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Compra prolongada de alimentos a altos precios, lluvias irregulares y altas temperaturas marcan el inicio prematuro de la época de escasez

  • Perspectiva de seguridad alimentaria
  • Guatemala
  • Febrero 2024
Compra prolongada de alimentos a altos precios, lluvias irregulares y altas temperaturas marcan el inicio prematuro de la época de escasez

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  • Mensajes Clave
  • Panorama nacional
  • Calendario estacional para un año típico
  • Área de preocupación - Zona de medios de vida GT06 de venta de mano de obra, producción de granos básicos de subsistencia, hortalizas, comercio y remesas del Altiplano Occidental– focalizado en Huehuetenango
  • Mensajes Clave
    • A partir de febrero, los hogares rurales pobres localizados en el Corredor Seco, Alta Verapaz y Altiplano que sufrieron pérdidas de cosechas de granos básicos experimentarán un deterioro en su alimentación. Años consecutivos de cosechas de granos básicos por debajo de lo normal han obligado a estos hogares comprar maíz y frijol por un periodo más largo del año. Si bien la recién finalizada temporada de alta demanda de mano de obra agrícola (de octubre a febrero) permitió la generación de ingresos, la falta de reservas de granos básicos y el pago de deudas no les permitió hacer ahorros. Estos hogares enfrentarán el elevado gasto en alimentos cuyo precio permanecerá por arriba del promedio quinquenal, provocando el inicio prematuro de la temporada de escasez. Para satisfacer las necesidades alimentarias, recurrirán al uso de estrategias de afrontamiento insostenibles como la venta de activos productivos y la reducción de alimentos en la dieta familiar, que los clasificará en Crisis (Fase 3, CIF) hasta septiembre.
    • En el resto del país, los hogares rurales pobres que cuentan con reservas e ingresos para los siguientes meses, experimentarán resultados Acentuados (Fase 2, CIF) durante todo el periodo que cubre esta perspectiva ya que los altos precios de los alimentos, transporte, e insumos agrícolas restringirán su poder adquisitivo y deberán recurrir a estrategias de afrontamiento tales como el ajusta a la calidad de la dieta, la compra de alimentos al crédito, y la reducción de inversión en sus siembras. Por otro lado, los pequeños productores de café, después de vender su producción a precios en rangos promedio, experimentará resultados Acentuados (Fase 2, CIF) a partir de julio. La alta inversión en insumos y mano de obra para el mantenimiento de los cafetales causará el endeudamiento y la recurrencia a estrategias de afrontamiento como la migración atípica para cubrir su alimentación básica y proteger sus activos productivos.
    • De acuerdo con el pronóstico climático, la persistencia de las condiciones El Niño hasta el periodo marzo-abril provocaría la reducción y el comportamiento errático de las lluvias, además de altas temperaturas. Como resultado atrasando el inicio de las siembras de Primera y del único ciclo del Altiplano, causando en una menor intención de siembra, siembras tardías, elevados costos de producción y pérdida de semilla. Esta situación significaría menores rendimientos para los pequeños productores y la posibilidad del atraso de las cosechas nacionales, lo cual, como en 2023, influiría en la prolongación y persistencia de los altos precios de los granos básicos.
    • La economía nacional continuará recuperándose, pero el poder adquisitivo de los hogares se mantendrá limitado. A pesar de que el ritmo inflacionario ha dado muestras de desaceleración en los últimos meses, el costo de los rubros básicos como alimentos y combustible permanecen altos. El costo de los insumos agrícolas por arriba del promedio quinquenal seguirá siendo una limitante para su acceso y elevará los costos de producción, afectando los precios de los granos básicos y otros productos frescos.

    Panorama nacional

    Situación actual

    Producción de granos básicos: El clima y el costo de los fertilizantes fueron los principales desafíos a los que se enfrentó la producción nacional de granos básicos durante el 2023. En general, el comportamiento de las lluvias fue irregular tanto en su distribución como temporalidad debido a las condiciones de El Niño, con varios días consecutivos de pocas precipitaciones y periodos cortos de exceso de lluvias, además de altas temperaturas experimentadas durante todo el año. Como consecuencia del comportamiento atípico de las lluvias, las siembras de los ciclos de Primera (abril/mayo), Postrera (septiembre/octubre) y Postrera tardía (noviembre/diciembre) se retrasaron. De acuerdo con la información presentada por la Dirección de Coordinación Regional y Extensión Rural del Ministerio de Agricultura (MAGA), los daños agrícolas por sequía se registraron mayormente entre junio e inicios de septiembre en Alta Verapaz y el sur del país, así como áreas del Corredor Seco (incluyendo Baja Verapaz, Chiquimula, El Progreso, Zacapa, Jutiapa, y Quiché). En contraste, entre julio y noviembre los daños reportados en los cultivos fueron causados por exceso de lluvias que causaron inundaciones, así como heladas y vientos por fuertes lluvias principalmente en áreas de Huehuetenango, Alta Verapaz, Quiché, Petén y Quiché.

