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Disponibilidad y acceso a alimentos se complica tras el paso de las tormentas

  • Actualización de la perspectiva de seguridad alimentaria
  • Guatemala
  • Diciembre 2020
Disponibilidad y acceso a alimentos se complica tras el paso de las tormentas

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  • SITUACIÓN ACTUAL
  • SUPUESTOS ACTUALIZADOS
  • PERSPECTIVAS PROYECTADA HASTA MAYO 2021
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    • En noviembre las tormentas Eta e Iota causaron abundantes lluvias durante varios días provocando saturación de agua en los suelos, desbordes de ríos, inundaciones y derrumbes, dañaron viviendas, infraestructura vial y cultivos principalmente en Petén, Izabal y Alta Verapaz, norte de Huehuetenango y Quiché, Chiquimula y áreas de Zacapa. En estas áreas algunos hogares siguen aislados y existen comunidades anegadas, con sistemas de alcantarillado colapsados, redes de distribución de agua segura y letrinas destruidas, y pozos y fuentes de agua contaminados.

    • Dichos hogares, que venían arrastrando problemas en el acceso de alimentos por las restricciones causadas por el COVID-19, sufrieron la pérdida de reservas de granos básicos, daños en siembras de postrera, reducción de jornales por afectación a las diversas plantaciones, falta de transporte y precios elevados de los alimentos. Miles de personas permanecen en albergues oficiales y no oficiales, dependiendo de la asistencia. Estos hogares experimentarán un inicio temprano de la época de escasez y una inseguridad alimentaria en Crisis (Fase 3, CIF) durante todo el periodo que cubre esta perspectiva.

    • A nivel nacional las restricciones impuestas por el COVID-19 han disminuido los ingresos para gran parte de los hogares rurales y urbanos, provocando el recorte de gastos no esenciales, el uso de ahorros y créditos, y la adaptación de su alimentación tradicional, clasificándose en una situación alimentaria en Estrés (Fase 2, CIF). Mientras que los hogares pobres ubicados en el corredor seco seguirán clasificados en Crisis (Fase 3, CIF) dado el uso prolongado de estrategias de afrontamiento para cubrir su dieta básica mínima como la venta inusual de animales o de herramientas de trabajo o la reducción de la calidad y cantidad de alimentos.


    SITUACIÓN ACTUAL

    Entre octubre y febrero se presenta la temporada de mayor demanda de mano de obra informal para la cosecha de diversos cultivos comerciales. El corte del café, la zafra de caña de azúcar, la cosecha de cardamomo, frutas y hortalizas, son las constantes fuentes de empleo a nivel local y de migración para los hogares más pobres. Las restricciones para frenar el contagio del COVID-19 (distanciamiento, medidas de bioseguridad, aforo), aunque más permisivas, siguen vigentes.

    Las siembras de postrera iniciaron en tiempo con una perspectiva positiva. Sin embargo, la segunda temporada de lluvias del 2020 se caracterizó por lluvias arriba del promedio y una temporada de huracanes en la cuenca del Caribe más activa que lo usual. De acuerdo con los datos de USGS (CHIRPS), en octubre ya se registraban acumulaciones de lluvia de hasta 50 por ciento por arriba del promedio. Esto llevó a la saturación de suelos y al aumento de los caudales de los ríos. A inicios de noviembre, la influencia de la tormenta Eta en la región centroamericana provocó abundantes lluvias durante varios días con acumulaciones que llegaron a superar los 400 mm en el transcurso de 3 días (y superando el 400 por ciento del promedio del total de la temporada) y exacerbaron las condiciones húmedas del suelo y el nivel de los ríos, causando inundaciones, deslaves, derrumbes y daños en infraestructura principalmente en el noreste del país. Aunado a esta situación, menos de dos semanas más tarde, del 17 al 19 de noviembre, la depresión tropical Iota generó lluvias fuertes en las mismas áreas afectadas por Eta con acumulaciones que superaron los 500 mm (USGS/CHIRPS); lo cual prolongó las inundaciones y agudizó la saturación de suelos, llevando a un aumento en los daños a la infraestructura vial, viviendas y cultivos. De acuerdo con CONRED, al 17 de diciembre, se contabilizan 4,313 casas con daño severo y 58,079 con daño moderado. Según el MAGA se registran 136,761 has de cultivos dañadas, y en las áreas urbanas inundadas, muchos locales comerciales se vieron afectados, perdiendo además su mercadería.

