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Mejora estacional esperada en septiembre, a pesar de precios altos

  • Informe de monitoreo remoto
  • El Salvador, Honduras, y Nicaragua
  • Agosto 2022
Mejora estacional esperada en septiembre, a pesar de precios altos

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  • PERSPECTIVA REGIONAL PROYECTADA HASTA ENERO 2022
  • Mensajes Clave
    • Desde septiembre 2022 hasta enero 2023, se prevé que los hogares pobres en las áreas rurales y urbanas muestren una mejoría gradual en sus condiciones de seguridad alimentaria. Gracias a las cosechas de Primera y Postrera cercanas al promedio, y a una mejora estacional en el empleo, reducirán la cantidad de hogares experimentando resultados de Crisis (Fase 3, CIF). Los tres países de la región se ubicarán en Estrés (Fase 2, CIF), con excepción de algunos bolsones de hogares que continuarán clasificados en Crisis (Fase 3, CIF) debido a los precios elevados y las consecuencias de shocks previos.

    • El ciclo agrícola de Primera está concluyendo con resultados muy cercanos al promedio, lo que significará mayor disponibilidad de granos básicos en los mercados que facilitará la reducción estacional en esos precios. A nivel de hogar productor, a pesar de una producción ligeramente menor al promedio a causa de una reducción en las áreas de siembra, se espera igual un reabastecimiento en las reservas. El pronóstico de la continuidad en las condiciones de La Niña, y acumulados de lluvia por arriba del promedio hasta octubre, apoyarán el desarrollo de los cultivos durante el ciclo de Postrera, pero también incrementarán el riesgo de una mayor incidencia de plagas y enfermedades en los cultivos en áreas focalizadas. No obstante, se prevé producciones nacionales y regional cercanas al promedio, lo cual apoyará igualmente el suministro en los mercados, modulando los precios hacia una baja estacional.

    • Los altos precios de los alimentos continúan presentándose en la región, junto con una elevada inflación general. Esto ha dificultado el acceso a los alimentos, reduciendo la capacidad adquisitiva de los hogares, a pesar de leves aumentos en los niveles de ingreso gracias a una gradual recuperación en las actividades económicas y productivas. Se prevé que esta tendencia continúe a lo largo del período de análisis, aunque con algunas bajas estacionales que no alcanzarán a reducir los precios por debajo del promedio de los cinco años. El inicio de la temporada de alta demanda de mano de obra permitirá a los hogares pobres rurales mejorar sus ingresos para enfrentar esas alzas, puesto que se espera niveles de contratación cercanos al promedio para el caso de los cultivos comerciales y una leve disminución para la producción de granos básicos.

