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El bajo acceso a los alimentos se acentuará con el establecimiento de la temporada de escasez

  • Informe de monitoreo remoto
  • El Salvador, Honduras, y Nicaragua
  • Abril 2022
El bajo acceso a los alimentos se acentuará con el establecimiento de la temporada de escasez

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  • Mensajes Clave
  • PERSPECTIVA REGIONAL PROYECTADA HASTA SEPTIEMBRE 2022
  • Mensajes Clave
    • Se prevé que las áreas urbanas, en general, se mantengan en inseguridad alimentaria Mínima (Fase 1, IPC), a pesar del escenario inflacionario actual. Los hogares más pobres, especialmente en áreas rurales de la región, continuarán experimentando resultados de Estrés (Fase 2, CIF) ya que ya no cuentan con reservas y dependen de los mercados cuando los precios de los alimentos y otros servicios básicos están muy elevados. Con el avance de la temporada de escasez, estos hogares experimentarán un deterioro estacional de las condiciones alimentarias y se espera un aumento en la proporción de hogares en Crisis (Fase 3, CIF), especialmente en Nicaragua. Debido a las consecuencias de shocks previos, se esperan condiciones de Crisis (Fase 3, CIF) en el Corredor Seco y el oriente de Honduras hasta la salida de la cosecha de Primera en septiembre.

    • El aumento en la tasa anual de inflación continúa en toda la región, especialmente en Nicaragua, con una fuerte influencia de la inflación alimentaria. Los alimentos que han reportado las mayores alzas incluyen los derivados del trigo, los aceites y grasas vegetales, y los granos básicos. Dadas la influencia del mercado internacional en estos productos y las propias dinámicas locales, se prevé que continúen mostrando altos precios durante todo el período de análisis, a pesar de las medidas tomadas por los gobiernos para contener el impacto económico. Esto jugará un papel preponderante en la condición alimentaria de los hogares en la región, al reducir la capacidad adquisitiva, en la temporada con menores opciones de generación de ingreso, especialmente en el caso de los hogares rurales.

    • La siembra de Primera se dará hasta mayo e inicios de junio en la mayoría de la región, con pronósticos de acumulados de lluvia cercanos al promedio. El alto precio de los fertilizantes hace prever una menor producción, principalmente por una reducción en el área de producción de granos básicos durante la temporada de Primera.

    ZONAANOMALÍAS ACTUALESANOMALÍAS PROYECTADAS
    Regional Al compararlos con el mes anterior, los precios de maíz blanco al por mayor reportaron incrementos del 16.6 y 11.4 por ciento en marzo, para los mercados de San Salvador y Tegucigalpa, mientras que continuaron estables en Managua. Sin embargo, al compararlos con el año anterior, este grano reportó incrementos incluso mayores, del 62.8, 52.4 y 72.9 por ciento, respectivamente. El frijol rojo, por otro lado, mostró una tendencia a estabilizarse respecto a febrero 2022, gracias a una cosecha de Apante/Postrera Tardía promedio que aumentó el suministro en el mercado regional. No obstante, este producto mantiene variaciones significativas del 35.4 y 21.4 por ciento en Honduras y Nicaragua, respectivamente, con respecto al año anterior.Siguiendo la tendencia del último año, se prevé que las remesas se mantengan arriba del promedio. Sin embargo, al no ser receptores, los hogares más pobres únicamente se beneficiarán indirectamente por la dinamización que estas pudieran generar en los sectores de construcción, comercio y los servicios domésticos.
     La inflación anual continúa incrementando, con variaciones interanuales en marzo de 6.7, 7.0 y 8.7 por ciento para El Salvador, Honduras y Nicaragua, respectivamente. El rubro con mayor incremento respecto al mismo mes en 2021 es el alimentario, mostrando variaciones de 9.8, 3.3 y 13.7 por ciento en los tres países.Dados los subsidios y la fijación de precios, establecidos por los gobiernos de El Salvador y Honduras, se prevé que los precios se estabilicen, al menos hasta mayo, aunque estos continuarán altos respecto al año anterior y el promedio de los últimos cinco años. La intervención del gobierno de Nicaragua será menor, siguiendo la tendencia reciente, por lo que el impacto de los altos precios será mayor en este país que en los otros dos. Los factores económicos locales, unidos al incremento en los precios internacionales del trigo y sus derivados, y los aceites vegetales, mantendrán elevada la inflación general, respecto al año anterior.
     Gracias a las medidas gubernamentales tomadas a lo largo de marzo en los tres países, el precio del diésel reportó estabilidad durante ese mes, respecto a febrero, y leves incrementos de 6.3 y 5.6 por ciento en El Salvador y Nicaragua, respectivamente. Sin embargo, estos precios aún se encuentran 26.3, 41.7 y 35.1 por ciento por arriba de marzo 2021, respectivamente.Debido a las pérdidas reportadas en 2021 y las tendencias internacionales del maíz amarillo – grano que puede ser sustituido en la industria por la variedad blanca – se proyecta que los precios del maíz blanco continúen elevados respecto al promedio en los tres países durante el período analizado.
     En el caso de los diversos compuestos fertilizantes, los precios se estabilizaron en marzo, aunque continúan reportando variaciones interanuales entre 49.7 y 133.4 por ciento en Honduras y Nicaragua.De igual forma, el frijol rojo continuará mostrando precios por arriba del promedio durante toda la perspectiva, a pesar de un ciclo de Apante/Postrera Tardía cercano al promedio.
     Aunque al 15 de abril, se reporta déficit de lluvias en Honduras, con excepción del sur, y el centro de Nicaragua, y un exceso de estas en El Salvador y el Atlántico nicaragüense, no se observa un impacto en las siembras de Primera, que iniciarán en mayo.Los pronósticos climáticos indican acumulados de lluvia cercanos al promedio hasta septiembre, a pesar de la continuidad en las condiciones de La Niña. Adicionalmente, diversos pronósticos indican una temporada de huracanes por arriba del promedio para el Atlántico.
      Debido a que los precios de los fertilizantes se mantienen elevados respecto a los reportados el año anterior, continúa la expectativa de menores extensiones de tierra para cultivo, especialmente por parte de los productores grandes y medianos, y de mayores costos de producción que incidirán en una menor contratación de mano de obra agrícola.
      Dada la continuidad en el escenario político en Nicaragua, las previsiones de una depresión en la inversión nacional e internacional se mantienen.

