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- Entre junio y septiembre 2026, en el Corredor Seco, áreas de Alta Verapaz y del Altiplano Occidental, los hogares más pobres estarán en Crisis (Fase 3, CIF), tras pérdidas consecutivas de cosechas, alta dependencia del mercado e ingresos menores a lo usual y una temporada de escasez prematura. Las lluvias irregulares, las altas temperaturas y el aumento de los precios de los insumos continuarán limitando el empleo agrícola, obligando a los hogares a recurrir a estrategias como vender activos productivos y reducir porciones.
- Entre octubre 2026 y enero 2027, muchos hogares pobres se clasificarán en situación Acentuada (Fase 2, CIF) pues los ingresos por trabajo temporal en los cultivos comerciales y las cosechas de granos básicos, aunque tardías y por debajo del promedio, mejorarán temporalmente el acceso y el consumo de alimentos por unos meses. No obstante, en el Corredor Seco y áreas de Alta Verapaz y Altiplano, los hogares que, de nuevo, no obtuvieron cosechas este año permanecerán en Crisis (Fase 3, CIF) hasta enero, ya que continuarán dependiendo del mercado, contando con ingresos limitados para asegurar una dieta mínimamente adecuada pues el pago de deudas y altos precios restringirá su poder de compra.
- El fenómeno de El Niño mantendrá precipitaciones por debajo de lo normal y temperaturas elevadas, hasta enero, afectando los cultivos de Primera y las siembras de Postrera. Dado el tardío establecimiento de las lluvias y el atraso en las siembras, las cosechas de granos básicos fluirán a los mercados con retraso, manteniendo los precios altos por más tiempo.
FEWS NET estima que la población en necesidad de asistencia alimentaria será entre 2.0 y 2.49 millones entre junio y septiembre, alcanzando el límite superior del rango entre julio y agosto, a medida que las reservas mermen, las fuentes de ingresos disminuyan y la dependencia de la compra de alimentos se intensifique. Entre octubre 2026 y enero 2027, el aumento estacional de los ingresos y la disponibilidad de cosechas propias permitirán que muchos hogares mejoren el consumo de alimentos por lo que la población en necesidad alimentaria será entre 1.5 y 1.99 millones de personas.
El análisis presentado aquí se base en la información disponible al 22 de junio de 2026.
La agricultura es un pilar fundamental de la economía nacional y de la economía de los hogares rurales en Guatemala. Las actividades agrícolas se rigen por los patrones climáticos, principalmente, por la existencia de dos temporadas de lluvia, divididas por un período canicular (Anexo 3). Estas lluvias marcan el inicio de las siembras, pero irregularidades en el régimen de lluvias podrían atrasar las siembras y las cosechas y propiciar la proliferación de plagas y enfermedades. Los pequeños agricultores, que practican la agricultura de secano, cultivan principalmente maíz durante el ciclo Primera (mayo – septiembre) y frijol durante el ciclo Postrera (agosto – noviembre) para su propio consumo. En la región del Altiplano, se realiza un solo ciclo anual de siembra de granos básicos y, en la región norte, el segundo ciclo, Postrera Tardía, ocurre un poco más tarde.
La temporada de huracanes típicamente inicia en junio y termina en noviembre, aunque en los últimos años se ha extendido hasta diciembre. Las precipitaciones excesivas, acompañadas de vientos y relámpagos, provocan inundaciones, desbordamientos de ríos, deslizamientos de tierra y daños a los cultivos y a las infraestructuras. Una de las temporadas más intensas se registró a finales de 2020, cuando dos huracanes consecutivos, Eta e Iota, infligieron grandes daños a la infraestructura, agricultura y viviendas, causando el desplazamiento de cientos de miles de personas, principalmente en las zonas del norte y noreste del país. En Alta Verapaz, en el área cercana al río Polochic, persisten los daños en los suelos, debido a la cantidad de arena y sedimentos que cubrieron la tierra fértil.
La alta temporada de generación de ingresos en el área rural está estrechamente ligada a los ciclos estacionales de producción. A nivel local, las actividades ligadas a la producción de granos básicos, café y cardamomo son fuentes de ingresos para jornaleros y pequeños productores que venden parte o la totalidad de sus cosechas. De octubre a febrero/marzo, la cosecha de cultivos comerciales, como la caña de azúcar y el café, aumenta la demanda de mano de obra para los hogares rurales pobres que migran para emplearse. La oferta de empleo temporal en el extranjero también experimenta picos durante estos períodos: a México o a Honduras en plantaciones de café y frutas, entre otros. La sequedad, las heladas, o las lluvias excesivas y/o irregulares pueden perjudicar estas fuentes de ingresos. En los últimos años, la variabilidad en el régimen de lluvias y el aumento de las temperaturas han afectado la producción de café de los pequeños agricultores y los bajos precios internacionales han limitado la comercialización del cardamomo.