    Tabla 1. Cantidad de personas afectadas y albergadas en Guatemala al 17 de diciembre 2020

    Departamento

    Personas afectadas

    Personas albergadas

    Alta Verapaz

    469,697

    79,942

    Chiquimula

    290,638

    155

    El Progreso

    48,716

     

    Huehuetenango

    131,068

    62

    Izabal

    411,009

    48,222

    Jutiapa

    353,077

     

    Petén

    89,767

    3,336

    Quiché

    252,482

    1,152

    Santa Rosa

    129,903

    199

    Zacapa

    160,149

    335

    Total

    2,336,506

    133,403

    Fuente: CONRED

    Reservas de Primera y siembras de Postrera. Se reportan daños en los cultivos de granos básicos, bananos, palma africana, hortalizas, café, cardamomo, cacao, entre otros. Sin embargo, el 81 por ciento de las 136,762 hectáreas de cultivos dañados reportadas por el MAGA de son maíz y frijol. Izabal, Chiquimula y Alta Verapaz reportaron las mayores pérdidas en esos cultivos. Muchos hogares perdieron las reservas de granos básicos cosechados en el ciclo de Primera que mantenían almacenados o que aún se encontraban en las parcelas aun por cosechar. El ciclo de postrera en oriente se dedica a la siembra de frijol, cuyo aporte al abastecimiento nacional es importante, por lo que el daño y las consiguientes perdidas tendrán un impacto en los precios.

    Tabla 2. Extensión de los daños agrícolas por Eta e Iota en Guatemala, noviembre 2020

    Departamento

    Municipios con daños en cultivos

    Hogares con daños en cultivos

    Cultivos dañados

    Superficie afectada (Ha)

    Pérdida económica (GTQ)

     
     

    Alta Verapaz

    17 de 17

    32,822

    Cacao, maíz, ejote, cardamomo y frijol

    15,183.03

    161,480,708

     

    Chiquimula

    11 de 11

    28,955

    Maíz y frijol

    17,012.92

    23,114,750

     

    El Progreso

    7 de 8

    5,616

    Maíz, frijol, limón y árboles frutales

    1,796.57

    4,464,178

     

    Huehuetenango

    15 de 33

    10,409

    Maíz, hortalizas y árboles frutales

    3,146.78

    22,163,965

     

    Izabal

    5 de 5

    24,989

    Maíz

    16,711.14

    188,791,392

     

    Jutiapa

    17 de 17

    28,379

    Maíz, frijol, rosa de jamaica

    36,710.60

    157,138,269

     

    Petén

    11 de 14

    6,629

    Maíz, ajonjolí y hortalizas

    8,001.18

    21,475,919

     

    Quiché

    11 de 21

    24,454

    Maíz, frijol, hortalizas

    7,849.03

    84,571,114

     

    Santa Rosa

    13 de 14

    25,967

    Maíz y frijol

    22,056.63

    172,745,675

     

    Zacapa

    10 de 11

    16,280

    Maíz, frijol y melón

    8,293.32

    61,215,023

     

    Total

     

    204,500

     

    136,761.20

    897,160,992

     

    Fuente: MAGA

     

    Mercados. Los daños a las carreteras y caminos secundarios han perjudicado el transporte de productos agrícolas. El transporte de las regiones del norte y oriente a la capital se ha visto afectado, complicando el abastecimiento usual de granos básicos al mercado de la Terminal. Esto, aunado al anuncio de pérdidas, causó un aumento de los precios del maíz y frijol. El precio del frijol negro en el mercado de la Terminal era de 437.50 GTQ a inicios de noviembre y tras el paso de Eta llegó a 505 GTQ (+15 por ciento) a mediados del mes, y estableciéndose a 446 GTQ a finales de noviembre y a 416 GTQ para la segunda semana de diciembre. En cuanto al maíz blanco, en noviembre inició a 110 GTQ y llegó a 132 GTQ (+20 por ciento) tras el paso de la tormenta Eta, disminuyó a 116 GTQ pocos días después para finalmente ubicarse en 130 GTQ para finales inicios de diciembre. Los productores de hortalizas en las áreas afectadas han tenido dificultades con el transporte de sus productos debido al lodo y los caminos dañados y pérdidas considerables por lo perecedero de su producto. A la fecha aún hay lugares incomunicados por inundación, derrumbes y bloqueo de carretera. Algunos mercados municipales, como es el caso del mercado municipal de Chajul, permanecieron cerrados durante varios días porque persistían las inundaciones.