    Para el ciclo de Primera, que es el principal para la producción de maíz y que suele sembrarse entre finales de abril y mayo, las siembras se retrasaron entre uno y dos meses. Algunos agricultores decidieron esperar que las lluvias mejoraran, mientras que quienes habían sembrado tuvieron que realizar una resiembra tras el inicio fallido de la temporada de lluvias. La mayoría de los productores medianos, excedentarios y comerciales, cuyas capacidades productivas son mayores (por extensión, capital, mecanización, entre otros), lograron hacer una resiembra, pero, muchos pequeños agricultores no pudieron resembrar. Las resiembras elevaron los costos de producción al implicar gastos adicionales en semillas y otros insumos. 

    Sin embargo, la continuidad de la errática distribución espaciotemporal de las lluvias y la rápida pérdida de humedad en el suelo afectaron el desarrollo de los cultivos, resultando en una disminución de los rendimientos, especialmente para los medianos y pequeños agricultores que dependen de ello para satisfacer sus necesidades alimentarias. 

    Debido al atraso de las siembras de Primera y las consecuentes cosechas escalonadas, las siembras de Postrera también se hicieron a tarde y fueron cosechándose con demora. Este retraso provocó que los cultivos aún se encontrarán en etapas de desarrollo cuando inició la época de frentes fríos en noviembre, por lo que fueron afectados por lluvias, vientos y heladas usuales de la temporada; cuando en un año típico, para estos meses, los cultivos ya estarían cerca de ser cosechados. En el caso del cultivo del frijol, particularmente para los productores de autoconsumo, las pérdidas fueron de medias a totales debido a su sensibilidad a los cambios de clima, ya que existieron periodos de falta de lluvia, luego exceso de lluvias y vientos que provocaron daños en las plantas y enfermedades fungosas.  

    Contrario a los productores excedentarios y comerciales que destinan la producción a la venta, para los pequeños y medianos productores la reducción en las cosechas tuvo un impacto en la disponibilidad de alimentos para el hogar ya que, debido a las tierras de poco fértiles y la falta de inversión por los altos costos de insumos, la producción se vio mermada. Para los medianos productores la disminución de la cosecha se tradujo en menores ingresos por venta, pero para los pequeños productores que cultivan para el autoconsumo significó menor disponibilidad para realizar las reservas usuales. De acuerdo con el monitoreo de reservas que realiza FAO, para inicios de febrero, los agricultores de subsistencia contaban con menos de un mes de reservas de granos básicos. 

    Producción de cultivos comerciales y demanda de mano de obra: El café, el cardamomo, y el azúcar son tres de los cultivos comerciales más importantes en términos de oportunidades de empleo; por ejemplo, durante la cosecha del café se llegan a emplear entre 90-115 jornales/Ha/ciclo. La alta temporada de demanda de mano de obra finaliza entre febrero y marzo para el café y el cardamomo, mientras que la zafra del azúcar llega hasta abril o mayo. Al igual que para los granos básicos, la irregularidad en el comportamiento de las lluvias afectó el normal desarrollo de la caña de azúcar, el cardamomo y los cafetales.

    En cuanto al azúcar, a pesar de la reducción de precipitaciones que afectó el desarrollo de las plantas al inicio de la época de lluvias, los cultivos lograron recuperarse a medida que las lluvias aumentaron en los meses posteriores. Se espera que la producción sea similar a la de los años anteriores, lo que significa que la cantidad de empleos temporales para el corte, principalmente, se mantenga estable. 

    Figura 1

    Precios fertilizantes, mayorista, Ciudad de Guatemala, enero 2024
    Precios fertilizantes, mayorista, Ciudad de Guatemala, enero 2024

    Fuente: Elaborado con datos de MAGA/DIPLAN

    Los cafetales también fueron afectados por la poca y mal distribuida lluvia. En las principales zonas productoras, particularmente en occidente, las lluvias ligeras a inicios de mayo provocaron el comienzo de la floración. Sin embargo, la lluvia cesó repentinamente por varias semanas causando que la flor cayera, lo que implicaría una menor cantidad de frutos. Según información colectada en campo por FEWS NET durante la última semana de enero en Huehuetenango, las lluvias reiniciaron de forma normal en junio y se mantuvieron estables hasta julio/agosto. El retraso en el establecimiento y la distribución irregular de las lluvias demoró el desarrollo de los frutos por lo que cosecha inició hasta mediados de enero, cuando para esta época en otros años ya se está iniciando el segundo corte. La expectativa de rendimientos más bajos que lo normal – a causa de la floración interrumpida y el desarrollo tardío de los frutos, así como precios de venta que no logran cubrir los costos de producción están afectando directamente a los pequeños productores. Para este cultivo, la disponibilidad de la mano de obra se ha convertido en un obstáculo más para los productores, pues la migración a Estados Unidos, que ha ido en aumento desde 2020, ha provocado una menor disponibilidad de gente local para trabajar en el corte, y quienes están disponibles son también requeridos para otros trabajos no agrícolas como la construcción. Al aumento del valor del jornal, se suman los elevados costos de los insumos agrícolas que se han duplicado en los últimos tres años (Figura1) y que, a pesar de ciertas disminuciones los precios continúan altos. 