La temporada de escasez en el área rural se caracteriza por el agotamiento de las reservas de granos básicos de producción propia, la reducción de las oportunidades de generación de ingresos y el aumento estacional de los precios de los alimentos. Los precios de los granos básicos tienden a su punto álgido entre junio y agosto cuando disminuyen las cosechas nacionales. Desde hace unos años, debido a los altos costos de producción y a los impactos climáticos, la producción nacional de frijol negro se ha reducido.
La migración hacia los Estados Unidos ha sido tanto una respuesta como un factor de cambio en las condiciones agrícolas y económicas dentro de Guatemala. Las remesas se han convertido en una fuente crucial de ingresos, principalmente para los hogares medios y acomodados. Estos flujos estimulan las economías locales al facilitar el consumo de los hogares y dinamizar la demanda de mano de obra en los sectores agrícola y de la construcción. En 2025, los flujos migratorios han disminuido considerablemente; sin embargo, el crecimiento de las remesas se ha mantenido sólido. Según el Banco Mundial, las remesas aumentaron cerca de un 20 por ciento entre enero y agosto de 2025 en comparación con el mismo período de 2024.
A mediados del 2020 se registraron alzas importantes en la inflación, a causa de la pandemia del COVID-19 y sus efectos globales. A partir de 2021, el incremento de la inflación se agudizó hasta su punto más alto en febrero 2023 debido al rápido aumento del precio internacional de fertilizantes y combustibles. A partir de allí, la inflación interanual se ha desacelerado, hasta ubicarse muy por debajo del rango oficial del 3 al 5 por ciento. Sin embargo, los precios de los alimentos básicos continúan superiores al promedio de los últimos cinco años.
Conozca más
Los enlaces a continuación brindan información adicional relevante:
- Descripción de la metodología de desarrollo de escenarios de FEWS NET
- Enfoque de FEWS NET para estimar la población en necesidad
- Descripción de la CIF y del análisis compatible con la CIF
- Enfoque de FEWS NET para el análisis de la asistencia alimentaria humanitaria
Figura 1
Fuente: FEWS NET con datos del INE
La primera temporada de lluvias, que estacionalmente inicia en mayo, se ha caracterizado por una reducción de las precipitaciones, con valores generalizados de al menos el 50 por ciento por debajo de lo normal. El desempeño deficiente e irregular del régimen de lluvias ha provocado un atraso de hasta 30 días en su establecimiento, lo que ha repercutido en el inicio de las siembras de granos básicos, especialmente para los productores de subsistencia dependientes de la agricultura de secano. Para finales de mayo, en gran parte del país, aún se estaban realizando actividades preparatorias para la siembra. En algunas áreas de occidente y áreas focalizadas de oriente, algunos agricultores sembraron en seco; sin embargo, la falta de precipitaciones hacia finales de mayo ya había provocado pérdidas de semilla. Los pequeños agricultores se vieron obligados a resembrar, asumiendo costos de producción más elevados, o decidieron no sembrar para la temporada de Primera. A pesar de que a mediados de junio se registraron periodos cortos de lluvias intensas asociados principalmente a las ondas del Este y al paso de la tormenta Cristina cerca de las costas del Pacífico, estos acumulados no lograron cubrir los déficits acumulados desde el inicio de la temporada.
Las altas temperaturas han persistido desde inicios de año, las que, junto con las bajas precipitaciones y la transición a partir de junio a condiciones de El Niño, continúan provocando una alta pérdida de humedad en el suelo que hasta mediados de junio muestra valores de hasta el 50 por ciento de lo normal en el Corredor Seco. De acuerdo con informantes clave en el terreno, se reportan suelos agrietados en las áreas orientales, incluido el Corredor Seco, lo que complica aún más la absorción del agua de lluvia. Si estas condiciones persisten (lluvias irregulares con temperaturas persistente y atípicamente altas), los pequeños agricultores, en particular los que practican la agricultura de secano, incrementarán el riesgo de reducción de áreas sembradas y de rendimientos inferiores a lo normal.
