas, pero algunos sectores seguirán afectados por las restricciones de aforo que solamente les permite generar ingresos parciales, y por consiguiente ofrecer menor empleo del usual, particularmente en servicios de atención personal, comida, transporte, entretención, deportes, y el comercio. De igual forma, aquellas personas dependientes de la economía informal aún no han recuperado la fuente tradicional de empleo, pues en general depende de la estabilidad de los empleados en el sector formal. Los precios de los alimentos han ido disminuyendo y estabilizándose, a medida que llegan a los mercados las recientes cosechas de granos básicos y los vegetales de temporada. El transporte público continuará operando de forma parcial y costos elevados para los hogares. A nivel nacional, la disminución en los ingresos ha causado el uso de estrategias de afrontamiento para gran parte de hogares a nivel nacional, que los ha empujado a utilizar sus ahorros, solicitar préstamos y créditos, reducir los gastos no esenciales y hacer ajustes a su dieta tradicional. Los programas de asistencia alimentaria del gobierno, que permitieron en meses anteriores mejorar el acceso a los alimentos, finalizan en octubre, por lo que muchos hogares se clasificarán en inseguridad alimentaria en Estrés (Fase 2, CIF) hasta mayo. A medida que se recuperen las actividades económicas podrán irse generando nuevamente fuentes de empleo, sin embargo, no se espera que lleguen a los niveles pre-pandemia debido a la intensidad y prolongación del impacto en algunas actividades económicas, particularmente entre las pequeñas y medianas empresas.

    En el área rural, en octubre inicia la temporada de alta demanda de mano de obra, particularmente importante para los hogares rurales cuyo ingreso anual proviene fundamentalmente de este periodo de tres a cinco meses de cosecha de diversos cultivos de exportación. Las restricciones impuestas por COVID afectaron desde marzo la movilización de los hogares rurales, elevando los costos del transporte y de los alimentos, y perjudicando el acceso a los principales mercados. Sin reservas de granos básicos y tras una prolongada dependencia de la compra, las familias rurales han recurrido al uso de estrategias de afrontamiento que se han ido intensificando a medida que pasan los meses. El sector agrícola ha sido el menos afectado por el impacto de la Pandemia, y las exportaciones de los cultivos tradicionales han sido positivas; no obstante, las medidas de distanciamiento y bioseguridad requeridas para su funcionamiento, la irregularidad y alto precio del transporte, y los controles para el paso de migrantes jornaleros en las fronteras con México y Honduras, podrían limitar la generación de ingresos. A pesar del inicio de la recuperación de las remesas y el comercio, la pérdida de salarios, la disminución de comercio y la reducción de remesas han afectado la capacidad económica de los hogares medios, resultando en una menor demanda de mano de obra agrícola y no agrícola a nivel local.  Para los hogares rurales dependientes de la actividad turística y aquellos localizados en áreas del corredor seco que han experimentado años consecutivos de dificultades en la disponibilidad y acceso a alimentos, el impacto del COVID los ha obligado durante varios meses ya a recurrir al ajuste de la calidad y cantidad de alimentos incluidos en sus dietas, préstamos y créditos, y venta de activos para asegurar una alimentación básica. Dado el arrastre de deudas contraídas durante todo el año, los hogares se verán obligados a utilizar inmediatamente los ingresos percibidos, lo que restringirá su capacidad de hacer ahorros para los siguientes meses. Estos hogares continuarán a disminuir los alimentos incluidos a su dieta y a utilizar estrategias de respuesta negativas tales como la migración atípica, la disminución de gastos en salud y educación, el aumento de venta de animales de patio. Durante la primera parte que cubre esta perspectiva algunos de estos hogares rurales podrían mejorar temporalmente el acceso a alimentos y clasificarse en Estrés (Fase 2, CIF), pero luego recaerían en Crisis (Fase 3, CIF).  Sin embargo, la mayoría de ellos experimentarán inseguridad alimentaria en Crisis (Fase 3, CIF) durante todo el periodo que cubre esta perspectiva que se marcará por el inicio prematuro de la temporada de escasez.

    Eventos que pueden cambiar la perspectiva a nivel nacional

    Posibles eventos en los siguientes ocho meses que pueden cambiar el escenario más probable.

    Área

    Evento

    Impacto en los resultados de seguridad alimentaria

    Nacional

    Acaparamiento de maíz o frijol

    Aumento de los precios granos básicos que impactarían el acceso alimentario de los muy pobres y pobres, limitando el consumo y obligando a hacer ajustes a la dieta que podría llevar a un aumento de la población en Estrés (Fase 2 CIF) y Crisis (Fase 3 CIF).

    Área afectada

    El paso de un huracán o depresión tropical

    Los daños a cultivos, a humanos y materiales a nivel nacional, complicarían el acceso y disponibilidad de alimentos y más hogares se encontrarían en Crisis (Fase 3 CIF).

    Nacional

    La reinstalación de las medidas restrictivas por COVID-19

    El regreso de restricciones por un aumento de casos COVID podría impactar la lenta recuperación de las fuentes de ingresos de los hogares y el acceso a alimentos, complicando la generación de ingresos y acceso a alimentos, ocasionando que más hogares experimente Estrés (Fase 2 CIF) y Crisis (Fase 3 CIF).

    Nacional

    Menor producción de café o una reducción considerable del precio de venta

    Menor contratación de trabajadores temporales, lo que afectaría el ingreso y causaría un inicio de la temporada de escasez aún antes de lo estimado.

    Nacional

    Nuevos programas gubernamentales de asistencia alimentaria

    Mejorarían por algunos meses el acceso, y si es suficiente podría mejorar la fase de clasificación de inseguridad alimentaria.

    Figures Lluvia anticipada por arriba del promedio en Centroamérica entre febrero y abril de 2021

    Figura 1

    Figura 1

    Fuente: CPC/NOAA

    Evento La Niña mas probable hasta el trimestre febrero-abril

    Figura 2

    Figura 2

    Fuente: IRI/CPC

    Precios del maíz levemente por arriba del promedio

    Figura 3

    Figura 3

    Fuente: Elaboración FEWS NET con datos de DIPLAN-MAGA

    Precios del frijol por arriba del promedio durante todo el período

    Figura 4

    Figura 4

    Fuente: Elaboración FEWS NET con datos de DIPLAN-MAGA

    Para proyectar los resultados de seguridad alimentaria en un período de seis meses, FEWS NET desarrolla una serie de supuestos sobre eventos probables, sus efectos, y las posibles respuestas de varios actores. FEWS NET analiza estos supuestos en el contexto de las condiciones actuales y los medios de vida locales para desarrollar escenarios estimando los productos de seguridad alimentaria. Típicamente, FEWS NET reporta el escenario más probable. Para conocer más, haga clic aqui.

    Get the latest food security updates in your inbox Sign up for emails

    The information provided on this Website is not official U.S. Government information and does not represent the views or positions of the U.S. Agency for International Development or the U.S. Government.

    Jump back to top