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Inicio temprano de época de escasez y continuación de resultados de inseguridad alimentaria en crisis

  • Perspectiva de seguridad alimentaria
  • Guatemala
  • Febrero - Septiembre 2021
Inicio temprano de época de escasez y continuación de resultados de inseguridad alimentaria en crisis

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  • Mensajes Clave
  • PANORAMA NACIONAL
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    • En las áreas urbanas continua la recuperación de empleos, especialmente aquellos ligados al comercio, servicios y educación, a medida que aumentan los municipios clasificados en alerta naranja y amarillo; mientras que en las áreas rurales ha finalizado la temporada de alta demanda de mano de obra agrícola. Sin embargo, los ingresos continúan a ser menores a lo usual debido a que persisten las restricciones de aforos y distanciamiento, así como los problemas del transporte.

    • Los mercados se encuentran abastecidos de maíz y frijol almacenado y de las importaciones formales e informales de México. Generalmente, en febrero comienzan a fluir las cosechas de granos básicos del ciclo de postrera tardía provenientes del norte país. Debido al impacto de la tormenta, existieron atrasos en la siembra o necesidad de resiembra, por lo que se espera que el nuevo grano llegue a los mercados más tarde que lo usual y en cantidades levemente menores. A pesar de que el abastecimiento se mantendrá estable, los pecios continuarán por arriba del promedio de los cinco años.

    • A nivel nacional, los hogares muy pobres y pobres a nivel urbano y rural seguirán experimentando inseguridad alimentaria en Estrés (Fase 2, CIF), ya que desde el inicio de la pandemia han experimentado una baja a sus ingresos, y altos costos de alimentos y transporte, que ha repercutido en la calidad y cantidad de alimentos incluidos a su dieta tradicional. Situación que no han logrado superar a pesar del uso de sus ahorros, el recorte de gastos no esenciales y la recurrencia a préstamos y créditos.

    • A pesar de la reciente finalización de la temporada de demanda de mano de obra agrícola, los hogares más pobres del corredor seco y aquellos localizados en las áreas impactadas por las tormentas Eta e Iota han hecho uso inmediato de sus ingresos para el pago de deudas y adquisición de alimentos, disminuyendo su capacidad de ahorro. Para cubrir su alimentación, cada vez menos variada y más reducida, recurrirán a préstamos y créditos, la migración atípica y la venta de sus activos productivos, marcando el inicio de la temporada de escasez antes de lo usual y clasificándolos en inseguridad alimentaria en Crisis (Fase 3, CIF)


    PANORAMA NACIONAL

    Situación actual

    Evolución del COVID-19 y restricciones. En la segunda quincena de enero, las cifras de contagio, el número de municipios con alerta roja y la ocupación de camas en hospital aumentaron, provocando el refuerzo de medidas restrictivas en cuanto a horarios de operación de centros comerciales, mercados, supermercados, tiendas de barrio y restaurantes. Sin embargo, a inicios de febrero se volvieron a autorizar las operaciones en horarios usuales, siempre respetando las medidas de distanciamiento, aforo y bioseguridad. Al 21 de febrero se registran 49 municipios en alerta roja, 110 en naranja, 181 en amarillo. A inicios de año, el gobierno informó sobre la adquisición de vacunas a través del mecanismo COVAX.

    Clima y cultivos de granos básicos. Debido a los daños causados por las tormentas, la cosecha de postrera de granos básicos en las áreas afectadas del norte del país fue menor al promedio. Las siembras del ciclo de postrera tardía (apante) se realizaron en las áreas del norte, pero en algunos casos sufrieron retrasos ya que los terrenos continuaban inundados, y en otros lugares algunos agricultores no pudieron sembrar pues los suelos fueron dañados por las inundaciones. La continuidad de las lluvias durante enero y la humedad residual permitieron que algunos agricultores que perdieron sus cultivos, excedentarios y de subsistencia, apoyados por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), lograrán resembrar. Como es usual durante enero y febrero se han presentado frentes fríos que causaron heladas en el altiplano occidental, especialmente en el departamento de San Marcos por la caída de granizo. En cuanto a la afectación por plagas, se reportó la presencia de langosta sobre todo en pastizales en algunas comunidades en el norte de Petén, para lo cual se iniciaron las acciones de control y monitoreo. De acuerdo al MAGA, ambos eventos no han tenido, al momento, impacto en los cultivos.