El aumento en los costos de combustibles, transporte, fertilizantes y alimentos continúa presionando el poder adquisitivo de los hogares. Las disrupciones en la cadena de comercialización mantienen elevados los precios de los combustibles y los fertilizantes. En mayo, el precio de la gasolina se mantuvo estable, mientras que el diésel disminuyó un 18 por ciento en relación con el mes anterior. Sin embargo, a pesar del subsidio, los precios del diésel y la gasolina se mantienen un 30 por ciento por arriba de los precios de los niveles observados en mayo del año pasado. Después de mantenerse estables por varios meses, en mayo los precios de los fertilizantes mostraron una tendencia al alza, particularmente la urea, que registra un incremento del 23 por ciento comparado con el precio de enero de 2026. Los precios elevados de los fertilizantes aumentan los costos de producción, lo que lleva a los agricultores a limitar o prescindir de su uso. En consecuencia, los rendimientos esperados podrían ser menores a lo normal. El costo del transporte de carga continúa impactando los precios de los alimentos: en mayo la inflación de transporte fue de 10.9 por ciento y la de los alimentos 2.7 por ciento (Figura 1). Paralelamente, el precio al mayorista del maíz fue similar al promedio de los 5 años, pero un 10 por ciento mayor que el registrado el año pasado. El precio del frijol continúa mostrando un comportamiento a la baja, siendo 19 por ciento menor al registrado el año pasado, como consecuencia de los considerables volúmenes de importaciones libres de aranceles que se han mantenido desde el año pasado.
Asistencia alimentaria humanitaria
Actualmente diferentes actores humanitarios están entregando niveles limitados de asistencia alimentaria humanitaria en áreas focalizadas del país. Sin embargo, la escala de esta asistencia — en términos del número de beneficiarios y contenido calórico— es insuficiente para cambiar la clasificación actual de inseguridad alimentaria al nivel del área, de acuerdo con los protocolos del CIF.
En junio, se presentan resultados de inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF) a nivel nacional, derivado de la persistencia de los altos precios de los combustibles, transporte y alimentos que continúan presionando la capacidad adquisitiva de los hogares. Mientras que el Corredor Seco, áreas de Alta Verapaz y del Altiplano Occidental se clasifican en Crisis (Fase 3, CIF) pues las altas temperaturas y la irregularidad y disminución de las precipitaciones, exacerbadas por la presencia de El Niño, han reducido la demanda de mano de obra para las siembras de Primera. Además, estos hogares enfrentan el inicio prematuro de la temporada de escasez, detonada por la falta o el agotamiento anticipado de reservas de granos básicos a causa de las pérdidas recurrentes de su producción y la prolongada compra de alimentos básicos.
En el Corredor Seco, los hogares pobres se clasifican en Crisis (Fase 3, CIF) pues continúan enfrentando un acceso restringido a los alimentos debido a cosechas por debajo del promedio, menores ingresos por jornales agrícolas y una dependencia prematura del mercado. Las lluvias deficitarias y las altas temperaturas en 2025 dañaron los cultivos de subsistencia, con pérdidas casi totales, reduciendo por tercer año consecutivo la producción de los hogares pobres que practican la agricultura de secano. Con reservas rápidamente agotadas, estos hogares comenzaron a depender del mercado antes de lo usual y de forma continua. La temporada de siembras de Primera constituye una fuente importante de empleo para los hogares rurales; sin embargo, este año, el retraso e irregularidad de las lluvias y el aumento de los precios de los fertilizantes causaron menor demanda de mano de obra. La prolongada compra de granos básicos, los reducidos ingresos, los altos precios de los fertilizantes, combustibles, transporte y alimentos restringen la capacidad de compra de los hogares pobres quienes ya destinan más de la mitad del gasto del hogar a adquirir alimentos. Para alimentarse, estos hogares se ciñen a una dieta básica, con menor cantidad de alimentos, reducción de porciones y tiempos de comida; son marginalmente capaces de satisfacer sus necesidades alimentarias solo a través del uso de estrategias de afrontamiento de Crisis (Fase 3, CIF), como la migración atípica de más miembros del hogar en búsqueda de trabajo y la venta de activos productivos.
En el sur de Alta Verapaz, la recurrencia de déficits de producción y las limitadas oportunidades de ingresos causan resultados de Crisis (Fase 3, CIF) en junio. Tras cuatro años de choques recurrentes que han dañado suelos productivos, cultivos y medios de vida, los hogares pobres en el sur del Departamento agotaron sus reservas antes de lo usual, provocando una dependencia prematura y prolongada del mercado, previo a la temporada de escasez de alimentos. El retraso de las lluvias, las altas temperaturas y los altos precios de los fertilizantes han reducido la demanda de jornales agrícolas para la siembra de Primera, limitando los ingresos en un período estacionalmente crítico para el empleo local de los hogares más pobres. Los elevados costos de producción han ocasionado la disminución del área de siembra y un menor uso de fertilizantes. Para cubrir sus necesidades alimentarias mínimas, estos hogares reducen la cantidad de alimentos en su dieta y recurren a la migración atípica.