    ZONAANOMALÍAS ACTUALESANOMALÍAS PROYECTADAS
    RegionalEn julio, el incremento en la inflación general persistió en la región, con incrementos interanuales entre 7.8 y 10.4 por ciento en El Salvador, Honduras y Nicaragua. Las mayores variaciones se dieron en la inflación alimentaria en el mismo lapso aumentaron 14.4, 14.7 y 15.5 por ciento, respectivamente.A pesar de una tendencia a la baja en los precios internacionales de los combustibles, su alta volatilidad hace prever que continúen por arriba de los valores de 2021 hasta enero 2023. Consecuentemente, la inflación general y alimentaria permanecerán por arriba del promedio. Los gobiernos de la región han indicado la continuidad de los subsidios a combustibles si los altos precios persisten.
    RegionalEn los mercados de San Salvador, Tegucigalpa y Managua, se reportaron alzas respecto al mes anterior en los precios al por mayor del maíz en los de frijol. No obstante, los aumentos más significativos se reportaron en las variaciones interanuales. Otros alimentos, como los aceites vegetales, fuentes de proteína animal y azúcar continúan mostrando aumentos.Los pronósticos climáticos indican acumulados de lluvias arriba del promedio hasta noviembre, por lo que se prevé, en general, una siembra temprana para el ciclo de Postrera gracias a los buenos niveles de humedad en el suelo. No obstante, algunas áreas verán un retraso debido a inundaciones focalizadas. Además, se mantiene el alto riesgo de pérdidas por enfermedades, plagas y eventos adversos relacionados al exceso de lluvia.
    RegionalGracias a una combinación de subsidios gubernamentales aún vigentes en julio, y una progresiva tendencia a la baja en el precio del crudo en el mercado internacional, el precio de los combustibles se mantuvo relativamente estable respecto al mes anterior. Sin embargo, en mayo, el precio del diésel aún se encontraba arriba un 38.3, 55.7 y 40.0 por ciento con respecto al año anterior en El Salvador, Honduras y Nicaragua, respectivamente.Las proyecciones de los precios del maíz blanco y el frijol rojo en la región indican que, a pesar de la baja estacional causada por la salida de las cosechas, estos continuarán por arriba del promedio durante los siguientes meses, hasta enero 2023.
    RegionalAunque los precios de los fertilizantes, en julio, continúan mostrando estabilidad con respecto a los precios de junio, al compararlos con julio 2021 aún muestran fuertes incrementos. Por ejemplo, la urea reporta variaciones del 105.0, 93.2 y 127.2 por ciento en El Salvador, Honduras y Nicaragua, respectivamente.Debido a la vigencia del riesgo por afectaciones climáticas, una reducción en la extensión de tierra sembrada y los altos costos de producción, se mantienen las previsiones de una leve reducción en la demanda de mano de obra agrícola por parte de los pequeños y medianos productores de granos básicos.
    Regional Siguiendo la tendencia de empleo y la dinamización de sectores como el comercio, la industria y el turismo, se espera que en el segundo semestre de 2022 continúe un gradual aumento en la ocupación laboral, tanto en el área urbana como en la rural, en esta última de acuerdo con la estacionalidad. Se prevé un incremento en el ingreso respecto a meses anteriores, sin alcanzar los niveles prepandemia.
    Regional La continuidad en los altos precios de los fertilizantes repercutirá en una menor intención de siembra para los ciclos de Postrera y Apante, o una menor aplicación que ocasionará una leve caída en la producción de los agricultores de subsistencia, como se dio para el ciclo de Primera.

     


    PERSPECTIVA REGIONAL PROYECTADA HASTA ENERO 2022

    A finales de agosto inició la cosecha de Primera. Con ella concluye la temporada anual de escasez de alimentos, aumentando las reservas de alimentos de los hogares productores y el suministro en los mercados. A pesar del reto que implicó el alza en los precios de los fertilizantes, se esperan cosechas nacionales cercanas al promedio, gracias a condiciones climáticas favorables. En el caso particular de los pequeños productores, sí se prevé que este factor cause una leve disminución en su producción por una menor área de siembra, además de algunas pérdidas focalizadas, por exceso de lluvia.

    Se prevé que las condiciones de La Niña continúen hasta el final de esta perspectiva, por lo que pronósticos climáticos indican acumulados de lluvia por arriba del promedio hasta octubre (Figura 1), para luego acercarse al promedio hasta enero 2023. En función de esto, se prevé que la temporada de Postrera iniciará, en general, levemente temprano y que se desarrolle normalmente, a pesar de que existe riesgo de mayor incidencia de plagas y enfermedades por el exceso de humedad, principalmente en el caso del frijol. Dado que para noviembre se espera una disminución en los acumulados de lluvia, no se esperan mayores pérdidas durante la cosecha o postcosecha, resultando en una producción cercana al promedio. Igualmente, se prevé un inicio normal del ciclo de Apante, con una leve reducción en las áreas de producción por los altos costos de los fertilizantes, como ocurrió con los otros dos ciclos anteriores.