     


    PERSPECTIVA REGIONAL PROYECTADA HASTA SEPTIEMBRE 2022

    Las variaciones interanuales de la inflación general reportadas en marzo (Figura 1) fueron del 6.7, 7.0 y 8.7 por ciento para El Salvador, Honduras y Nicaragua, respectivamente. Estas están fuertemente influenciadas por los altos precios de los alimentos, cuyo rubro reporta variaciones de 9.8, 3.3 y 13.7 por ciento, respectivamente. Algunos de los productos alimentarios reportados con mayores alzas fueron los aceites y grasas vegetales, el queso, pan y los granos básicos. Por ejemplo, en marzo, el maíz blanco en el mercado de San Salvador mostró incrementos de hasta 16.3 por ciento respecto al mes anterior. Por otro lado, el frijol rojo se mantuvo estable, gracias al flujo de grano recién cosechado al mercado, pero continúa reportando variaciones de hasta el 46.5 por ciento por arriba del promedio de los últimos cinco años.

    Esta alta inflación, reportada en la región desde aproximadamente mediados de 2021, ha impactado negativamente y de manera progresiva, la economía de los hogares, tanto en el área urbana, puesto que dependen exclusivamente de la compra, como en la rural, dado que la temporada anual de escasez de alimentos se establecerá completamente durante este mes, haciéndolos dependientes de la compra, como su principal fuente de alimentos. En algunas zonas de Honduras y Nicaragua, afectadas por la irregularidad de las lluvias en 2021, esta temporada inició tempranamente en marzo.

    Las alzas en los precios son producto de una mezcla de factores, que incluyen las pérdidas reportadas en 2021, a raíz de la irregularidad en las lluvias, los altos precios de los combustibles que encarecen el transporte, y el aumento en los precios de los fertilizantes a finales de 2021, que incrementaron los costos de producción durante la temporada de Postrera y Apante. También incluyen cierta especulación en los mercados, consecuencia de la alta incertidumbre presente en la economía y el comercio mundial tras las medidas impuestas para contener el COVID-19 en 2020 y, desde febrero, a raíz de la crisis en Ucrania.