En junio, el Altiplano Occidental se clasifica en Crisis (Fase 3, CIF), ya que para muchos hogares la temporada de escasez inició antes de lo normal, dependiendo del mercado para su alimentación. Esta zona cuenta con un solo ciclo anual de cultivo de granos básicos del cual los hogares pobres obtienen cosechas para su consumo que pueden durar de dos a tres meses. En 2025, por tercer año, los hogares pobres obtuvieron rendimientos muy por debajo del promedio reduciendo la capacidad de asegurar reservas para el consumo, intensificando la compra de granos básicos y el endeudamiento. Dada la falta de ahorros y reservas, estos hogares entran a la temporada de escasez con una alta dependencia en el mercado y deudas a las que han recurrido para cubrir sus gastos en alimentos. La menor demanda de mano de obra agrícola para los trabajos de siembra, a causa de las altas temperaturas y las lluvias irregulares, están afectando la disponibilidad de ingresos con la que usualmente cuentan los hogares más pobres para esta época. Para garantizar una alimentación básica, están disminuyendo la cantidad de alimentos en su dieta familiar y utilizan estrategias como la migración a lugares no habituales e involucrando a otros miembros del hogar.
Figura 2
Fuente: CPC-NOAA
- Se esperan la persistencia de condiciones de El Niño hasta inicios del 2027, con lluvias erráticas y por debajo del promedio y temperaturas por arriba de lo normal, lo que prolongaría e intensificaría la canícula prevista entre finales de junio y mediados de agosto.
- Las temperaturas por encima de lo normal se mantendrían durante todo el período de proyección, mientras que las lluvias por debajo del promedio y erráticas continuarían hasta noviembre de 2026 (Figura 2), reduciendo la humedad del suelo y aumentando el riesgo de estrés en los cultivos de Primera, particularmente en el Corredor Seco. Estas condiciones favorecerían la proliferación de plagas y enfermedades.
- La persistencia de lluvias erráticas y por debajo del promedio y las altas temperaturas, junto con los retrasos acumulados del Primera, podría retrasar las siembras de Postrera entre septiembre y octubre y reducir las cosechas a niveles inferiores al promedio.
- Se espera que la temporada de huracanes esté por debajo del promedio en la cuenca del Atlántico, pero por encima del promedio en el Pacífico Oriental.
- La producción nacional de maíz (de Primera y Postrera) podría estar en rangos cercanos al promedio, pero levemente por debajo de los niveles de 2025. Sin embargo, la producción de maíz de los pequeños agricultores de secano, especialmente del Corredor Seco, estaría sustancialmente por debajo del promedio debido a las pérdidas causadas por condiciones climáticas desfavorables y al uso reducido o nulo de fertilizantes y plaguicidas.
- Se prevé que la producción local de frijol (de Primera y Postrera) permanezca por debajo del promedio, siguiendo la tendencia de los últimos años, debido a una reducción en las áreas sembradas en ambos ciclos, ante la alta susceptibilidad del cultivo a lluvias y temperaturas irregulares.
- A pesar de reducciones en la producción local de las cosechas de Primera y Postrera, se espera que la disponibilidad nacional de maíz y frijol se mantenga en rangos promedio, gracias a los contingentes libres de aranceles e importaciones por arriba del promedio.
- Se espera que la demanda de mano de obra agrícola en las producciones excedentarias de granos básicos (de Primera y Postrera) esté por debajo del promedio. Asimismo, la demanda de mano de obra local, que proviene de los pequeños productores, podría ser menor a lo usual debido a los altos costos de producción y mal desempeño de la temporada de lluvias. Mientras que la demanda de mano de obra continuaría estable para otros cultivos comerciales (café, palma africana, azúcar, frutas y hortalizas).
- La producción de cardamomo podría ser menor que el año pasado. Las plantaciones continúan en proceso de recuperación y/o restablecimiento después de los incendios y las altas temperaturas que las afectaron en 2024. Además, la persistencia de y los elevados costos de producción (fertilizantes y pesticidas) podrían afectar las plantas, y disminuir los rendimientos, y reducir la demanda de mano de obra para la cosecha.