    Ingresos y medios de vida. La reapertura de actividades económicas tras los cierres para evitar propagación de COVID-19, aún con restricciones de distanciamiento, ha permitido la recuperación parcial o total de gran parte de las fuentes de ingresos; para las actividades ligadas al turismo, la recuperación es incipiente. En octubre inició la temporada de alta demanda de mano de obra para la generación de ingresos de los hogares rurales. La zafra de caña de azúcar, corte de café, cardamomo, trabajos en las producciones de hortalizas y frutas constituyen las fuentes típicas de empleo durante esta época. La zafra de azúcar prevé una producción promedio similar al año pasado y contratación estable de mano de obra; mientras que el corte de café puede verse afectado por las medidas restrictivas impuestas por el COVID como la irregularidad y alto costo del transporte, lo que afectaría especialmente a los hogares migrantes, como los del corredor seco que se movilizan a otras zonas o fuera del país hacia México u Honduras.

    Las tormentas afectaron nueve zonas de medios de vida cuya economía está basada ya sea en la producción de granos básicos o en cultivos de exportación y pesca o turismo. En este momento, el empleo se concentra en la cosecha del frijol y las siembras del siguiente ciclo del maíz, cardamomo, café hortalizas o frutas. Estos cultivos comerciales fueron afectados negativamente por los huracanes, lo que ha llevado a afectar el acceso a ingresos de los hogares. A eso se suma la pérdida de activos productivos, tales como herramientas de labranza e insumos agrícolas, pérdida de equipo de pesca particularmente para la zona costera de Izabal, y animales de patio destinados para el consumo y la venta. De acuerdo con reportes del MAGA miles de animales se suman a las pérdidas, que son en su mayoría en Quiché, Huehuetenango y Alta Verapaz. Los daños a la infraestructura vial en el área de oriente perjudicaron la migración estacional al corte de café, lo que ha causado uno o dos meses de retraso en la movilización hacia esa fuente usual de ingresos. Algunas cooperativas de Quiché, Alta Verapaz y Huehuetenango han reportado daños en las parcelas de café, y el acceso a las fincas para poder transportar el café recién cortado ha sido dificultado. También la humedad que se mantuvo por varios días tendrá efectos sobre la cosecha y riesgo de enfermedades.

    Asistencia humanitaria por Eta/Iota. El 9 de noviembre, tras el paso de la tormenta Eta y previo a la tormenta Iota, el Gobierno de Guatemala hizo un llamamiento solicitando en prioridad alimentos por un monto de más de 40,000,000 USD. La asistencia se concentra actualmente hacia las más de 133,275 personas albergadas (al 17 de diciembre), 5,330 en albergues oficiales y 127,945 en albergues no oficiales. El monto total de albergados se comenzó a reducir a partir de la segunda semana de diciembre. El mayor número de personas en albergues oficiales están en Alta Verapaz e Izabal, donde también se concentra la mayoría de la asistencia humanitaria. Así mismo, como reporta OCHA el 15 de diciembre se tienen 30 organizaciones trabajando en 11 departamentos, en respuesta a este llamamiento. El apoyo que se ha dado es tanto alimentario como no alimentario, e incluye kits de higiene y de salud, agua, insumos médicos y transporte.

    Evolución de COVID-19 y otras enfermedades en albergues. A nivel nacional los casos de COVID-19 han ido reduciéndose hasta finales de noviembre, observándose una mejora en el nivel de alerta con más municipios en alerta amarilla y menos en alerta roja. Sin embargo, hospitales reportan aumento en la ocupación de camas asignadas al tratamiento de pacientes con COVID-19. Una de las grandes preocupaciones en las áreas afectadas por las tormentas es el contagio de COVID-19 en los albergues dadas las condiciones de alojamiento, malas condiciones de higiene, falta de agua e insumos para la prevención del contagio (mascarillas, gel alcohol, limpieza de los lugares).

    Estado Nutricional. El tablero publicado por SESAN sobre el proceso de búsqueda activa de niños y niñas con desnutrición aguda 2020, recién iniciado en el segundo semestre de este año del Ministerio de Salud, reporta al 4 de diciembre un total de 205,511 niños y niñas menores de cinco años evaluados con circunferencia media de brazo. Con esta medición, el 0.41 por ciento de los niños fueron identificados con desnutrición aguda moderada y severa y considerando signos clínicos este porcentaje sube a 0.55 por ciento. Las prevalencias más altas la tienen Izabal con 2.84 por ciento, Santa Rosa con 2.06, Retalhuleu con 1.31, San Marcos con 1.08 y Huehuetenango con 1.03 por ciento. El resto de los departamentos están por abajo del uno por ciento. Sacatepéquez es el único departamento sin datos. Esta búsqueda activa indica que la situación nutricional de la niñez no muestra cifras inusuales. Estos datos podrían indicar que las familias han sabido proteger a menores de edad, a pesar de las dificultades de acceso a los alimentos enfrentadas por COVID-19.