    El cardamomo se cosecha entre septiembre y marzo, una de las principales zonas de producción es Alta Verapaz. A diferencia del año pasado, el precio de venta ha mejorado lo que permite estabilidad en los ingresos que generan tanto productores como jornaleros. Según información brindada por informantes clave, el precio de venta de la cosecha 2023-2024 ha sido aproximadamente entre 3,000.00 GTQ y 5,000.00 GTQ /QQ de cardamomo en pergamino. 

    Actividad económica: De acuerdo con el Banco de Guatemala (BANGUAT) el valor total de las exportaciones en 2023 disminuyó un 9 por ciento en comparación del cierre 2022.  El valor total exportado en 2023 del azúcar, el café, el cardamomo cayó un 24, 15 y 12 por ciento, respectivamente al comprarlo con 2022, mientras que el banano aumentó un 15 por ciento, al igual que otros productos como el frijol, algunas hortalizas y frutas mostraron variaciones positivas de 3-6 por ciento. En general, la actividad económica continúa estable. De acuerdo al reporte del Producto Interno Bruto al tercer de 2023, publicado por BANGUAT en enero 2024, la tasa de crecimiento fue de 3.7 por ciento respecto al mismo periodo de 2022, donde los componentes de comercio y reparación de vehículos, actividades inmobiliarias, actividades de servicios administrativos y de apoyo, información y comunicaciones presentan las variaciones más importantes; mientras que el de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, transporte y almacenamiento, alojamiento y servicio de comidas, salud, muestra variaciones interanuales positivas más leves. Asimismo, el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) da cuenta de estabilidad registrando una tasa de variación interanual, respecto a diciembre 2022 de 2.8 por ciento. Los ingresos por remesas en 2023 superaron el total de años anteriores, siendo un 9.8 por ciento mayor que en 2022; y al inicio del año 2024 se registra un aumento de 6 por ciento comparado al enero de 2023. El 66 por ciento de los envíos tienen como propósito utilizarse para consumo y apoyo económico/familiar, seguido en menor porcentaje para construcción de vivienda (5 por ciento), ahorro y pago de préstamo (4 por ciento). Al Departamento de Guatemala que es el mayor receptor de remesas, le siguen Huehuetenango, San Marcos, Quetzaltenango, Petén y Quiché que reportan las mayores cantidades de remesas; sin embargo, es en Quiché donde se registra el valor promedio más alto de la remesa, seguido por Baja Verapaz y Sololá.  

    El sector de turismo se ha recuperado totalmente, de acuerdo con el INGUAT, en el 2023 se recibieron 24 por ciento más visitas de extranjeros que en 2022, y comparado al 2019, año prepandemia, la variación es de 15 por ciento. En noviembre del 2023, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) reporta un incremento de 8 por ciento de afiliados, donde las actividades de comercio, industria manufacturera, transportes reportan los aumentos más importantes. La recuperación del turismo, así como el incremento de la afiliación en fuentes de trabajo formales, son indicativos de la estabilidad del empleo formal e informal por cuanto la demanda que generan los asalariados de los productos y servicios que ofrece este sector. 

    Precios de los alimentos: La tasa de inflación anual en enero fue de 3.82 por ciento, 0.36 por ciento menor que la de diciembre de 2023 y 5.88 puntos porcentuales menor que la inflación respecto a enero de 2023. Esto indica una mejora en la situación de inflación, pero la tasa de inflación mantenga arriba del promedio de cinco años. A pesar de una baja en general, las categorías de transporte, restaurantes y alimentos fueron las divisiones de gasto con aumento. La gasolina (0.07 por ciento), la carne fresca de pollo (0.06 por ciento), el tomate fresco (0.02 por ciento) y la cebolla (0.01 por ciento), fueron los productos que tuvieron la mayor incidencia este mes. De las ocho regiones del país, cinco registraron tasas de inflación superiores al nivel nacional: Región II (Alta y Baja Verapaz) con 6.48 por ciento; Región VIII (Departamentos de Huehuetenango y Quiché), 6.97 por ciento; Región VIII (Petén), 5.25 por ciento; Región IV (Jutiapa y Santa Rosa) con 5.02 por ciento; Región VI (San Marcos, Quetzaltenango, Retalhuleu, Suchitepéquez y Totonicapán) 4.86 por ciento.  