- Se espera que el precio del maíz esté por arriba de los valores del año pasado y del promedio de los cinco años. Si bien las importaciones libres de aranceles contribuirán a mantener la disponibilidad del grano, una menor producción nacional contribuirá a mantener los precios en niveles elevados. Los hogares de subsistencia deberán incrementar sus compras en el mercado, ya que no contarán con cosechas propias para el autoconsumo.
- El precio del frijol se mantendría por debajo del promedio de los últimos cinco años, aunque ligeramente por encima de los valores observados en 2025, impulsado principalmente por la continuidad de las importaciones libres de aranceles. No obstante, la reducción de la producción nacional, el incremento en los costos de producción y la mayor demanda del mercado por parte de los hogares de subsistencia ejercen una presión persistente sobre los precios.
- Se espera que los precios del diésel, la gasolina y los fertilizantes se mantengan por arriba del año pasado, como efecto de las disrupciones comerciales mundiales. Los precios de los combustibles permanecerían arriba del promedio quinquenal y los de los fertilizantes por arriba del año pasado debido a los aumentos en los costos de la materia prima, particularmente para las fórmulas nitrogenadas como la urea. La inflación podría mantenerse cerca del umbral del 5 por ciento debido a los incrementos de los costos de combustibles, transportes y alimentos.
Asistencia alimentaria humanitaria
El Fondo Humanitario Regional para América Latina y el Caribe (RHPF LAC) manejado por la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) gestiona la contribución del gobierno de los EE.UU., de los cuales se asignó un fondo de 60 USD millones para Guatemala. Estos fondos servirán para apoyar una respuesta multisectorial que incluye seguridad alimentaria, nutrición, salud, agua, saneamiento e higiene, así como actividades de albergue y protección. Se asignaron aproximadamente 34 USD millones para la implementación de las intervenciones de seguridad alimentaria para Chiquimula, Alta Verapaz, Quiché y Huehuetenango. Los fondos serán ejecutados durante los meses de julio a septiembre por el PMA, World Vision, Save the Children, CARE International, Acción contra el Hambre (ACH) y Catholic Relief Services (CRS). La asistencia se realizará mediante transferencias monetarias de 150 USD por hogar por mes durante tres meses (julio, agosto, septiembre). Por el momento, FEWS NET no posee todos los detalles sobre la cantidad de personas beneficiadas en cada municipio.
A nivel nacional, la elevada dependencia del mercado y los altos precios seguirán limitando el acceso a alimentos, manteniendo resultados Acentuados (Fase 2, CIF) hasta enero 2027. Sin embargo, entre junio y septiembre, periodo que coincide con el punto álgido de la temporada de escasez, una proporción creciente de hogares pobres en el Corredor Seco, el sur de Alta Verapaz y el Altiplano Occidental enfrentará Crisis (Fase 3, CIF). En estas áreas, desde octubre hasta enero, las mejoras estacionales permitirán que muchos hogares experimenten resultados Acentuados (Fase 2, CIF), pero los hogares más pobres permanecerán en Crisis (Fase 3, CIF) debido a las pérdidas recurrentes de producción de autoconsumo, bajos ingresos y alta dependencia del mercado.
Entre junio y septiembre, los hogares pobres en el Corredor Seco continuarán dependiendo del mercado y no contarán con los ingresos típicos de la temporada por trabajos en los cultivos de granos básicos de Primera y Postrera, clasificándolos en Crisis (Fase 3, CIF). La reducción e irregularidad de las lluvias, las altas temperaturas, y el incremento en los costos de insumos agrícolas han llevado a los agricultores excedentarios a recortar gastos de producción a través de una menor contratación de mano de obra. Al mismo tiempo, los atrasos en las cosechas de granos básicos prolongarán la dependencia de la compra de alimentos. Para mantener un consumo mínimamente adecuado, los hogares pobres reducirán las porciones y la frecuencia de las comidas, además emplearán estrategias de afrontamiento como la migración atípica a lugares no tradicionales y la venta de activos productivos. A partir de octubre, las mejoras estacionales en la disponibilidad y el acceso a los alimentos permitirá que muchos hogares mejoren su consumo y se clasifiquen en situación Acentuada (Fase 2, CIF) hasta enero. Las cosechas de granos básicos, aunque por debajo del promedio, permitirán a los hogares que sembraron obtener algunas cosechas cubriendo uno o dos meses de autoabastecimiento. Al mismo tiempo, en octubre inicia la temporada de alta demanda de mano de obra en cultivos comerciales, particularmente café, que ofrece oportunidades de empleo temporal tanto dentro del país como en Honduras. Se espera que la producción y el valor del jornal estén en rangos promedio. Esta combinación del aumento ingresos estacionales y la disponibilidad de granos de su propia cosecha, aunque por debajo del promedio, aliviará la dependencia del mercado por unos meses. No obstante, una proporción significativa de hogares pobres permanecerá en Crisis (Fase 3, CIF) hasta enero, pues sus cosechas de granos básicos serán mínimas o nulas debido a daños en sus cultivos, menores áreas cultivadas y menor o ningún uso de insumos, obligándolos a seguir dependiendo del mercado. Tras varios años consecutivos de bajos rendimientos, gran parte de los ingresos percibidos durante este periodo se utilizarán para el pago de deudas y alimentación básica. Para contar con un consumo de alimentos mínimamente adecuado, estos hogares continuarán reduciendo la cantidad de alimentos y usando estrategias de afrontamiento que ponen en riesgo sus medios de vida, tales como la venta de activos productivos.