    En julio se marcaron incrementos en los precios de los granos básicos. Los precios al por mayor del maíz blanco reportaron un alza del 14.0 y 19.1 por ciento con respecto al mes anterior en los mercados de Tegucigalpa y Managua, mientras que mostraron estabilidad en San Salvador. De igual manera, los precios al por mayor del frijol rojo mostraron un comportamiento estable en el mismo período en San Salvador y Managua, y un incremento moderado del 7.4 por ciento en Tegucigalpa. No obstante, las variaciones interanuales son más significativas, ya que el precio del maíz aumentó entre 30.4 y 82.3 por ciento en los mismos mercados, mientras que el costo del frijol aumentó entre 39.0 y 81.4 por ciento.  Sin embargo, las alzas no se limitaron a los granos básicos, pues otros alimentos, como los aceites vegetales, fuentes de proteína animal y azúcar continúan mostrando aumentos, tal y como lo evidencia la inflación alimentaria en julio, que reportó una variación interanual en el rango del 14.2 al 18.3 por ciento en los tres países. Estas anomalías positivas en los precios son a consecuencia de la continuación en la combinación de factores que han estado influyendo en los últimos meses: estacionalidad, mayores precios internacionales, dificultades en la cadena de suministro global, pérdidas agrícolas en el ciclo 2021/22, alta inflación, y la especulación.

    La perspectiva de cosechas nacionales cercanas al promedio apoya una disminución estacional en los precios para los siguientes meses. No obstante, debido a las alzas previas tan agudas y a la continuación de los factores económicos y comerciales que están influenciándolos, los precios en los tres países se mantendrán por arriba del promedio de los últimos cinco años. Para el caso del maíz blanco, las proyecciones indican que estos estarán oscilando en rangos entre 48 y 71 por ciento arriba del promedio, con Nicaragua mostrando las mayores variaciones. En cuanto al frijol rojo, el rango de variación es más amplio, con valores que van del 16 al 77 por ciento del promedio, siendo El Salvador el que muestra una mayor variación. Igualmente, la inflación alimentaria continuará alta durante todo el período analizado, reduciendo la capacidad de compra de los hogares más pobres.

    La gradual recuperación económica en los países también trae consigo un aumento en las tasas de ocupación, incluyendo al sector turismo, que muestra valores cercanos a los correspondientes a 2019. Esto significa un aumento en el ingreso de los hogares, incluso en el sector informal. En el caso de las áreas rurales, los hogares más pobres cuyos medios de vida dependen del jornal agrícola experimentaran un incremento estacional de sus ingresos empezando en octubre con la temporada de mayor demanda de mano de obra. Para este año, se prevé una leve disminución en los niveles de contratación en respuesta a algunos productores pequeños y medianos de granos básicos que buscarán reducir costos de producción, intensificando la mano de obra familiar en las actividades de siembra y limpia. La producción de cultivos comerciales, tales como caña de azúcar, maní, vegetales y otros, se prevé se mantenga entre rangos promedio. La excepción será el café, donde se espera una reducción leve en El Salvador y Honduras, debido a condiciones previas y un aumento en la incidencia de roya.  

    Por lo anterior, los hogares pobres rurales productores verán en septiembre un incremento en sus reservas de granos básicos y, por lo tanto, mayor disponibilidad de alimentos, reduciendo su vulnerabilidad a los altos precios. Los hogares pobres rurales no productores y los urbanos, por otro lado, continuarán con menor capacidad adquisitiva debido a su alta dependencia a la compra y la continuidad en los altos precios. Sin embargo, habrá una mejora respecto a meses anteriores, al beneficiarse de las caídas estacionales en los precios de productos como los granos básicos y del incremento en el ingreso.

    La mayoría de los hogares ubicados en las áreas urbanas mostrarán condiciones de inseguridad alimentaria Mínima (Fase 1, CIF) durante todo el período de análisis, con el grupo de los más pobres, que mayoritariamente dependen del empleo informal, que enfrentarán resultados de Estrés (Fase 2, CIF) y, en mucha menor proporción, de Crisis (Fase 3, CIF).

    Entre agosto y septiembre, los hogares rurales en la mayor parte de la región presentarán condiciones de Estrés (Fase 2, CIF), puesto que lograrán acceder a una alimentación básica a pesar de precios por arriba del promedio, y a suficientes recursos para cubrir sus necesidades no alimentarias sin recurrir a estrategias de respuesta negativas. No obstante, los hogares más pobres en el oriente y Corredor Seco de Honduras, que fueron afectados significativamente por eventos climáticos y económicos previos se verán forzados a recurrir al uso de estrategias de consumo y de medios de vida no sostenibles. Estas estrategias incluyen la reducción en el número de comidas por día y una mayor dependencia del crédito, o al apoyo alimentario por parte de terceros, para cubrir sus necesidades alimentarias. Estos hogares experimentarán condiciones de Crisis (Fase 3, CIF) hasta la salida de la cosecha de Primera, cuando verán una mejora en su disponibilidad de alimentos, reduciéndose la proporción de hogares en Crisis (Fase 3, CIF) y Estrés (Fase 2, CIF).