    Hasta diciembre de 2023, el cálculo de la canasta básica de alimentos (CBA) se realizaba a nivel nacional y estaba compuesta por 34 productos, cuyo costo total mensual para un hogar de 4.77 miembros en dicho mes fue de 3,904.98 GTQ. En enero de 2024, el Instituto Nacional de Estadística (INE) completó la actualización metodológica de la CBA e IPC (índice de precios al consumo), incorporando un enfoque diferenciado por área en el que se estima la Canasta Básica Urbana (CBAU) y la Canasta Básica Rural (CBAR). Para enero de 2024, la CBAU está integrada por 66 productos y su costo para un hogar de 4.16 miembros fue de 3,520.51 GTQ; mientras que la CBAR incluye 60 productos y su costo para un hogar de 4.80 miembros fue de 3,140.64 GTQ. El salario mínimo en todos los departamentos excepto el Departamento de Guatemala es de 3,374.41GTQ para actividades agrícolas y de Q.3,477.82GTQ para actividades no agrícolas. Entre el 91 y el 97 por ciento de este salario es utilizado para cubrir solamente la CBAR. Sin embargo, la mayoría de los hogares pobres, especialmente en el área rural, dependen de una fuente de ingresos informal donde el pago diario o mensual no está reglamentado, y el jornal oscila entre 60-100GTQ/día. Asimismo, es importante mencionar que, tal como lo especifica el INE, la nueva estimación de la CBA refleja patrones de consumo de acuerdo con la información de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2022-23 y su composición representa la dieta promedio de las personas guatemaltecas. La nueva CBA incluye nuevos productos y se ajusta en el aporte calórico de los mismos con base en los resultados de la ENIGH y no a fines dietéticos.

    Mientras tanto, en el mercado de la Terminal en la ciudad de Guatemala, en enero 2024, el precio al mayorista del maíz continúa siendo 7 por ciento y 32 por ciento mayor que en enero del año pasado y el promedio de los cinco años, respectivamente. El frijol negro registra un precio 24 y 54 por ciento por arriba del año pasado y el promedio quinquenal. Las cosechas escalonadas y tardías, además del alto costo de los fertilizantes, los bajos rendimientos de los pequeños productores, y una mayor demanda por pérdidas y reducción de cosechas, influyen en la persistencia de los altos precios. 

    En enero del 2024, si bien los precios de los fertilizantes se mantienen por arriba del promedio quinquenal, ya muestran reducciones en comparación al mes y año anterior apegándose más al comportamiento de los precios internacionales. Por ejemplo, la Urea registra una reducción de 5 y 31 por ciento comparado con el mes y año anterior, pero permanece 16 por ciento por arriba del promedio de los 5 años y 58 por ciento arriba del registrado en enero del 2019 y 2020 (Figura 3). Otro de los factores que presiona los precios de los alimentos es el costo del combustible, a través del costo del transporte de carga. En enero, los precios del diésel y la gasolina disminuyeron un 18 por ciento y un 10 por ciento en comparación con el año pasado, pero continúan siendo 21 y 13 por ciento, respectivamente, arriba del promedio quinquenal, como consecuencia de mayores precios internacionales. 

    Resultados actuales de seguridad alimentaria

    Actualmente, mientras gran parte del país presenta resultados Acentuados (Fase 2, CIF), el Corredor Seco, Alta Verapaz y algunas áreas del Altiplano se clasifican en Crisis (Fase 3, CIF). 

    Para la mayoría del país, en febrero, la demanda de mano de obra agrícola para el corte de café, cardamomo, azúcar, principalmente, permite aún que los hogares dependientes de estas fuentes continúen a generar ingresos promedio. Otras fuentes de empleo como el comercio, la construcción, servicios domésticos y de comida, se mantienen estables propiciando ingresos promedio para los hogares rurales pobres. Además, en términos generales, existe mayor disponibilidad de granos básicos gracias a cosechas comerciales cercanas a rangos promedio. Sin embargo, el alto precio de los alimentos continúa a presionar el poder adquisitivo de los hogares, por lo que el acceso a alimentos variados y diversos sigue limitado. Para mantener una dieta básica, estos hogares han recurrido al ajuste de la calidad de su dieta y a estrategias de afrontamiento, como el uso de ahorros y el recorte de gastos no alimentarios, por lo que se clasifican en inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF). 

    En el Corredor Seco, Alta Verapaz, y áreas del altiplano, los hogares experimentan resultados de Crisis (Fase 3, CIF), tras una prolongada compra de granos básicos a altos precios como consecuencia de shocks consecutivos que han reducido su capacidad productiva. Este año tampoco lograron cosechar la cantidad normal, a causa de la irregularidad climática debido a la temporada de El Nino, o falta de semillas y recursos económicos. La época de alta de manda de mano de obra agrícola les permitió generar ingresos; pero éstos fueron rápidamente utilizados para compra de alimentos y pago de deudas que contrajeron meses atrás para comprar alimentos. Para cubrir su alimentación esencial, estos hogares reducen porciones y cantidades de alimentos para su consumo, continúan endeudándose y emplean diferentes estrategias de afrontamiento tales como la migración atípica de miembros del hogar inusuales o la venta de sus activos productivos. 