En el sur de Alta Verapaz, la mayoría de los hogares permanecerá en Crisis (Fase 3, CIF) hasta septiembre. Los menores ingresos por mano agrícola, la falta de reservas alimentarias y la dependencia prolongada del mercado continuarán restringiendo el acceso a los alimentos. Para cubrir su alimentación básica, los hogares recortarán la cantidad de alimentos en su dieta y emplearán estrategias de afrontamiento negativas. A partir de octubre, algunos hogares presentarán resultados Acentuados (Fase 2, CIF) hasta enero de 2027 ya que el consumo de alimentos mejorará temporalmente gracias los ingresos estacionales por trabajo. El inicio de la temporada de alta demanda de mano de obra en producción de café, cardamomo, azúcar, palma africana y frutales tanto dentro como fuera del departamento, incrementará las oportunidades de generación de ingresos. A nivel local, el café y cardamomo constituyen fuentes claves de ingresos, ya sea para la venta en el caso de los pequeños productores, o para la generación de ingresos en el caso de los jornaleros agrícolas. El sector del cardamomo continuará recuperándose de los daños sufridos en 2024. Los rendimientos de ambos cultivos podrán verse afectados por las altas temperaturas, el déficit de lluvias, el acceso limitado de fertilizantes y plaguicidas/fungicidas. No obstante, se espera que la producción de café en las fincas comerciales y la demanda de mano de obra esté en rangos promedio. Asimismo, se espera que las cosechas tardías de Primera, aunque por debajo del promedio, contribuyan a disminuir temporalmente el gasto en alimentos, pero los altos precios de los alimentos e insumos, hará que los hogares continúen recurriendo al uso de estrategias tales como la compra al crédito y los préstamos. Mientras que los hogares más pobres que han sufrido impactos consecutivos a sus medios de vida que dependen a nivel local de estas fuentes de empleo y que no lograron cosechar en el ciclo de Primera, recurrirán al recorte de porciones de alimentos, así como la migración de más miembros del hogar y venta de activos productivos por lo que permanecerán en Crisis (Fase 3, CIF) hasta enero.
En el Altiplano Occidental, los hogares más pobres permanecerán en Crisis (Fase 3, CIF) hasta septiembre dado el agotamiento de reservas, menores ingresos laborales y altos costos de alimentos, combustibles y transportes. Tras iniciar 2026 sin reservas por las pérdidas del ciclo pasado, esto hogares prolongarán las compras en el mercado debido al atraso y bajos rendimientos de las cosechas de granos básicos. Los elevados costos de producción continuarán limitando la demanda de mano de obra agrícola, reduciendo los ingresos en un contexto de precios elevados de alimentos e insumos. Para asegurar una dieta familiar mínimamente adecuada, los hogares pobres reducirán la cantidad de alimentos y aplicando estrategias, como la migración adicional de miembros del hogar y la venta de activos productivos. A partir de octubre, el aumento estacional de la demanda de mano de obra en la cosecha de café, tanto a nivel local como en México, incrementará los ingresos. Aunque las cosechas anuales de granos básicos estarán por debajo del promedio, permitirán hacer reservas por uno o dos meses, mejorando el consumo de alimentos por lo que se clasificarán en situación Acentuada (Fase 2, CIF) hasta enero. Sin embargo, aún existirán bolsones de población que no contarán con producción propia de granos básicos que continuarán altamente dependientes del mercado y endeudados por años consecutivos de pérdidas de cosechas. Para cubrir su alimentación básica, deberán recortar la cantidad de alimentos consumidos y recurrir a estrategias de afrontamiento tales como la migración de más miembros del hogar, por lo que permanecerán en Crisis (Fase 3, CIF) hasta enero de 2027.