    Los gobiernos han recurrido a diversas acciones para contener la inflación y el impacto en la economía de los hogares. Por ejemplo, en El Salvador, desde marzo 2022, se estableció una reducción en los impuestos pagados por los combustibles para tratar de reducir el costo al consumidor. Luego esta derivó en el subsidio y congelamiento de precios a inicios de abril, así como subsidios al gas propano y el control en el precio del pasaje del transporte público. En Honduras, el gobierno decretó una rebaja de diez lempiras a los combustibles en general en febrero, un subsidio del 50 por ciento para el precio del diésel a mediados de marzo, y al gas propano en febrero, y liberará gradualmente las reservas estratégicas de maíz y frijol en un intento por frenar la especulación y aumentar el suministro al mercado. El gobierno de Nicaragua fue el último en implementar acciones para apoyar la economía, y lo ha hecho en menor medida que sus contrapartes, estableciendo el congelamiento de los precios de los combustibles desde el pasado 20 de marzo, adicional al subsidio que ya venía aplicando a transporte público. Sin embargo, es el país que registra la mayor inflación de la región. En general, todas estas acciones gubernamentales a lo largo de la región permitieron una desaceleración en el incremento de los precios en abril, pero estos aún continúan atípicamente altos.

    Este escenario de altos precios, unido a un alto endeudamiento, producto de los shocks sufridos de manera consecutiva en los últimos años, ocasiona, no solo una limitación para el acceso a los alimentos, sino que un deterioro en la resiliencia y la capacidad de respuesta de los hogares más pobres. Es probable que el endeudamiento haya bajado con los ingresos generados durante la temporada de alta demanda de mano de obra, que concluyó en febrero. Sin embargo, el pago de esas deudas, y la continuidad en la existencia de deudas atípicas, que reduce el efectivo disponible y la capacidad adquisitiva de los hogares pobres durante la temporada de escasez, especialmente considerando que las opciones de empleo se reducen estacionalmente en el área rural.

    La limitación en el acceso a los alimentos también ocurre en las áreas urbanas, donde las tasas de empleo, sobre todo informal, tampoco han logrado recuperarse a niveles prepandemia en los tres países. Los datos del Instituto Salvadoreño de Seguridad Social muestran una disminución en el total de trabajadores cotizando al instituto en enero 2022 respecto al mes anterior, a pesar de un ligero aumento respecto a enero 2021 y el mismo mes en 2020. No obstante, el sector de la construcción muestra variaciones negativas para todos los períodos analizados, mientras que el servicio doméstico ha ido recuperándose, pero continúa por debajo de los valores prepandemia. Para Nicaragua, la Encuesta Continua de Hogares muestra una mejora moderada en la tasa de desempleo durante el cuarto trimestre de 2021, respecto al mismo período en 2020, pero no logra alcanzar los niveles reportados previos a la crisis política en 2018. En el caso de Honduras, aunque no hay datos actualizados relacionados con el empleo, el Índice Mensual de Actividad Económica mostró en enero 2022 una disminución respecto a diciembre y una variación interanual del 8.2 porcentaje, lo que puede indicar que, si bien ha habido una mejora en el empleo luego de la disminución ocasionada por la pandemia, el crecimiento aún no es constante.

    Actualmente, la temporada de lluvias aún no se ha establecido en la región, a pesar de la ocurrencia de algunas lluvias en El Salvador. Los agricultores están, por lo tanto, a la espera de lluvias más regulares para iniciar la siembra del ciclo de Primera. Este año, a pesar de pronósticos de lluvia cercana al promedio, es probable que haya una reducción en la extensión de la tierra sembrada para este ciclo, especialmente para los medianos y grandes productores, debido al alto costo de los insumos agrícolas. Por ejemplo, en marzo recién pasado, los fertilizantes mostraron precios hasta 133.4 por ciento arriba de los reportados en el mismo mes en 2021. Se espera que continúen reportando precios elevados durante el período de análisis. Algunos productores de subsistencia recibirán paquetes agrícolas, que suelen incluir fertilizantes, por parte de los gobiernos. Sin embargo, este grupo no representa la mayoría, que reducirá o, incluso eliminará, el uso de fertilizante antes de reducir aún más sus limitadas extensiones de siembra.