    Calendario estacional para un año típico
    Calendario estacional para un año típico

    Fuente: FEWS NET

    Supuestos 

    La perspectiva más probable entre febrero y septiembre 2024 se basa en los siguientes supuestos a nivel nacional:

    • Se espera que las cosechas de granos básicos del norte del país, entre febrero y marzo, estén en rangos normales ya que es la producción excedentaria que tiene riego y otros mecanismos para contrarrestar afectaciones climáticas.
    • Basándose en el análisis de los socios científicos de FEWS NET de los modelos de previsión meteorológica a largo plazo y en la probabilidad de que las condiciones El Niño persistan hasta marzo-mayo 2024, lo que causaría la reducción y el comportamiento errático de las lluvias además de altas temperaturas que retrasaría el inicio de las siembras de Primera y del único ciclo del Altiplano
    • A partir de abril-junio se espera que el Fenómeno de El Niño Oscilación Sur (ENSO) haga la transición a condiciones neutras, lo que podría significar lluvias promedio a por arriba del promedio para el resto del periodo que cubre esta perspectiva y que abarca la duración del ciclo productivo de granos básicos de Primera. Sin embargo, las lluvias continuarían con distribución errática y las temperaturas permanecerían por arriba de lo normal causando la pérdida de humedad en el suelo, sobre todo en las regiones del Corredor Seco, lo cual afectaría el desarrollo de los cultivos del ciclo de Primera

    Figura 2

    Pronóstico probabilístico de temperatura para el trimestre abril – junio 2024
    Pronóstico probabilístico de temperatura para el trimestre abril – junio 2024

    Fuente: NOAA/CPC

    Figura 3

    Pronóstico probabilístico de precipitación para el trimestre abril – junio 2024
    Pronóstico probabilístico de precipitación para el trimestre abril – junio 2024

    Fuente: NOAA/CPC

    • Se espera que la canícula (de mediados de julio a mediados de agosto) se presente en tiempos, duración e intensidad en rangos promedio; pero, la persistencia de altas temperaturas aunado a la reducción de lluvias típica de la temporada afectaría los cultivos de granos básicos de pequeños productores ubicados en el Corredor Seco.
    • La producción nacional de granos básicos del ciclo de Primera estaría en rangos promedio en el norte y sur del país, pero las cosechas estarían retrasadas y escalonadas. Sin embargo, en el área de oriente la producción podría estar levemente por debajo de lo normal debido a la irregularidad de las lluvias y altas temperaturas.
    • Para los agricultores de subsistencia, particularmente en el Corredor Seco, la producción de granos básicos del ciclo de Primera estaría retrasadas y por debajo del promedio del promedio debido a la irregularidad climática y el posible inicio tardío de las siembras debido al atraso de las cosechas de Primera. 
    • Los pequeños productores del Corredor Seco podrían disponer de menor cantidad de semilla criolla de su propia selección para la siembra debido a las pérdidas de los dos ciclos productivos pasados, por lo que tendrán que comprarla elevando así los costos de producción, y podría significar también una menor área de cultivo o no realizar las siembras. 
    • Las reservas de granos básicos de los pequeños productores estarían 25-50 por ciento por debajo de lo normal debido a las reducidas cosechas del 2023 y del ciclo de Primera de 2024, especialmente en áreas del Corredor Seco donde podrían llegar hasta pérdidas totales, especialmente en el caso del frijol.
    • Los agricultores de subsistencia del Corredor Seco y Alta Verapaz podrían experimentar una temporada de escasez prematura y prolongada debido a las reducidas cosechas de los dos ciclos productivos del 2023 y de la Primera de 2024, precios de alimentos por arriba de lo normal, continuidad de dependencia en la compra, pago de deudas que limitan el disponible para compra de alimentos. 
    • La demanda de mano de obra en las producciones comerciales para actividades relacionadas al cultivo de granos básicos podría estar en rangos promedio. 
    • Los pequeños agricultores a nivel local que suelen contratar algunos días de jornales durante el ciclo productivo de granos básicos de Primera y Postrera, en especial aquellos localizados en las zonas del Corredor Seco afectados por las pérdidas del ciclo agrícola pasado, la incertidumbre climática, y los altos costos de producción podrían reducir la demanda de mano de obra externa. Lo que significaría menores ingresos para los hogares que se emplean a nivel local. 
    • Los ingresos generados en trabajos no agrícolas y ocupaciones informales, incluyendo aquellas actividades ligadas al turismo, estarían en rangos promedio, así como, los ingresos por remesas.
    • Los precios de los alimentos continuarán por arriba de los precios registrados en el 2019.  El maíz y el frijol mantendrán variaciones de entre 25-50 por ciento por arriba del promedio de los cinco años debido al atraso de las siembras de Primera, las resiembras y el costo adicional derivado de ello y el alto precio de los insumos agrícolas. 

    Figura 4

    Proyección de precios maíz (blanco), mayorista, Mercado de la Terminal, Ciudad de Guatemala, GTQ/100_lb
    Proyección de precios maíz (blanco), mayorista, Mercado de la Terminal, Ciudad de Guatemala, GTQ/100_lb

    Fuente: MAGA/DIPLAN

    Figura 5

    Proyección de precios frijoles (negro), mayorista, Mercado de la Terminal, Ciudad de Guatemala, GTQ/100_lb
    Proyección de precios frijoles (negro), mayorista, Mercado de la Terminal, Ciudad de Guatemala, GTQ/100_lb

    Fuente: MAGA/DIPLAN

    • Los precios internacionales del combustible se mantendrían promedio, pero a nivel nacional el precio de diésel/gasolina permanecerían altos, similares al año 2023 y por arriba del promedio de los 5 años. 
    • El alto costo de los alimentos básicos y del transporte provocará que los hogares mantengan deudas atípicas, especialmente en las áreas que han sufrido de shocks consecutivos (corredor seco, Alta Verapaz, Altiplano).
    • FEWS NET no dispone de información sobre las entregas de ayuda alimentaria previstas y probables entre febrero y septiembre. Por lo tanto, este escenario no incorpora ninguna hipótesis sobre la ayuda alimentaria.