Evidencia | Fuente | Formato de datos | Elementos de análisis de seguridad alimentaria |
|---|---|---|---|
Perfiles de medios de vida | Cualitativo | Fuentes típicas de alimentos e ingresos por zona de medios de vida | |
Pronóstico de lluvias y temperaturas de sensores remotos, modelos climáticos y servicios meteorológicos nacionales | Cuantitativo | Tendencias climáticas que afectan la producción agrícola y la disponibilidad estacional de alimentos | |
Monitoreo de cultivos | MAGA; informes de campo; entrevistas e intercambio con informantes clave | Cuantitativo/Cualitativo | Tendencias y anomalías en la producción agrícola, perspectivas locales sobre el acceso a alimentos, condiciones agrícolas |
Informes de sector café | Cuantitativo/Cualitativo | Tendencias del mercado y fuentes de ingreso para productores de café; implicaciones para el acceso a alimentos en zonas productoras | |
Informes de sector azúcar | Cuantitativo/Cualitativo | Tendencias del mercado y fuentes de ingreso para productores de azúcar; implicaciones para el acceso a alimentos en zonas productoras | |
Monitoreo de oferta de mercado y precios mayoristas de productos agropecuarios | Cuantitativo/Cualitativo | Fuentes de ingreso y oportunidades laborales que afectan el acceso a alimentos; poder adquisitivo y acceso al mercado de los hogares | |
Estadísticas macroeconómicas y nacionales | Cuantitativo | Indicadores económicos y demográficos vinculados al poder adquisitivo y la seguridad alimentaria de los hogares | |
Información de campo recopilada durante el viaje al Trifinio, en áreas de Jutiapa y Chiquimula | FEWS NET | Cualitativo | Tendencias y anomalías en la producción agrícola; perspectivas locales sobre el acceso a alimentos, condiciones agrícolas y estrategias |
La alerta temprana de los resultados de la inseguridad alimentaria aguda requiere pronosticar los resultados futuros con meses de anticipación para dar a los tomadores de decisiones tiempo suficiente para presupuestar, planificar y responder a las crisis humanitarias esperadas. Sin embargo, debido a los factores complejos y variables que influyen en la inseguridad alimentaria aguda, es imposible hacer predicciones definitivas. El desarrollo de escenarios es la metodología que permite a FEWS NET satisfacer las necesidades de los tomadores de decisiones mediante la elaboración de un escenario "más probable" del futuro.
Los principios clave para el desarrollo de escenarios de FEWS NET incluyen la aplicación del marco de Reducción del Riesgo de Desastres y una perspectiva basada en los medios de vida para evaluar los resultados de la inseguridad alimentaria aguda. El riesgo de que un hogar sufra inseguridad alimentaria aguda depende no solo de las amenazas (como una sequía), sino también de la vulnerabilidad del hogar a esas amenazas (por ejemplo, su dependencia de la producción de cultivos de secano para alimentos e ingresos) y su capacidad de afrontamiento (considerando tanto la capacidad para hacer frente a una amenaza como el uso de estrategias que dañan la capacidad futura). FEWS NET basa su análisis en una comprensión fundamental de los medios de vida locales, que son los medios por los cuales un hogar satisface sus necesidades básicas. El proceso de desarrollo de escenarios de FEWS NET también tiene en cuenta el Marco de Medios de Vida Sostenibles; las Cuatro Dimensiones de la Seguridad Alimentaria; y el Marco Conceptual de Nutrición de UNICEF, y está estrechamente alineado con el marco analítico de la Clasificación Integrada de Fases de la Seguridad Alimentaria (CIF).
- ¿Cómo analiza FEWS NET los resultados actuales de la inseguridad alimentaria aguda? FEWS NET evalúa en qué medida los hogares probablemente puedan satisfacer sus necesidades calóricas mínimas. Este análisis converge evidencia de las condiciones de seguridad alimentaria con evidencia directa disponible sobre el consumo de alimentos a nivel de los hogares y los cambios en los medios de vida; FEWS NET también considera la evidencia disponible a nivel de área sobre el estado nutricional y la mortalidad, centrándose en evaluar si reflejan los impactos fisiológicos de la inseguridad alimentaria aguda. FEWS NET utiliza la escala de Clasificación Integrada de Fases de Seguridad Alimentaria (CIF) de cinco fases, reconocida mundialmente, para clasificar los resultados actuales de inseguridad alimentaria aguda. Además, FEWS NET aplica el símbolo de “!” para designar áreas donde la Fase de CIF cartografiada probablemente sería al menos una Fase de CIF peor sin los efectos de la asistencia alimentaria humanitaria en curso.