    Mercados y precios. Los mercados se encuentran abastecidos con grano procedente de las cosechas de postrera, grano almacenado y las importaciones formales e informales desde México. Tras los daños a los cultivos de maíz y frijol en el norte y oriente y a las vías de comunicación, en noviembre los precios mostraron aumentos atípicos durante varios días. En diciembre con la entrada de las cosechas del sur, norte y oriente, los precios del maíz blanco fueron descendiendo para ubicarse en enero a un promedio de GTQ123.00/QQ, similar al promedio de los cinco años. Sin embargo, en febrero, los precios muestran alzas derivado del menor flujo de grano nacional, registrando un valor de GTQ133.10/QQ en la semana del 11 al 17 de febrero. En cuanto al precio del frijol negro, después del pico de noviembre, mostró un descenso en diciembre y en enero registró un precio promedio de GTQ439.10/QQ. A mediados de febrero el precio muestra estabilidad a GTQ. 427.50/QQ, lo que DIPLAN/MAGA atribuye al ingreso de grano fresco de oriente y grano almacenado del oriente y el norte del país.

    Ingresos. En las áreas urbanas continúa la recuperación de empleos en los sectores de comercio y servicios, así como en los establecimientos educativos y diversas ocupaciones informales ligadas a la reactivación de estos sectores. De acuerdo al Banco de Guatemala (BANGUAT) a diciembre del 2020 las exportaciones fueron 3.5 por ciento mayores a las de 2019, siendo los artículos de vestuario, cardamomo, banano, café, y grasas y aceites comestibles, los que generaron los mayores ingresos. De igual forma el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE publicado por BANGUAT) continúa al alza en diciembre lo que demuestra la continuidad de la recuperación económica. Sin embargo, aún persisten las restricciones de aforos, distanciamientos y observancia de medidas de bioseguridad en todas las actividades económicas. Las actividades ligadas al turismo interno local mostraron una leve recuperación en diciembre, pero aquellas ligadas al turismo extranjero siguen reducidas. En el área rural, la temporada de alta demanda de mano de obra agrícola se vio afectada en algunas regiones debido a los daños causados por las tormentas, la dificultad del transporte por el colapso de vías de comunicación y su alto costo; asimismo, la migración a Honduras y a México para el corte de café se redujo por el mal estado de los caminos, los controles en las fronteras, la exigencia de pruebas negativas de COVID-19, y el temor al contagio.

    Remesas. A pesar de la caída observada de marzo a mayo, las remesas cerraron el 2020 con crecimiento importante, siendo un 7.9 por ciento mayores que en el 2019. Aunque es un crecimiento menor al de los años anteriores, es mejor de lo que se había previsto por el impacto de la pandemia. A pesar de que no se cuenta con la desagregación por departamentos por parte del Banco de Guatemala, se asume que el crecimiento fue general. Las detenciones y deportaciones de migrantes guatemaltecos en Estados Unidos, en ruta o en la frontera continúan, según datos de la Oficina de Aduanas y Seguridad Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), de octubre 2020 a enero 2021, con cifras mayores a las del año fiscal 2020, aunque muy por debajo del 2019.

    Ahorros y gastos. En enero el índice de precios al consumidor muestra cierta estabilidad, siendo el transporte (particularmente el transporte extraurbano, con un alza de 61 por ciento al compararlo con enero del 2020; y el transporte urbano con variación de 45.39 por ciento) y los alimentos (güisquil, papa, ejotes, tomate) las divisiones de gasto que muestran las mayores inflaciones positivas. Desde el inicio de la pandemia la irregularidad y el alto costo del transporte han sido constantes en las zonas urbanas y rurales. Los cobros excesivos y las restricciones de capacidad dentro de las unidades del transporte han dificultado la movilización a lugares de empleo y mercados. Una de las estrategias de afrontamiento más utilizadas por los hogares desde el inicio de la pandemia es el uso de ahorros y el endeudamiento.