     

    Resultados de seguridad alimentaria más probables

    Hasta septiembre, se esperan resultados generalizados Acentuados (Fase 2, CIF) en el país y de Crisis (Fase 3, CIF) en el Corredor 

    Seco, Alta Verapaz y áreas del Altiplano. Durante el segundo periodo que cubre esta perspectiva (junio-septiembre) que coincide con la temporada de escasez, la paulatina finalización de las reservas de granos básicos y de los ahorros, y la disminución de las fuentes de empleo provocará que más hogares rurales pobres y muy pobres experimenten resultados de inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF) y de Crisis (Fase 3, CIF). 

    Los hogares más pobres localizados en el Corredor Seco, Alta Verapaz y Altiplano occidental iniciaron a comprar maíz y frijol para su consumo antes de lo usual. El arrastre de malas cosechas en los últimos tres-cuatro años los dejó con una mínima o sin producción propia de granos básicos, muchas veces sin semillas y, en general, con deudas que suelen adquirir para realizar las siembras cada temporada.  Recién está finalizando la temporada de alta demanda de mano de obra agrícola, y a pesar de que fue una temporada promedio en cuanto a cantidades producidas de cada cultivo comercial (tales como café, banano, azúcar, cardamomo, entre otros) los ingresos generados no fueron suficientes para cubrir las necesidades alimentarias debido al pago de deudas que les dejó poco para gastar en alimentos. La irregularidad de la distribución de las lluvias y las altas temperaturas provocarán por otro año consecutivo el inicio tardío de las siembras y, por consiguiente, de la salida de las cosechas; así como bajos rendimientos de los cultivos de maíz y pérdidas de medias a totales de la producción de frijol. Los elevados costos de los insumos agrícolas también influirán en la baja producción, debido a menor uso de abonos, plaguicidas y fungicidas. Durante los siguientes meses, las fuentes de ingresos serán limitadas ya que finaliza la temporada de cosecha de diversos cultivos comerciales y, sobre todo, porque las oportunidades para realizar trabajos a nivel local que estacionalmente son menores, este año serán aún más reducidas pues los agricultores locales contratarán menos mano de obra con el fin de cortar costos de producción. Enfrentados ya a un gasto en alimentos elevado, el aumento progresivo de los precios de los granos básicos y la baja disponibilidad de ahorros e ingresos limitarán aún más el acceso a los alimentos, lo cual marcará el inicio prematuro de la temporada de escasez. Para cubrir una dieta mínima, los hogares continuarán endeudándose y recurrirán a estrategias de afrontamiento insostenibles, tal como la migración atípica de nuevos miembros del hogar y la venta de activos productivos, así como el ajuste de la cantidad de alimentos consumidos, recortando el tamaño de porciones y el número de comidas diarias, por lo que se clasificarán en Crisis (Fase 3, CIF). 

    De febrero a mayo, gran parte de la población rural tendrá aún reservas de granos básicos del ciclo de Postrera y del único del Altiplano. La reciente temporada de aumento de empleo agrícola temporal permitió que los hogares ahorraran parte de sus ingresos para ser utilizados en los siguientes meses. Los hogares continuarán con las actividades de preparación de tierras y siembras de granos básicos, y aunque en menor cantidad, lograrán obtener algunos días de jornales agrícolas que les permitirá mantener estabilidad en el acceso a los alimentos. Sin embargo, los altos precios de los alimentos y del transporte provocará que gran parte de estos ingresos y ahorros sean usados para alimentarse.  Para garantizar una dieta mínimamente adecuada, estos hogares necesitarán ajustar la calidad y diversidad de los alimentos incluidos en su dieta. Así también, evitarán realizar otros gastos no alimentarios y para mantener el acceso a alimentos básicos deberán prolongar la migración por trabajo, además de usar otras estrategias de afrontamiento como el uso de ahorros, el endeudamiento, el recorte de gastos de salud y educación, que los colocará en situación de inseguridad alimentaria Acentuada (Fase 2, CIF). Mientras parte de esta población permanece con resultados Acentuados (Fase 2, CIF) hasta septiembre, a partir de junio, a medida que las reservas de alimentos y los ahorros mermen y los precios de los granos básicos aumenten, muchos hogares verán un deterioro progresivo en el acceso a los alimentos. En el pico de la temporada de escasez, muchos hogares localizados en el Altiplano y Oriente del país particularmente, pero también bolsones de población en el resto del país caerán en Crisis (Fase 3, CIF) hasta septiembre. Mientras tanto, pequeños productores de café, que han enfrentado durante los últimos años altos costos productivos y bajos precios de venta, verán un deterioro en sus medios de vida, por lo que se sumarán a la población que experimentará resultados Acentuados (Fase 2, CIF) hasta septiembre. 