    Para el período de octubre 2022 a enero 2023, la seguridad alimentaria tendrá, en general, una mejora estacional gracias a mayores ingresos producto de la temporada de alta demanda de mano de obra y mayores reservas de alimentos provenientes de la cosecha de Postrera, que apoyarán una disminución en los precios de los granos básicos. No obstante, el escenario macroeconómico prevalente en la región y una leve disminución en la cosecha de productores de agricultores de subsistencia, ocasionada por la reducción en áreas de siembra, reducirá el impacto positivo de estos eventos estacionales. Debido a esto, se prevé que la mayoría de los hogares rurales continúen experimentando condiciones de Estrés (Fase 2, CIF) durante el resto de la perspectiva. Parte de los hogares clasificados en Crisis (Fase 3, CIF) pasarán a condiciones de Estrés (Fase 2, CIF), con la persistencia de bolsones de hogares que continuarán en esas condiciones hasta enero 2023.

     

    Eventos que podrían cambiar la perspectiva

    Cuadro 1. Posibles eventos durante los siguientes seis meses que podrían cambiar el escenario más probable

    ÁreaEventoImpacto en los resultados de Seguridad alimentaria
    RegionalIncrementos adicionales en los precios del combustible, transporte y alimentosUn incremento significativo en los precios de los combustibles, algunos granos y el aceite vegetal en el mercado internacional, así como del transporte, a consecuencia de la guerra en Ucrania, podría ocasionar alzas adicionales en los precios de alimentos, fertilizantes y materias primas, reduciendo aún más el acceso a los alimentos para los hogares más pobres, obstaculizando la recuperación económica e incrementando la población en Estrés (Fase 2, CIF) y Crisis (Fase 3, CIF).
    RegionalHuracanesA pesar del pronóstico de una temporada más activa al promedio, es difícil determinar la trayectoria y magnitud de los eventos, por lo que la influencia directa o indirecta de un evento tropical podría cambiar los prospectos de producción agrícolas y otras fuentes de ingresos, lo que a su vez podría influir negativamente en el acceso y disponibilidad de alimentos. La pérdida de cultivos y otros medios de vida podría incrementar la población en Estrés (Fase 2, CIF) y Crisis (Fase 3, CIF).
    RegionalExceso de lluvia, más de lo esperado  Un exceso de lluvia, más de lo esperado, podría ocasionar daños y pérdidas en los cultivos, especialmente de granos básicos. El impacto dependerá de la ubicación y magnitud de estas, con la potencial de disminuir la disponibilidad de alimentos para los hogares afectados, e incluso en la producción nacional, influyendo en los precios de mercado. Esto podría aumentar la población en Estrés (Fase 2, CIF) y Crisis (Fase 3, CIF).

     

    Figures Primera and Spring planting begins in April, and the harvest begins in July. Postrera planting begins in September, followed

    Figura 1

    SEASONAL CALENDAR FOR A TYPICAL YEAR

    Fuente: FEWS NET

    Map of Central America - the whole region shows green colors, which shows the probability that rainfall will be above average

    Figura 2

    Figure 1

    Fuente: NOAA

    Para el monitoreo remoto, típicamente un(a) coordinador(a) trabaja a través de la oficina regional más cercana. Con apoyo de datos de los socios, el(a) coordinador(a) utiliza el desarrollo de escenarios para llevar a cabo el análisis y producir los reportes mensuales. Es posible que los países de monitoreo remoto cuenten con menor información disponible y como consecuencia, los reportes tengan menos detalle que los países con presencia de FEWS NET. Para conocer más sobre nuestro trabajo, haga clic aqui.

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