- ¿Cómo desarrolla FEWS NET los supuestos clave que sustentan el escenario más probable? Un paso clave en el proceso de desarrollo de escenarios de FEWS NET es desarrollar supuestos basados en evidencia de los factores que afectan las condiciones de seguridad alimentaria. Esto incluye amenazas y anomalías en las condiciones de seguridad alimentaria que influirán en la evolución de los alimentos y los ingresos de los hogares durante el período de proyección, así como los factores que pueden afectar el estado nutricional. FEWS NET también desarrolla supuestos sobre factores que se espera que se comporten de manera normal. Juntos, estos supuestos forman la base del escenario “más probable”.
- ¿Cómo analiza FEWS NET los resultados proyectados de la inseguridad alimentaria aguda? Utilizando los supuestos clave del escenario “más probable,” FEWS NET proyecta los resultados evaluando la evolución de la capacidad de los hogares para satisfacer sus necesidades calóricas mínimas. FEWS NET converge las expectativas sobre la trayectoria del consumo de alimentos y el cambio en los medios de vida a nivel de los hogares con el estado nutricional y la mortalidad a nivel de área. FEWS NET clasifica entonces los resultados de inseguridad alimentaria aguda según la escala CIF. Por último, FEWS NET usa el símbolo de “!” para indicar áreas donde la Fase de CIF sería probablemente al menos una Fase peor sin los efectos de la asistencia prevista (que también es probable que se financie y entregue).
- Cómo analiza FEWS NET la asistencia alimentaria humanitaria? La asistencia alimentaria humanitaria (en especie, en efectivo o con bonos) puede desempeñar un papel clave en mitigar la gravedad de la inseguridad alimentaria aguda. Los analistas de FEWS NET incorporan siempre la información disponible sobre asistencia alimentaria, aunque esta puede variar significativamente según las geografías y a lo largo del tiempo. Según los protocolos de la CIF, FEWS NET utiliza la mejor información disponible para evaluar dónde la asistencia alimentaria es “significativa” (definida por al menos el 25 por ciento de los hogares en un área determinada que reciben al menos el 25 por ciento de sus necesidades calóricas a través de asistencia alimentaria). Además, FEWS NET realiza un análisis más profundo de los probables impactos de la asistencia alimentaria en la gravedad de los resultados, como se detalla en la guía de FEWS NET sobre La integración de la asistencia alimentaria humanitaria en el desarrollo de escenarios.
Si bien las proyecciones de FEWS NET se consideran el escenario “más probable”, siempre hay un grado de incertidumbre en los supuestos que sustentan el escenario. Esto significa que las condiciones de seguridad alimentaria y sus impactos en la seguridad alimentaria pueden evolucionar de manera diferente a lo proyectado. FEWS NET publica actualizaciones mensuales de sus proyecciones, pero los tomadores de decisiones necesitan información anticipada sobre esta incertidumbre y una explicación de por qué las cosas pueden resultar diferentes a las proyectadas. Como tal, el paso final en el proceso de desarrollo de escenarios de FEWS NET es identificar brevemente eventos clave que darían como resultado un escenario alternativo creíble y cambiarían significativamente los resultados proyectados. FEWS NET sólo considera escenarios que tienen una probabilidad razonable de ocurrir.
Nacional
Impacto de un huracán o tormenta tropical
Probable impacto en los resultados de la inseguridad alimentaria aguda: El paso cercano o dentro del territorio de una tormenta o huracán provocaría lluvias excesivas que podrían resultar en inundaciones, deslaves y derrumbes. El destrozo de viviendas, áreas de cultivo, infraestructura vial y caminos rurales de acceso dañaría medios de vida y perjudicaría el acceso a alimentos y lugares de trabajo que provocaría que áreas clasificadas en inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF) se clasifiquen en Crisis (Fase 3, CIF).
Cita recomendada: FEWS NET. Guatemala Perspectiva de seguridad alimentaria June 2026 - January 2027: Reduced rainfall, high temperatures and market dependence maintain Crisis, 2026.
Para proyectar los resultados de seguridad alimentaria en un período de seis meses, FEWS NET desarrolla una serie de supuestos sobre eventos probables, sus efectos, y las posibles respuestas de varios actores. FEWS NET analiza estos supuestos en el contexto de las condiciones actuales y los medios de vida locales para desarrollar escenarios estimando los productos de seguridad alimentaria. Típicamente, FEWS NET reporta el escenario más probable. Para conocer más, haga clic aqui.