    Eventos que pueden cambiar la perspectiva

    Tabla 1
    Posibles eventos en los siguientes ocho meses que pueden cambiar el escenario más probable
    ÁreaEventoImpacto en los resultados de seguridad alimentaria
    NacionalPrimer periodo con una reducción significativa de lluviasReducción de rendimientos por pérdida de semilla, pérdida de cosecha, menores rendimientos, que causaría menor contratación de jornales para actividades locales relacionadas a la siembra y mantenimiento de cultivos, elevando la cantidad de hogares en Crisis (Fase 3, CIF). 
    Primer periodo con lluvias con distribución regular y temperaturas normalesEvitaría resiembras por perdidas de semilla, permitiría el correcto desarrollo de los cultivos, evitaría aumentar costos de producción, lo cual facilitaría que más hogares continúen clasificados en Acentuada (Fase 2, CIF) durante el segundo periodo que cubre esta perspectiva 
    Aumento por arriba de lo esperado del precio del combustible y los alimentos Presionaría aún más el poder adquisitivo de los hogares, elevando el gasto en alimentos y afectando el acceso a los alimentos de los hogares, lo que provocaría que un mayor número de personas experimente resultados Acentuados (Fase 2, CIF) y de Crisis (Fase 3, CIF).

    Área de preocupación - Zona de medios de vida GT06 de venta de mano de obra, producción de granos básicos de subsistencia, hortalizas, comercio y remesas del Altiplano Occidental– focalizado en Huehuetenango

    Figura 6

    Altiplano Occidental focalizando en Huehuetenango/Zona de medios de vida (GT06)
    Altiplano Occidental focalizando en Huehuetenango/Zona de medios de vida (GT06)

    Fuente: FEWS NET

    Situación actual

    En esta zona se realiza un solo ciclo productivo de granos básicos (abril/mayo a octubre/diciembre). El maíz y frijol son cultivos tradicionales en esta zona y aunque cuenten con poca extensión de tierra, los hogares suelen sembrarlos para su consumo. Los hogares rurales muy pobres tienen poca tierra para las siembras (de 2 a 4 cuerdas en promedio) y rendimientos bajos (de 1 a 1.5 QQ/cuerda de maíz y 25-75lbs de frijol).  Este año debido a la distribución irregular y establecimiento tardío de las lluvias, pues llovió un poco en abril y después no llovió sino hasta julio, quienes sembraron en la fecha usual perdieron la semilla; luego, la mayoría sembró una o dos veces más y otros ya no sembraron. Además, durante los meses subsiguientes, las lluvias continuaron erráticas y las temperaturas altas, lo que dañó las siembras ya sea por reducción de humedad en el suelo, proliferación de plagas, exceso de lluvias en corto tiempo y descenso de temperatura cuando los granos ya estaban listos para cosechar. El cultivo del frijol es el más afectado dado la susceptibilidad a enfermedades y la necesidad de aplicar plaguicidas. Los daños causaron perdidas parciales y totales, sobre todo en algunas áreas del sur del Departamento. Los hogares cuentan solo con el 30-50 por ciento de su producción usual de maíz, y perdieron entre el 50 hasta 100 por ciento de frijol, repercutiendo negativamente en la posibilidad de hacer reservas para los próximos meses.  Estos hogares no solo han perdido parte o todas sus cosechas, sino que también incurrieron en gastos para realizar la siembra, como la renta de tierras. Además, compraron abono y plaguicida cuyos precios oscilan hoy entre los 400-440 GTQ/QQ, cuando antes de 2021 eran de alrededor de 200-250GTQ/QQ, por lo que los agricultores lograron comprar solo la mitad aproximadamente de lo que usualmente adquirirían. La mayoría de estos hogares realiza préstamos para realizar las siembras que paga con los ingresos generados por la venta de su mano de obra. 

    Gran parte de estos hogares han debido depender del mercado para satisfacer sus necesidades alimentarias durante casi todo el año pasado debido a las reducidas cosechas propias de granos básicos. En el Departamento, los mercados municipales y tiendas locales están abastecidos con maíz y frijol, pero a precios altos debido a las cosechas tardías y escalonadas que no han logrado influir en la reducción de los precios, sumado a los altos costos de producción que se transfieren a los consumidores finales. Los precios del maíz a nivel local oscilan entre GTQ230/QQ (mexicano o de costa) y GTQ275-325/QQ (criollo) y el frijol de 725GTQ/QQ hasta 900GT/QQ, y GTQ10/lb; por lo regular compran el maíz en la misma área de residencia; antes solían ir al mercado, pero debido al alto costo del transporte, que se duplicó en la zona durante de la Pandemia, prefieren comprar a nivel local. El gasto en comida se ha duplicado antes los hogares lograban comprar lo necesario con 300GTQ, ahora llevan 500GTQ y no logran adquirir lo mismo que antes.

