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Inicio tardío e irregular de la lluvia podría afectar Primera

  • Actualización de la perspectiva de seguridad alimentaria
  • Guatemala
  • Abril 2016
Inicio tardío e irregular de la lluvia podría afectar Primera

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  • Mensajes Clave
  • Situación actual
  • Supuestos actualizados
  • Perspectiva proyectada hasta septiembre de 2016
  • Mensajes Clave
    • El actual El Niño está debilitándose rápidamente, por lo que se esperan condiciones neutras alrededor del trimestre mayo-julio, lo que apoyará la reducción gradual de las condiciones secas que han prevalecido desde 2014. Sin embargo, esta transición influenciará el inicio de la época lluviosa, dando lugar a altas temperaturas y un atraso e irregularidad en el establecimiento de las lluvias, que se pronostica ocurra en junio, aun cuando habrán lluvias dispersas durante mayo. Estas condiciones también permitirán una canícula menos intensa y prolongada que la experimentada durante los últimos dos años. Una posible transición a un fenómeno de La Niña durante la segunda parte de la temporada de lluvias indicaría una mayor probabilidad de incremento en los acumulados a partir de agosto. 

    • Los hogares más pobres del Altiplano Templado Occidental continúan siendo la población de mayor preocupación por la inseguridad alimentaria aguda. Durante 2015 los hogares de esta región, ubicados en las altitudes más bajas de la misma, fueron afectados por una conjunción de eventos: la sequía, escasas oportunidades de empleo, e ingresos asociados al sector de café por debajo lo normal. Se estima que los hogares pasarán más de un año en Crisis (Fase 3, CIF), llegando hasta noviembre/diciembre en ausencia de una cobertura mayor en la asistencia de emergencia.

    • Los hogares más pobres en el Oriente del país, luego de concluida la temporada de alta demanda de mano de obra, se clasificarán en Crisis (Fase 3, CIF), dado su acceso limitado a mercados y empleos. Los municipios de los departamentos de Chiquimula, Baja Verapaz y Jutiapa que recibirán asistencia en efectivo y alimentos por parte del PMA se clasificarán en Estrés (Fase 2!, CIF), puesto que podrán mitigar parcialmente el impacto de los shocks de 2015. 


    Situación actual
    • La disponibilidad de reservas de alimentos, provenientes de la cosecha propia, en los hogares más pobres es prácticamente nula, a consecuencia de la sequía severa ocurrida durante la temporada de Primera y la irregularidad en la lluvia durante la Postrera, ambas de 2015, y las importantes pérdidas en producción de granos básicos para los hogares más afectados (del 75 al 100 por ciento) que resultaron de estas. Estos hogares, ubicados principalmente en el corredor seco occidental y oriental, actualmente dependen totalmente de la compra para la obtención de maíz y frijol, además de los otros alimentos. Los hogares en el resto de áreas del país lograron mejores cosechas, por lo que sus reservas llegaron hasta abril, para posteriormente iniciar la época de escasez de alimentos, cuando igualmente dependen de la compra totalmente hasta la salida de la cosecha de Primera en agosto/septiembre.
    • Las cosechas de maíz y frijol en Petén Sur y la Franja Transversal del Norte están en el pico del ciclo, por lo que está fluyendo producto hacia los mercados. Estos flujos se encuentran dentro de los parámetros normales a pesar de un déficit de lluvia ocurrido durante enero, los cuales permiten una ligera disminución estacional en el precio, al aumentar la oferta en el mercado nacional. En el resto de las áreas del país, el ciclo de Primera suele iniciar entre abril y mayo. Sin embargo, dado que la época lluviosa aún no ha iniciado, las siembras se esperarían hasta mayo.
    • La época de alta demanda de mano de obra ha concluido, al finalizar las cosechas de café y caña de azúcar, y otros productos como el tabaco y el melón. De ahora y hasta octubre, aproximadamente, la oferta de empleo será estacionalmente baja, con jornales más bajos a los reportados en los meses anteriores, y ubicada en actividades relacionadas con la producción de granos básicos y mantenimiento en actividades ganaderas, en mucha menor proporción.
    • Comparados con el mes y año previos, los precios de maíz blanco en marzo fueron estables, como resultado de la suficiente oferta en el mercado nacional, proveniente del grano recientemente cosechado en Petén almacenado, junto a los flujos de la actual cosecha en la Franja Transversal del Norte, el Polochic e Izabal. Existe también producto mexicano que aporta a la oferta. Los precios de frijol negro, en el mismo mes, muestran una disminución al compararse con febrero 2016 y el promedio de cinco años, pero comportamientos mixtos en varias regiones respecto a marzo 2015. Esto se debe, al igual que en el caso del maíz, a que existe suficiente oferta de frijol en el mercado nacional con la salida de la cosecha en Petén, entre otras fuentes. Sin embargo, existen reportes de parte de los informantes del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), que indican un acaparamiento de grano por parte de comerciantes privados, en previsión de un incremento en la demanda a raíz de las pérdidas en la cosecha de Apante en Nicaragua.
    • La baja provisión de servicios básicos en el sistema de salud del país continúa, debido a una insuficiente cobertura y a un déficit en insumos y medicamentos.