    Zonas más afectadas

    Adicionalmente a las zonas de preocupación que forman parte del corredor seco, GT06 y GT10, se resaltan otras zonas de medios de vida que también fueron golpeadas por las dos tormentas.

    Las zonas más afectadas por las tormentas Eta e Iota son la GT03 que cubre Ixcán, Quiché; Fray, Chisec, Alta Verapaz, sur de Petén e Izabal; GT04, que es la zona costera de pesca y turismo de Izabal; GT05 que corresponde a casi todo el sur de Alta Verapaz, así como Barillas en Huehuetenango y Uspantán y Chicamán del departamento del Quiché; la GT10, que abarca los departamentos completos de Chiquimula, Jutiapa, Jalapa, parte sur de Zacapa; y parte de la GT06, los municipios correspondientes al área Ixil; y municipios de Zacapa que forman parte de la GT08. En muchas áreas, la población local se dedica a la producción de granos básicos, maíz y frijol, ya sea para el consumo propio, la venta de excedentes o, en el caso de la GT03, exclusivamente al comercio. Los hogares pobres y muy pobres generalmente no tienen o tienen pocas tierras y viven de la venta de mano de obra agrícola a nivel local en las parcelas de los vecinos. En algunos casos, el impacto de las tormentas es triple ya que la producción se destina para el consumo, para la venta, o es fuente de empleo. En el caso de la GT04, la pesca se destina en su mayor parte para la venta y la principal fuente de ingresos de los hogares es la venta de su mano de obra en pesca; y en actividades agrícolas. La pesca constituye su principal fuente de alimentos, seguido de las compras y los granos básicos que cosechan y constituyen sus reservas por unos meses. Las tormentas causaron graves daños a los medios de vida de estos hogares tanto por la pérdida de sus reservas de granos básicos de primera arrasados por las inundaciones, como por la pérdida de siembras de postrera, y los pocos activos productivos que poseen.

    Resultados actuales de la seguridad alimentaria. A nivel nacional la reactivación de diversos sectores productivos ha mejorado parcialmente los ingresos de los hogares, sin embargo, continúan recurriendo a diversas actividades y estrategias para asegurar el acceso a los alimentos por lo que se clasifican en inseguridad alimentaria en Estrés (Fase 2, CIF).

    A pesar de estar en plena temporada de la alta demanda de mano de obra, los hogares pobres y muy pobres ubicados en el corredor seco, particularmente los del área rural, continúan enfrentando inseguridad alimentaria en Crisis (Fase 3, CIF) producto de mayores costos de transporte, aumento en los precios de los alimentos, reducción en los jornales devengados por atraso en el inicio en época de cosecha, y el continuo uso de estrategias de afrontamiento negativas para cubrir su alimentación base conformada de maíz y frijol a causa de varios años consecutivos de malas cosechas.Las tormentas Eta e Iota impactaron zonas del norte del país y del oriente que ofrecen diferentes oportunidades a nivel local para la generación de ingresos y la tenencia de tierra para cultivos de autoconsumo. En esta época de alta demanda de mano de obra, dichas zonas cuentan con las cosechas de diversos cultivos que ofrecen empleo a hogares muy pobres cuya única fuente de alimentos es la compra. El impacto de las dos tormentas ha afectado los medios de vida de estas poblaciones, causando daños a viviendas, cultivos, infraestructura vial y productiva, que ha provocado la perdida de reservas de granos básicos y la reducción de jornales. Además, muchos hogares se encuentran aún aislados o inundados y comunidades enteras se encuentran anegadas. Después de casi un mes del impacto de la tormenta Eta e Iota aún hay miles de personas en albergues oficiales y no oficiales que dependen de la asistencia. Las necesidades sobrepasaron la capacidad de respuesta del gobierno que hizo un llamamiento para la ayuda internacional, que ha permitido contar con acciones inmediatas para atender particularmente a la población albergada. Dichas áreas ubicadas al norte, oriente y noroccidente del país se clasifican en inseguridad alimentaria en Crisis (Fase 3, CIF).


