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Las familias vulnerables de la región enfrentan una condición crítica en sus medios de vida, conjugados con los efectos del control del COVID-19

  • Informe de monitoreo remoto
  • El Salvador, Honduras, y Nicaragua
  • Abril 2020
Las familias vulnerables de la región enfrentan una condición crítica en sus medios de vida, conjugados con los efectos del control del COVID-19

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  • Mensajes Clave
  • PERSPECTIVA REGIONAL PROYECTADA A SEPTIEMBRE 2020
  • Mensajes Clave
    • En la presente temporada agrícola, las perspectivas indican que el período de lluvias se establecerá a mediados de abril, comportándose en rangos promedios durante el periodo hasta septiembre, favoreciendo la siembras y el buen desarrollo fenológico del cultivo de granos básicos de Primera.

    • Las medidas de aislamiento y distanciamiento social adoptadas en Honduras y El Salvador para evitar la expansión del contagio del COVID-19 provocan el aumento del desempleo y la reducción de salarios, afectando a familias vulnerables rurales y urbanas. Nicaragua no ha implementado medidas a la fecha.

    • Para afrontar los efectos de falta de ingresos por el desempleo y limitación en la movilización, los gobiernos de la región adoptan planes de asistencia alimentaria y de transferencias económica; Honduras atenderá 800 mil familias con raciones alimentarias de mitigación durante mayo y posiblemente junio y El Salvador transfiere $300 por familia atendiendo aproximadamente 1.5 millones de familias. Paralelamente, los gobiernos impulsan acciones para garantizar el abasto y estabilización de precios de los productos de consumo básicos.

    • Los hogares más pobres que perdieron la cosecha el año pasado y que obtienen sus ingresos por medio de la venta de madera para leña, extracción de arena o piedra para la construcción y migración urbana, actualmente se ven imposibilitados de poder migrar a centros urbanos en busca de empleo en el comercio informal, la construcción y como agentes de seguridad.

    • El agotamiento de las reservas alimentarias, la pérdida de empleo, la dificultad de movilización para buscar ingresos y el alza en los productos de consumo básico entre otras complicaciones generadas por el COVID-19, en inseguridad alimentaria aguda en Estrés (Fase 2!, CIF) gracias a la asistencia alimentaria hasta mayo en Honduras y El Salvador. Entre junio y septiembre, tras el posible levantamiento de las medidas y la reactivación de la economía, El Salvador permanecerá en Estrés (Fase 2, CIF) pero Honduras seguirá padeciendo del impacto negativo acumulado de las medidas asociadas al COVID-19 y de las pérdidas de cosecha de 2019 y pasaría a las zonas impactadas pasarán a Crisis (Fase 3, CIF). Nicaragua seguirá en Estrés (Fase 2, CIF) entre mayo y septiembre.

    PAÍS

    ANOMALÍAS ACTUALES

    ANOMALÍAS PROYECTADAS

    El Salvador y Honduras

    • Las medidas cuarentenarias y distanciamiento social para evitar el contagio del COVID-19 han generado desempleo y reducción de salarios, afectando principalmente los sectores del comercio, turismo, construcción, manufactura y educación.
    • La población que depende de la economía informal es la más afectada en sus ingresos por las medidas de control del COVID-19.
    • Las limitaciones de ingresos económicos de la población obligan a ciertos hogares a reducir raciones y tiempos de comida.
    • Deterioro de las capacidades productivas y del capital humano, por la desarticulación económica que deriva del COVID-19, particularmente en Honduras.
    • Se espera reducción de las transferencias de remesas familiares del exterior.
    • Las familias pobres se encontrarían en el periodo de hambre estacional, sin recursos económicos, dependiendo del mercado, con alzas en los precios de los productos básicos y limitaciones de empleo por el COVID-19.
    • La inversión en la caficultura por precios bajos de exportación y efectos derivados del COVID-19 podría verse afectada.

    Regional

    • El endeudamiento de los más pobres para acceder a sus alimentos a través del crédito.
    • Alzas moderadas en los precios de ciertos productos básicos (verduras, granos básicos, grasas y aceites).
    • Se espera un alza en el precio del maíz por arriba del año pasado y el promedio de los cinco años en Honduras y Nicaragua.
    • El precio del frijol rojo se espera por arriba del año pasado en los tres países y por arriba del promedio en Honduras y Nicaragua.

    PERSPECTIVA REGIONAL PROYECTADA A SEPTIEMBRE 2020

    Con el objeto de reducir el contagio del COVID-19 los gobiernos han adoptado medidas cuarentenarias y distanciamiento social, dentro de ellas: toques de queda, suspensión del transporte urbano y extraurbano y cierre de establecimientos educativos, centros comerciales y de servicios; se espera que estas medidas se levanten a partir de junio. Se anticipan efectos adversos en la economía de los países, demandando estrategias de mitigación socioeconómica de mediano y largo plazo.