    Supuestos actualizados

    Los supuestos utilizados por FEWS NET para desarrollar el escenario de seguridad alimentaria más probable para el período de febrero a septiembre 2016 han sido modificados, de la siguiente manera:

    • Clima y el fenómeno de El Niño: De acuerdo a los pronósticos del Instituto de Investigación Internacional para el Clima y la Sociedad (IRI, por sus siglas en inglés), el fenómeno de El Niño se encuentra en franco debilitamiento. Para el trimestre mayo a julio la probabilidad de condiciones neutras (56 por ciento) sobrepasa a las de El Niño (23 por ciento), con lo que se daría por concluido este último fenómeno. Este período de tiempo coincide con las primeras etapas de la temporada de Primera. Sin embargo, este mismo pronóstico indica que ya para el trimestre julio a septiembre, la probabilidad de un fenómeno de La Niña alcanza un 58 por ciento, incrementándose a medida que transcurra el año.
    • Temporada lluviosa y canícula: Según INSIVUMEH, las temperaturas altas continuarán en mayo, lo que podría provocar lluvias locales durante la primera quincena. Estas lluvias, sin embargo, podrían ser consideradas erróneamente por los agricultores como el inicio de la época lluviosa, la cual se prevé se dé con un atraso de una o dos semanas y con irregularidad. Se espera que esta se establezca hacia finales de mayo e inicios de junio. En julio, se prevé que se presente la canícula, aproximadamente del 8 al 15 del mes, siendo menos intensa que la presentada en los últimos dos años. Los acumulados de lluvia durante el trimestre mayo a julio se esperan bajo lo normal en el corredor seco, incluyendo la franja ubicada en el occidente del país, y arriba de lo normal en la cadena volcánica, boca costa y suroccidente.
    • Adicionalmente, INSIVUMEH indica que la temporada de huracanes se podría presentar por arriba de lo normal en el Pacífico, mientras que en el Atlántico y Caribe esta se comporte normalmente. No se descarta que, durante la primera parte de la estación lluviosa, el país reciba la influencia directa o indirecta de algún evento ciclónico.

    Perspectiva proyectada hasta septiembre de 2016

    Para este mes, la temporada de escasez de alimentos ya ha dado inicio en los hogares pobres de prácticamente todo el país, al concluir las reservas de alimentos provenientes de las últimas cosechas y reducirse estacionalmente las opciones de generación de ingresos. Adicionalmente, durante este período los precios de los granos básicos sufren un incremento a medida que se reduce el abastecimiento al finalizar los flujos provenientes de las áreas productoras, lo que continua hasta la cosecha de Primera en agosto/septiembre. A pesar de una cosecha promedio en las áreas no afectadas por la sequía de 2015, la producción de subsistencia no permite reservas mayores a cuatro meses, lo que significa que todos los hogares pobres dependerán de aquí en adelante de la compra como su fuente de alimentos, en una época en que los precios incrementan estacionalmente y las opciones de empleo tienen un comportamiento contrario. Esto ocasiona mayores limitaciones en el acceso, pero que la implementación de estrategias de respuesta usuales permiten superar. La excepción son los hogares ubicados en la Franja Transversal del Norte y Petén, donde acaban de concluir las cosechas (marzo/abril) y donde aún tendrán reservas por dos a tres meses más. Los hogares de gran parte del país, que no se vieron afectados por el déficit de lluvias en 2015, estarán clasificados en inseguridad alimentaria aguda Mínima (Fase 1, CIF) hasta al menos septiembre 2016.