    Asistencia alimentaria. El equipo humanitario de país diseñó el Plan de acción en respuesta a los efectos de las tormentas. Actualmente se encuentra en ejecución el Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF) por 2.5 millones de USD en los departamentos de Morales y Puerto Barrios de Izabal, y Cobán, San Pedro Carchá y San Cristóbal Verapaz en Alta Verapaz. Por su parte, Catholic Relieve Services (CRS), Save the Children y Project Concern International (PCI) vienen implementando proyectos de asistencia alimentaria con fondos de USAID, a través de transferencias de efectivo por un total de 18 millones de USD para cubrir a 22,675 familias de 16 municipios en Chiquimula, Alta Verapaz, Huehuetenango y Quiché. Adicionalmente, USAID aprobó aproximadamente 16.1 millones de USD para asistencia alimentaria y restablecimiento de sistemas de agua en respuesta a las tormentas que se están canalizando a través de las mismas ONG implementadoras, CRS, Save the Children y PCI, para ejecutarse en próximos meses. ECHO ha proporcionado fondos al Consorcio de Ayuda Humanitaria conformado por Acción Contra el Hambre (ACH), cooperación Italiana (COOPI), OXFAM, TROCAIRE, Médicos del Mundo y WeWorld-GVC, para apoyar a familias de Alta Verapaz, Izabal, Huehuetenango, Quiché y Chiquimula.

    Resultados actuales de la seguridad alimentaria. Después de un aumento de los casos y refuerzo temporal de las restricciones de horarios de operación de comercios, continúa la lenta reactivación de las actividades económicas especialmente aquellas relacionadas al comercio y servicios personales. Durante diciembre, el fomento al turismo local y las fiestas y vacaciones de fin de año permitieron una leve mejora en la generación de ingresos de los hogares dependientes de este sector. A nivel rural, la demanda de mano de obra temporal agrícola continua en desarrollo, sin embargo, los costos del transporte, dificultades en el paso de fronteras y el daño a los cultivos comerciales en las áreas impactadas por las tormentas han significado menores ingresos. Desde marzo que iniciaron las restricciones del COVID-19 los hogares, tanto a nivel rural como urbano, vienen enfrentando la irregularidad en la generación de recursos, los costos elevados de alimentos y transporte, el uso de ahorros y constante recurrencia a préstamos y créditos, provocando el ajuste a la dieta básica; por lo que se clasifican en una situación de inseguridad alimentaria en Estrés (Fase 2, CIF). Además de estas dificultades, los hogares más pobres del corredor seco que antes de la pandemia ya enfrentaban problemas para asegurar su alimentación básica, así como los hogares impactados por las tormentas, han intensificado la restricción y limitando aún más la calidad y la cantidad de alimentos incluidos en la dieta y el uso de estrategias como el uso de ahorros, prestamos/créditos, migración atípica y venta de activos, continuando a poner en riesgo sus medios de vida para cubrir su consumo mínimo de alimentos, por lo que se clasifican en inseguridad alimentaria en Crisis (Fase 3, CIF).

    Supuestos nacionales

    Evolución del COVID-19 y restricciones. Las limitaciones de aforos, distanciamiento y uso de mascarillas, de acuerdo con el semáforo de alertas, continuarían durante todo el periodo que cubre esta perspectiva. Podrían determinarse algún tipo de restricciones de movilidad de personas si los casos continúan en aumento; sin embargo, se considera poco probable que impongan mayores restricciones para la operación de los diversos sectores económicos. El Gobierno espera un primer lote de 847,200 a 1,432,000 dosis de vacunas contra el COVID-19 para finales de febrero, lo que cubriría del 2.5 al 4.2 por ciento del total de la población. Considerando las complejidades logísticas y administrativas de la vacunación y la demanda global, y que al momento de finalizar este reporte no se cuenta con información sobre la adquisición de más vacunas, no se espera haber alcanzado una cobertura mayor al 5 por ciento durante el periodo que cubre esta perspectiva.

    Cultivos de granos básicos y clima. Debido a las afectaciones causadas por las tormentas en las zonas de producción del norte del país, la cosecha de postrera tardía (o apante) podría ser levemente menor que el promedio. A nivel nacional se espera el inicio de las lluvias entre abril y mayo como es usual, y con ellas el inicio de las siembras de granos básicos del ciclo de primera. En el área de Pacífico las siembras podrían iniciar antes de lo usual debido a lluvias por arriba del promedio entre el periodo de marzo-mayo 2021. El buen desempeño de las lluvias y la expectativa de un periodo canicular normal, tanto en intensidad como en duración entre julio y agosto, permitirían el buen desarrollo de los cultivos.

    De acuerdo con los pronósticos, se espera un segundo periodo de lluvias promedio que permitiría el desarrollo normal de las siembras de postrera entre finales de septiembre e inicios de octubre.