    Según el Banco Mundial, las perspectivas de crecimiento económico de los países de la región para el 2020 serían negativas (Honduras -2.3, El Salvador -4.3 y Nicaragua -4.3), lo que implicaría el aumento de la brecha de pobres y extremadamente pobres.

    La encuesta sobre el impacto de la ampliación de medidas de emergencia por el COVID-19 en la economía realizada por la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador en a principios de abril 2020, identificó las siguientes repercusiones: el 28% de las empresas han registrado una reducción del 75% en sus ventas y el 37.9% indica que las reducciones son hasta del 100%. Si el periodo de emergencia se prolonga por 4 semanas, el 23% tendría que reducir operaciones, el 23% suspenderá operaciones, el 21% reducirá personal, el 11% diversificará servicios; el 9% cerrará sucursales y el 8% continuará hasta el cierre y 5% cierre definitivo. Solo el 2% de los encuestados afirmó que podría seguir trabajando igual que antes de la emergencia.

    La encuesta COVID-19, -Análisis de Resiliencia Empresarial-, realizada por investigadores y gremiales empresariales hondureñas en a finales de marzo, indica que el 70% de las empresas no registraron ventas, que el 27% de las empresas ha tenido que negociar suspensión de empleos y el 19% suspendió contratos de empleados permanentes; el 15% de las empresas están cerrando, el 30% cerrarán en un mes, el 39.4% podarían sobrevivir por un periodo de hasta 3 meses, el 10.2% hasta 6 meses, el 2.9% hasta 12 meses y solo el 2.5% podrían subsistir por un año o más.

    La población de la economía informal es la más afectada por las medidas de aislamiento y distanciamiento social, quienes representan un alto porcentaje de la Población Económicamente Activa (PEA) en los países.

    En abril culmina la cosecha de Apante 2019/2020 principalmente en zonas de producción de Honduras y Nicaragua, con la cual se espera abastecer parcialmente la demanda de granos básicos de la región durante el periodo estacional de menor producción (mayo a octubre). Adicionalmente se operan importaciones comerciales y de reserva estratégica de los gobiernos, con lo cual se espera cubrir el déficit de producción de maíz derivado de las perdidas por las sequías en las cosechas de la temporada de Primera (mayor cosecha 2019), principalmente en Honduras y Nicaragua.

    Con el objeto de evitar el acaparamiento y alzas desmesuradas en los precios de productos de consumo básico, los gobiernos implementan mecanismos de control de precios y supervisión de suministros en los centros de distribución; pese a la implementación de estos mecanismos, operadores del sector han denunciado alzas en los precios de los productos básicos.

    Por efectos del COVID-19, se considera que el ingreso de divisas por transferencias de remesas familiares en el exterior podría ser afectado, derivado de la situación en los países de residencia; en Honduras, el mayor porcentajes proviene de los Estados Unidos (80.3%), España (7.8% ), y Costa Rica (2.1%); en El Salvador el 95% proviene de Estados Unidos y el resto principalmente de Canadá, España e Italia; en Nicaragua, de Estados Unidos (56.0%), Costa Rica (17.5%), España (13.0%) y Panamá (5.2%;).

    El precio indicativo compuesto del café en marzo subió un 6.9% sobre febrero según la OIC, ubicándose en 109.05 centavos de dólar la libra. Paralelamente se registra el descenso en las exportaciones de los mayores productores; así mismo se estima que el COVID-19 tendrá un impacto profundo en el sector mundial del café, al afectar la producción, el consumo y el comercio internacional.

    Para la presente temporada agrícola (2020 – 2021), las perspectivas meteorológicas pronostican un comportamiento normal de las lluvias, condiciones que sumada a los apoyos directos que los gobiernos otorgaran para la producción y generación de empleo agrícola, permite esperar buenas producciones de granos básicos en la temporada de Primera.

    El gobierno de El Salvador ha implementado un bono de $300 por familia actualmente en proceso de distribución, dirigido principalmente a la población de la economía informal, para compensar la carencia de ingreso para la subsistencia familiar, estimando cubrir 1.5 millones de familias; así mismo ha implementado acciones para garantizar la reserva alimentaria de granos básicos para la contingencia, importando maíz, frijol y arroz. Paralelamente mantiene precios topes de los productos básicos y supervisión de centros de distribución para evitar el acaparamiento y especulación de precios.