    De acuerdo con los factores anteriormente descritos, se espera que los resultados de Crisis (Fase 3, CIF) persistan hasta antes de la cosecha de Primera, que ocurre en agosto/septiembre, en las áreas afectadas por la sequía durante 2021 en el centro y sur de Honduras. En el resto de la región, las áreas urbanas se encontrarán mayormente en condiciones de Mínima inseguridad alimentaria (Fase 1, CIF); sin embargo, los hogares cuyos medios de vida dependen del empleo informal enfrentarán condiciones de Estrés (Fase 2, CIF) o, en los peores casos, incluso Crisis (Fase 3, CIF). En el caso de los hogares rurales, el desgaste económico y en los medios de vida ocasionado por una serie de shocks consecutivos de diferente índole en los años anteriores, aunado a las previsiones de una continuidad en la dinámica inflacionaria, dará lugar a condiciones de Estrés (Fase 2, CIF) progresivas hasta mediados de agosto, aproximadamente, para luego ver una mejora con la salida de la cosecha de granos básicos del ciclo de Primera, que permitirá a los hogares rurales productores llenar nuevamente sus reservas de alimentos, y a los no productores beneficiarse de un mayor suministro al mercado y de la consiguiente baja en los precios, lo que reducirá parcialmente la presión en su economía.

    Se espera que, en todo caso, los hogares más pobres, tanto urbanos como rurales, deberán agudizar el uso de estrategias de afrontamiento como la sustitución con alimentos menos preferidos o de menor calidad y, eventualmente, una reducción en la cantidad y variedad de alimentos, adicional a la disminución en los gastos esenciales no alimentarios. En el caso particular de los hogares en Crisis (Fase 3, CIF), se prevé que intensificarán las estrategias de consumo con una reducción en el número de comidas por día, especialmente en el caso de los adultos en beneficio de los niños, a pesar de continuar dependiendo del crédito o del apoyo alimentario por parte de terceros, así como de la venta de activos productivos para mantener un consumo mínimo.

    Eventos que podrían cambiar la perspectiva

    Cuadro 1. Posibles eventos durante los siguientes ocho meses que podrían cambiar el escenario más probable

    ÁreaEventoImpacto en los resultados de Seguridad alimentaria
    Regional Lluvias por arriba o por debajo del promedioUna anomalía en la distribución en tiempo y espacio de las lluvias podría ocasionar daños y/o pérdidas en los cultivos, especialmente de granos básicos de secano. El impacto dependerá de la ubicación y magnitud de estas, con el potencial de disminuir la disponibilidad de alimentos para los hogares afectados, e incluso en la producción nacional, influyendo en los precios de mercado. Esto podría aumentar la población en Estrés (Fase 2, CIF) y Crisis (Fase 3, CIF).
    Regional Incrementos adicionales en los precios del combustible, alimentos y transporteUn incremento significativo en los precios de los combustibles y algunos granos en el mercado internacional, así como del transporte terrestre y marítimo, a consecuencia de la guerra en Ucrania y las dificultades en el comercio internacional, podría ocasionar alzas adicionales en los precios de alimentos, fertilizantes y materias primas, reduciendo aún más el acceso a los alimentos para los hogares más pobres, obstaculizando la recuperación económica e incrementando la población en Estrés (Fase 2, CIF) y Crisis (Fase 3, CIF).
    Regional HuracanesLa influencia directa o indirecta de un evento tropical podría cambiar los prospectos de producción agrícolas y otras fuentes de ingresos, lo que a su vez podría influir negativamente en el acceso y disponibilidad de alimentos; esto dependerá de la trayectoria y magnitud del evento. La pérdida de cultivos y otros medios de vida podría incrementar la población en Estrés (Fase 2, CIF) y Crisis (Fase 3, CIF).
    Regional Introducción de subsidios u otras medidas para facilitar el acceso a fertilizantesReduciría la presión sobre la economía de los productores y permitiría el acceso a los fertilizantes, apoyando la producción de granos básicos y otros cultivos comerciales, fuente de mano de obra. 

     

     

     

    Figures

    Figura 1

    SEASONAL CALENDAR FOR A TYPICAL YEAR

    Fuente:

    Figura 2

    Figure 1

    Fuente: Central banks of El Salvador and Honduras, and the Nicaraguan National Institut…

    Para el monitoreo remoto, típicamente un(a) coordinador(a) trabaja a través de la oficina regional más cercana. Con apoyo de datos de los socios, el(a) coordinador(a) utiliza el desarrollo de escenarios para llevar a cabo el análisis y producir los reportes mensuales. Es posible que los países de monitoreo remoto cuenten con menor información disponible y como consecuencia, los reportes tengan menos detalle que los países con presencia de FEWS NET. Para conocer más sobre nuestro trabajo, haga clic aqui.

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