    SUPUESTOS ACTUALIZADOS

    Los supuestos utilizados por FEWS NET para desarrollar el escenario de seguridad alimentaria más probable para el período de octubre 2020 a mayo 2021 se han modificado de la siguiente forma.

    Evolución del COVID-19. Se prevé un aumento de los casos de COVID-19 tras las fiestas de fin de año, principalmente en zonas urbanas. Además, es probable el aumento de casos en los albergues y comunidades más afectadas por las tormentas debido a la falta de insumos de higiene, esto tanto en áreas urbanas como rurales. Además, las pobres condiciones sanitarias podrían ocasionar el brote considerable de enfermedades infecciosas, complicando el estado de salud de las familias.

    Producción de granos básicos. Las pérdidas de las siembras de postrera de maíz y frijol reducirían el abastecimiento de grano nacional en los mercados y la disponibilidad de los hogares productores.

    Mercados, precios de alimentos y transporte. Dadas las pérdidas de cosechas y los daños en las carreteras que complican el transporte, se espera que los precios de los granos básicos se mantengan por arriba del promedio de los cinco años y similares a los registrados durante el 2020. Los precios se comportarían de acuerdo con la estacionalidad, pero altos, hasta la salida de las próximas cosechas de primera del 2021.

    Ingresos por jornales y por venta de cultivos excedentarios. La pérdida de cultivos anuales, los tiempos de recuperación de las plantaciones con daños severos y la pérdida de infraestructura productiva significarían una reducción de jornales, ya sea por menor tiempo contratado o por volúmenes de producción menores a lo usual, aunado a las restricciones por COVID-19. A esto se suma los costos y oportunidades comerciales perdidas que significaría los daños a la infraestructura vial para los pequeños productores de cultivos comerciales, que tendrían dificultades para transportar su producto a las áreas de venta.

    Programas de asistencia por Eta/Iota. Actualmente, el Gobierno de Guatemala ha lanzado un llamado Internacional de ayuda y asistencia alimentaria, por un total de 186,807,000 USD. Aun y cuando varias agencias de cooperación o países han respondido al llamado, no se tiene detalle sobre localidad, número de familias y tipo de asistencia. El gobierno ha creado un gabinete específico para la reconstrucción, pero se desconoce aún los montos que serán asignados.

    Salud y nutrición. En las zonas donde existieron inundaciones y colapso de los sistemas de agua y saneamiento, podría existir un aumento en las enfermedades infecciosas por no contar con agua segura para el consumo y aumentar el riesgo de desnutrición aguda.

    Temporada de frentes fríos y heladas:  De acuerdo con el INSIVUMEH la temporada de frentes fríos inició en diciembre; en total se esperan alrededor de 12 a 14 frentes fríos, con temperaturas mínimas que se registrarían especialmente en el altiplano occidental y que podrían afectar los cultivos de la zona por heladas.

    Inicio temprano de época de escasez en febrero para las áreas afectadas. Para los hogares rurales pobres, especialmente aquellos ubicados en el corredor seco, la época de escasez se proyectaba iniciar antes de lo usual en marzo, debido a las irregularidades en la contratación de jornal que podría implicar menores ingresos. Ahora, en las áreas afectadas por las dos tormentas, las pérdidas de reservas de granos básicos y de las siembras de postrera, provocaría una dependencia de la compra de maíz y frijol en el mercado, a precios que estarían por arriba del promedio. A esto se suma la posible reducción de ingresos por jornales contratados en las producciones excedentarias y comerciales privadas.


    PERSPECTIVAS PROYECTADA HASTA MAYO 2021

    A nivel nacional, se continúa con la recuperación gradual de fuentes de trabajo, donde los sectores que registran las mayores cantidades de empleos, tales como comercios, servicios de comida y personales, actividades de entretenimiento, y turismo siguen operando de forma reducida. De igual forma el sector informal sigue limitado, enfrentándose a menor demanda de productos y servicios vendidos y a un mayor número de personas que se ha volcado a la informalidad tras la pérdida de empleo formal. Además de la reducción, irregularidad y altos costos de transporte, gran parte de la población enfrenta ingresos menores a lo usual, provocando el recorte de gastos no esenciales, el uso de ahorros y créditos, y la adaptación de su alimentación tradicional por alimentos menos preferidos y de menor costo, clasificándose en una situación alimentaria en Estrés (Fase 2, CIF).