    La principal fuente de ingresos para los hogares rurales es el jornaleo agrícola y no agrícola. La época más importante para encontrar trabajo temporal en el sector agrícola es durante el período octubre-febrero, cuando se cosechan diferentes cultivos comerciales. La migración laboral a México era común en la zona, sin embargo, ha dejado de ser una opción común ya que, desde el año pasado, existe dificultad para atravesar la frontera. En esta zona, el café es el producto más importante, pues es cultivado por pequeños y grandes productores comerciales que emplean tanto a población local como proveniente de otras zonas del país. La producción de café ha enfrentado diferentes retos en los últimos años, pues tras el aparecimiento de la roya del café, el alto precio de los insumos, la irregularidad climática, los bajos precios internacionales de venta, la poca disponibilidad de mano de obra y el alto precio del día de jornal están afectando a los productores, elevando los costos de producción que intentan contener reduciendo la contratación de personas externas y apoyándose cada vez más en el trabajo familiar y/o en colaboración con otros productores. El aumento de la migración a los Estados Unidos ha impactado la dinámica económica y laboral de la zona, pues existe menos disponibilidad y mucha demanda de mano de obra, así como un aumento en el valor del jornal, pues quienes reciben remesas pueden pagar más, sobre todo para actividades como la construcción y comercio, incrementando el desinterés por el trabajo agrícola. Además, este año, en esta zona, se prevé que la producción de café pueda estar por debajo del promedio y del año pasado, pues el retraso de las lluvias trastornó la floración de los cafetales y el correcto desarrollo de los frutos, retrasando la maduración y el corte.

    Supuestos 

    La perspectiva para esta región, febrero a septiembre de 2024, se basa en los mismos supuestos nacionales indicados anteriormente.

    • Temporada de alta demanda de mano de obra local llegaría a su fin en febrero tras haber generado ingresos cercanos al promedio ya que, si bien la producción de café podría estar por debajo del promedio, los jornales se mantendrían cercanos al promedio.
    • Las bajas temperaturas continuarían afectando hasta marzo, causando heladas que afectarían los cultivos provocando daños a los cultivos e impidiendo el crecimiento normal o causar la pérdida de cosechas particularmente de hortalizas.

    Resultados de seguridad alimentaria más probables 

    Los hogares más pobres localizados en esta área han enfrentado impactos climáticos y económicos consecutivos desde hace varios años que han afectado sus medios de vida. Este año, sus cosechas de granos básicos solo duraron para uno o dos meses (entre diciembre y febrero, dependiendo de la fecha de corte) por lo que iniciarán a comprar maíz y frijol antes de lo usual, cuando en un año normal hubieran contado con su propia producción para abastecerse. Sin embargo, las afectaciones climáticas mermaron la producción y, en consecuencia, lo que lograron cosechar ha sido utilizado para el consumo inmediato. Durante los meses pasados el acceso se vio mejorado gracias a los ingresos por empleo temporal en el corte de café, principalmente, que es el cultivo que más trabajo genera para esta época. Sin embargo, lo devengado fue rápidamente utilizado para la compra de alimentos cuyos precios se han mantenido arriba del promedio desde hace varios años elevando el gasto dedicado para este fin. Los hogares han sido incapaces de hacer ahorros para cubrir sus necesidades alimentarias para los siguientes meses cuando disminuyen las opciones de trabajo en el sector agrícola. Durante la temporada de preparación y siembra de granos básicos (marzo-mayo) los hogares rurales se dedican a dichas actividades y trabajan algunos días al mes a nivel local. No obstante, este año, los altos costos de producción del cultivo de granos básicos y de café, impactarán la cantidad de trabajo demandado pues los agricultores medios y excedentarios que suelen emplear mano de obra externa recortarán este gasto para compensar las pérdidas de granos básicos y los ingresos medios en el caso del café. La dependencia en el mercado para garantizar el consumo de granos básicos marcará el inicio de la temporada de escasez antes de lo usual. Para asegurar el consumo básico, los hogares más pobres continuarán endeudándose y emplearán estrategias tales como limitar la cantidad de alimentos en la dieta, los tiempos y porciones de comida; además utilizarán otras estrategias de medios de vida tales como intensificar la migración, empujando a que miembros de la familia que no solían migrar deban migrar, así como vender activos productivos. Dada la recurrencia a estrategias críticas para asegurar su alimentación básica y enfrentando altos precios de alimentos, los hogares pobres de esta zona se clasificarán en Crisis (Fase 3, CIF) durante todo el periodo que cubre esta perspectiva.    

    Cita recomendada: FEWS NET. Guatemala Perspectiva de seguridad alimentaria Febrero 2024: Compra prolongada de alimentos a altos precios, lluvias irregulares y altas temperaturas marcan el inicio prematuro de la época de escasez, 2024.

    Para proyectar los resultados de seguridad alimentaria en un período de seis meses, FEWS NET desarrolla una serie de supuestos sobre eventos probables, sus efectos, y las posibles respuestas de varios actores. FEWS NET analiza estos supuestos en el contexto de las condiciones actuales y los medios de vida locales para desarrollar escenarios estimando los productos de seguridad alimentaria. Típicamente, FEWS NET reporta el escenario más probable. Para conocer más, haga clic aqui.

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