    Reservas de granos básicos y mercados. Los hogares que suelen mantener reservas de granos básicos para los siguientes meses, no contarían con las mismas debido a cosechas por debajo del promedio y/o mayor venta para generar ingresos. En cuanto a los precios del maíz blanco y frijol negro continuarían el comportamiento estacional: se mantendrían por arriba del promedio, pero menores a los precios registrados durante el 2020, hasta la salida de la próxima cosecha de primera entre septiembre y octubre 2021. El mercado continuará abastecido con las últimas cosechas de la postrera tardía, grano almacenado y las importaciones formales e informales, especialmente de maíz blanco, provenientes de México; sin embargo, como sucedió a finales del año 2020, los intermediarios podrían acaparar el producto para mantener el precio alto.

    Ingresos. Continuaría la paulatina recuperación de las diferentes actividades económicas, a medida que va aumentando la confianza en la actividad económica (enero, BANGUAT). Empleos ligados al trabajo doméstico, tortillerías, albañilería, así como el comercio al por menor y el turismo interno seguirán en menor demanda debido a las restricciones y menores ingresos de los compradores o demandantes de estos productos y servicios. En el área rural se espera que la demanda de mano de obra para las actividades de limpieza y siembra del ciclo productivo de granos básicos de primera se desarrolle con normalidad, así como para otras actividades agrícolas focalizadas de acuerdo con la temporalidad (hortalizas, frutas, cardamomo, etc.), lo que representa ingresos esporádicos para los hogares.

    Transporte. El transporte seguiría operando de forma irregular y a un mayor costo, lo que limitaría los traslados a los lugares de empleo tanto en las áreas urbanas como rurales, manteniendo el gasto familiar en este rubro por arriba de lo usual.

    Remesas y ahorros. Los ahorros de los hogares muy pobres y pobres continuarían siendo menores a lo usual, pues los ingresos seguirán empleándose de forma inmediata para el pago de deudas, transporte y alimentos. Las remesas se mantendrán estables y probablemente mayores  a las del 2020, cuando fueron superiores que el 2019, lo que permitiría que los hogares dependientes de este recurso puedan mejorar el acceso a alimentos. Este aumento puede significar que los hogares reciben más remesas o que hay más hogares recibiendo remesas.

    Nutrición. Se espera para el 2021 un comportamiento similar al del 2020, con tasas sustancialmente mayores a los años anteriores. Sin embargo, los datos a partir del 2020 no pueden ser comparados con años anteriores debido al ajuste metodológico realizado por el Ministerio de Salud. Se espera el pico usual durante la temporada de escasez. Las brigadas de búsqueda activa continuarán identificando casos de desnutrición aguda aun no registrados por el Ministerio de Salud; y los niños y niñas diagnosticados con desnutrición aguda podrán recibir el paquete de atención y suplementación.

    Asistencia alimentaria. Para el primer periodo que cubre esta perspectiva 44,000 hogares de al menos 46 municipios en Quiché, Huehuetenango, Alta Verapaz, Baja Verapaz, Chiquimula e Izabal contarán con asistencia humanitaria, a través de transferencias en efectivo suficientes para cubrir los requerimientos calóricos de la familia durante 1 a 3 meses. Con los fondos de ECHO, ACH, COOPI, OXFAM, TROCAIRE, Médicos del Mundo y WW-GVC harán dos entregas de efectivo, entre marzo y abril, a 3,779 hogares de diversos municipios de Alta Verapaz, Izabal, Huehuetenango, Quiché y Chiquimula. Plan Internacional proporcionará transferencias monetarias a un total de 7,500 hogares en Alta Verapaz, Baja Verapaz y Quiché, durante marzo y abril. CRS, Save the Children y PCI continuarán su programa de asistencia alimentaria en Chiquimula, Alta Verapaz, Huehuetenango y Quiché, hasta mayo-junio. Además, ejecutarán los 16.1 millones adicionales de USAID en respuesta a la emergencia causada por las tormentas, que se destinarán a apoyar a 10,300 hogares en el periodo comprendido de marzo a junio/julio, con transferencias monetarias y restablecimiento de sistemas de agua, en 13 municipios de Izabal, Alta Verapaz, Huehuetenango y Quiché. Las diversas transferencias monetarias oscilan entre 65 USD y 130 USD.