    Los hogares del corredor seco vienen experimentando al menos 5 años de impactos a sus medios de vida ligados a la actividad agrícola tanto para la producción de granos básicos para autoconsumo como para la generación de ingresos provenientes de la venta de su mano de obra. La pandemia del COVID-19 que trajo problemas de transporte, de trabajo y aumento del precio de granos básicos, impactó de forma inmediata a los hogares más pobres que debieron recurrir al uso de estrategias negativas para cubrir sus necesidades alimenticias, tales como la migración atípica, la inusual venta de animales, herramientas de trabajo y semillas y reservas de granos, y la reducción de la calidad y cantidad de los alimentos incluidos en su dieta; a esto, se suman las afectaciones por las tormentas, lo que agudiza su situación, clasificándolos durante los próximos meses en inseguridad alimentaria en Crisis (Fase 3, CIF).

    Las poblaciones de las áreas del norte y oriente del país afectadas por las dos tormentas experimentaron una reducción de ingresos provenientes de la venta de mano de obra, además de las dificultades de transporte que significaría mayores costos dedicados a ir a sus lugares de trabajo y a los mercados. Asimismo enfrentarán durante todo el periodo precios por arriba del promedio de maíz y frijol, lo que reducirá su capacidad de compra, por lo que experimentarán un inicio temprano de la época de escasez, que se caracterizará por la recurrencia al empleo de estrategias de afrontamiento negativas para comprar alimentos de la dieta básica, maíz y frijol, cuyos precios estarán por arriba del promedio, por lo que caerán y se mantendrán en inseguridad alimentaria en Crisis (Fase 3, CIF) durante todo el periodo que cubra esta perspectiva, ya que estas familias no cuentan con activos para poder amortiguar la escasez, perdieron sus animales, sus herramientas de trabajo y sus suelos están dañados; a esto se agrega las precarias condiciones sanitarias y de higiene en diversas áreas, complicará aún más el estado de salud y nutrición de la población, y la lenta recuperación de los medios de vida que tendrá un menor ritmo junto con la reconstrucción de vías de acceso.

    Eventos que pueden cambiar la perspectiva a nivel nacional

    Tabla 3. Posibles eventos en los siguientes seis meses que pueden cambiar el escenario más probable.

    Área

    Evento

    Impacto en los resultados de seguridad alimentaria

    Nacional

    Acaparamiento de maíz o frijol

    Aumento de los precios granos básicos que impactarían el acceso alimentario de los muy pobres y pobres, limitando el consumo y obligando a hacer ajustes a la dieta que podría llevar a un aumento de la población en Estrés (Fase 2 CIF) y Crisis (Fase 3 CIF).

    Nacional

    La reinstalación de las medidas restrictivas por COVID-19

    Impacto a la lenta recuperación de las fuentes de ingresos de los hogares y el acceso a alimentos, complicando la generación de ingresos y acceso a alimentos, ocasionando que más hogares experimente Estrés (Fase 2 CIF) y Crisis (Fase 3 CIF).

    Nacional

    Menor producción de café o una reducción considerable del precio de venta

    Menor contratación de trabajadores temporales, lo que afectaría el ingreso y causaría un inicio de la temporada de escasez aún antes de lo estimado.

    Nacional

    Nuevos programas gubernamentales de asistencia alimentaria

    Mejorarían por algunos meses el acceso, y si es suficiente podría mejorar la fase de clasificación de inseguridad alimentaria.

    Área Afectada

    Resiembra de granos básicos en áreas afectadas

    Aumento en la disponibilidad de granos básicos para consumo y venta, podría reflejarse en una mejora de la situación alimentaria de algunos hogares de zonas ubicadas en el norte y oriente que tienen acceso a tierras.

    Figures El este del país recibió precipitaciones superiores a 500mm y el resto del país con precipitaciones entre100 y 500 mm, con al

    Figura 1

    Figura 1

    Fuente: USGS/CHIRPS/FEWS NET

    Mapa de las zonas de medios de vida afectadas por los huracanes

    Figura 2

    Figura 2

    Fuente: FEWS NET

    El precio del frijol se mantendrá por arriba del promedio

    Figura 3

    Figura 3

    Fuente: MAGA/DIPLAN/FEWS NET

    El precio del maíz se mantendrá levemente por arriba del promedio

    Figura 4

    Figura 4

    Fuente: MAGA/DIPLAN/FEWS NET

    Este informe presenta un análisis de las condiciones actuales de inseguridad alimentaria aguda y cambios en la última proyección de FEWS NET respecto a los resultados de inseguridad alimentaria aguda en la geografía especificada durante los próximos seis meses. Conozca más sobre nuestro trabajo. 

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