    Existen, sin embargo, áreas en el país que nunca interrumpieron la temporada de escasez de alimentos de 2015, lo que usualmente ocurre entre agosto y febrero/marzo. Esto se debió a que fueron afectadas por una sequía inusualmente fuerte durante la temporada de Primera de 2015, que ocasionó pérdidas arriba del 75 por ciento en la producción de maíz, especialmente, y pérdidas significativas en la producción de frijol de Postrera, debido a irregularidades en la lluvia. Todos estos impactos, a consecuencia de la influencia del fenómeno de El Niño, no permitieron que volvieran a llenar sus reservas de alimentos a nivel del hogar. Sumado a esto, los efectos de la roya del cafeto en la generación de ingresos desde 2012, limitaron las opciones para la obtención de alimentos al reducir su poder adquisitivo. Por lo tanto, estos hogares continuarán dependiendo, al menos cinco meses más, de la compra para la obtención de sus alimentos, hasta la próxima cosecha de Primera en septiembre 2016, o hasta noviembre del mismo año en el caso del occidente. Esto los hace vulnerables a posibles incrementos en los precios. Esta limitación en el acceso se da, a pesar de la existencia de producto en el mercado.

    Dado que estos dos shocks han estado presentes en mayor o menor magnitud por cuatro años consecutivos, estos hogares han erosionado considerablemente su capacidad de resiliencia, recurriendo a estrategias de respuesta negativos (endeudamiento por varios años consecutivos, migración atípica en términos de duración y lugar de destino, cambio en los medios de vida, consumo de semillas y venta de activos productivos), sin que esta acción les permita reducir la brecha de alimentos derivada de las dificultades de acceso, a la vez que debilita aún más su capacidad para hacer frente a la problemática del futuro próximo.

    Varios municipios ubicados en el corredor seco, que abarca una franja que atraviesa en su sección media el país desde la frontera con México hasta la región oriental, fronteriza con Honduras y El Salvador, se mantendrán en Crisis (Fase 3, CIF), al menos hasta agosto. Es especialmente preocupante, dentro de esta área, el Altiplano Occidental Templado que se encuentra en esta clasificación desde abril de 2015. Con un período tan prolongado en esta categorización y sin expectativas de asistencia de emergencia con mayor cobertura en el corto plazo, esta región es la que representa el área de mayor preocupación en el país, requiriendo de atención inmediata.

    Los hogares ubicados en la región oriental no llenarán sus requerimientos energéticos y nutricionales, clasificándose en Crisis (Fase 3, CIF). La excepción son los hogares atendidos con la asistencia externa proveniente del Programa Mundial de Alimentos (PMA), que estarán en Estrés (Fase 2!, CIF) mientras esta dure.

    Para el cuatrimestre junio-septiembre, la situación se agudizará más a la presentada durante el cuatrimestre febrero-mayo, por la duración de la época de escasez, que suele llegar a su pico durante agosto, justo antes de la cosecha de Primera. A pesar de esto, los hogares más pobres ubicados en esta zona continuarán en Crisis (Fase 3, CIF) hasta agosto, cuando pasarían temporalmente a Estrés (Fase 2, CIF). En el Altiplano Templado Occidental, la cosecha de granos básicos se da hasta noviembre/diciembre, por lo cual los hogares más afectados podrían permanecer en Crisis (Fase 3, CIF) hasta finales del año. Los municipios atendidos por el PMA se clasifican en Estrés (Fase 2!, CIF) hasta agosto, y en inseguridad alimentaria Mínima (Fase 1!, CIF) en septiembre, puesto que contarán con alimentos provenientes de la cosecha de Primera y de la última entrega de asistencia.

    Este informe presenta un análisis de las condiciones actuales de inseguridad alimentaria aguda y cambios en la última proyección de FEWS NET respecto a los resultados de inseguridad alimentaria aguda en la geografía especificada durante los próximos seis meses. Conozca más sobre nuestro trabajo. 

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