    Resultados de seguridad alimentaria más probables

    A nivel nacional, las actividades económicas continúan su reactivación respetando medidas de aforo, distanciamiento y bioseguridad. A pesar de un repunte de casos en diciembre y el refuerzo temporal de las restricciones, en febrero se restablecieron los horarios normales de operación de comercios y servicios, por lo que se espera que no existan mayores limitaciones a la continuidad de las actividades económicas, aunque haya otro aumento de contagios. La proyección de la llegada de vacunas y con ello la vuelta a la normalidad es aún un tema muy incierto, por lo que no se espera que influya positivamente en la recuperación del nivel de ingresos durante este periodo en perspectiva. Los hogares muy pobres y pobres a nivel urbano y rural seguirán experimentando inseguridad alimentaria en Estrés (Fase 2, CIF) dado los menores ingresos, recurrencia a los ahorros y al endeudamiento, el alto costo de los alimentos y el transporte (urbano, extraurbano y privado - taxis, motos, tuc-tuc), los gastos adicionales para cumplir con medidas de bioseguridad (compra de mascarillas y alcohol), que los ha empujado a hacer ajustes a la calidad y cantidad de los alimentos de su dieta tradicional. Los hogares más pobres del corredor seco han sufrido años de impactos continuos que han debilitado su resiliencia y los han hecho altamente vulnerables a cualquier shock. Las restricciones impuestas para mitigar la propagación del COVID-19 causaron la reducción de los ingresos por jornales y empleo informal en trabajos no agrícolas, provocaron el alza del precio de alimentos así como la escasez y aumento del costo del transporte, lo que los ha llevado a utilizar estrategias de afrontamiento tales como el recorte de gastos en salud, la migración atípica, la intensificación de venta de animales de patio, venta de sus activos productivos tales como herramientas de labranza. De igual forma, los hogares más pobres localizados en las áreas afectadas por las tormentas perdieron animales de patio y activos productivos y han visto reducidos sus ingresos por el daño a cultivos comerciales que los emplea; y al igual que los hogares del corredor seco han optado al ajuste de la dieta para asegurar el consumo mínimo y a vender los activos que puedan y generar ingresos en empleos no tradicionales. Debido al empleo prematuro de estrategias de afrontamiento negativas y el mantenimiento de una dieta mínima constituida básicamente por maíz, azúcar y algunas hierbas, estos hogares enfrentarán la temporada de escasez antes de lo usual, a partir de febrero. En algunas de estas áreas diversas organizaciones de cooperación internacional financiadas principalmente por USAID y ECHO, implementarán programas de asistencia alimentaria que mejorarían parcialmente los resultados de seguridad alimentaria al menos durante el primer periodo que cubre esta perspectiva (febrero-mayo) pero que, en general, no serían suficientes para cambiar la fase que permanecería en Crisis (Fase 3, CIF) durante todo el periodo que cubre esta perspectiva.

    Eventos que pueden cambiar la perspectiva

    Posibles eventos en los siguientes ocho meses que pueden cambiar el escenario más probable.

    Área

    Evento

    Impacto en los resultados de seguridad alimentaria

    Nacional

    Acaparamiento de maíz o frijol

    Podría provocar mayores aumentos en los precios de estos granos básicos.

    Lluvias de alta intensidad y corta duración

    Provocarían daños focalizados

    La prolongación o refuerzo de las medidas restrictivas por COVID19

    Prolongaría la falta de ingresos para los hogares en actividades de la economía informal y empleados formales de sectores no esenciales.

    Mayor asistencia alimentaria para el primer periodo para el segundo periodo que cubre esta perspectiva

    Mejoraría los resultados de seguridad alimentaria a Estrés, Fase 2!

    Brote de langosta no controlado

    Afectaría las siembras de Primera

    Figures Las precipitaciones en gran parte de centroamérica se esperan por arriba del promedio

    Figura 1

    Figura 1

    Fuente: NMME-CPC-NOAA

    Los precios del maíz se esperan por arriba del promedio pero siguiendo la tendencia estacional

    Figura 2

    Figura 2

    Fuente: FEWS NET con datos del Ministerio de Agricultura

    Los precios del frijol se esperan por arriba del promedio pero siguiendo la tendencia estacional

    Figura 3

    Figura 3

    Fuente: FEWS NET con datos del Ministerio de Agricultura

    Para proyectar los resultados de seguridad alimentaria en un período de seis meses, FEWS NET desarrolla una serie de supuestos sobre eventos probables, sus efectos, y las posibles respuestas de varios actores. FEWS NET analiza estos supuestos en el contexto de las condiciones actuales y los medios de vida locales para desarrollar escenarios estimando los productos de seguridad alimentaria. Típicamente, FEWS NET reporta el escenario más probable. Para conocer más, haga clic aqui.

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