    El gobierno de Honduras impulsa el Plan Honduras Solidaria, con el objeto de proveer raciones alimentarias a 800 mil familias, que significa una población de 3.2 millones de personas en todo el territorio nacional, durante mayo y posiblemente junio. También promueve estrategias para la reactivación de la producción, declarando de prioridad nacional la producción de alimentos y agroindustria; dentro de otras decisiones, pone a disposición para la producción las tierras fiscales, nacionales y ejidales que no estén siendo utilizadas. Instruye a la administradora del Erario Nacional la asignación de aproximadamente $258 millones para la implementación de proyectos vigentes, vinculados con la producción rural y reactivación en el corredor seco; además, instruye la implementación del Plan para la Rehabilitación, Reconstrucción y Mantenimiento de la infraestructura pública de almacenamiento, conservación y distribución de granos a nivel nacional. La asistencia estaría planificada hasta el mes de junio, actualmente no hay información confirmada sobre la atención en los meses siguientes.

    Las familias pobres para la subsistencia dependen de la asistencia alimentaria que los gobiernos centrales brindan, como de las autoridades municipales, organizaciones no gubernamentales, sector empresarial y comunidades religiosas; en el área rural esperan el establecimiento formal del periodo de lluvias para la realización de las labores agrícolas en las siembras de la temporada de Primera. De este escenario se prevé que las asistencias alimentarias a los hogares más pobres se harán necesaria de junio a septiembre, aun cuando se empiece a regularizar la movilización de personas, debido a la dificultad que afrontaran para encontrar empleo o generación de ingreso nuevamente y por qué la población rural para su alimentación dependerá de la obtención de sus cosechas al final del periodo.

    Las medidas adoptadas por los gobiernos para evitar la propagación del COVID-19 (confinamiento, distanciamiento, suspensión de labores, suspensión de transporte, cierre de centros comerciales y de otros servicios), afectan el empleo de la población en general y al sector informal en particular. Esta situación actualmente afecta en menor medida a Nicaragua en donde oficialmente no ha adoptado medidas para el control del COVID-19, aunque dado a la expansión del COVID, la situación en el corto plazo en este país podría a llegar a ser igual o superior a los países de la región.

    Se considera que las familias que han agotado sus reservas alimentarias y los ingresos obtenidos en labores agrícolas (corte de café, caña de azúcar y otros empleos locales o distantes), en los últimos meses, tendrán dificultades para cubrir las necesidades alimentarias básicas, además que afrontarán alzas en los precios de los productos de consumo básicos. No obstante, una parte de esta población será atendida con programas de asistencia, por lo que se encontrarán en inseguridad alimentaria en Estrés (Fase 2!, CIF) hasta junio en El Salvador y Honduras; entre julio y septiembre, las zonas del corredor seco en Honduras que han sido afectadas por varios años consecutivos con malas cosechas y deterioro de los medios de vida y asumiendo la interrupción de la asistencia alimentaria, presentarán mayores dificultades para satisfacer las necesidades alimentarias. Estas familias estarán en inseguridad alimentaria en Crisis (Fase 3, CIF). En El Salvador, durante el retorno progresivo a actividades económicas normales mejoraría la situación alimentaria, alcanzando una inseguridad alimentaria en Estrés (Fase 2, CIF). En Nicaragua, las áreas impactadas por la sequía de 2019 se encontrarán en Estrés (Fase 2, CIF), aunque una cantidad limitada de hogares estaría en Crisis (Fase 3, CIF).

    Figures El pronóstico es de precipitaciones superiores al promedio en la región

    Figura 1

    Figura 1

    Fuente: NMME-CPC-NOAA

    Los precios se mantienen al rededor del promedio y por arriba a partir de agosto

    Figura 2

    Figura 2

    Fuente: FEWS NET con datos del Ministerio de Agricultura

    Los precios se mantienen al rededor del promedio

    Figura 3

    Figura 3

    Fuente: FEWS NET con datos del Ministerio de Agricultura

    Los precios sobrepasan al promedio hasta junio para luego volver debajo de el

    Figura 4

    Figura 4

    Fuente: FEWS NET con datos del Ministerio de Agricultura

    Los precios se mantienen por arriba del promedio

    Figura 5

    Figura 5

    Fuente: FEWS NET con datos del Ministerio de Agricultura

    Los precios se mantienen por arriba del promedio

    Figura 6

    Figura 6

    Fuente: FEWS NET con datos del Ministerio de Agricultura

    Los precios se mantienen levemente por arriba del promedio

    Figura 7

    Figura 7

    Fuente: FEWS NET con datos del Ministerio de Agricultura

    Para el monitoreo remoto, típicamente un(a) coordinador(a) trabaja a través de la oficina regional más cercana. Con apoyo de datos de los socios, el(a) coordinador(a) utiliza el desarrollo de escenarios para llevar a cabo el análisis y producir los reportes mensuales. Es posible que los países de monitoreo remoto cuenten con menor información disponible y como consecuencia, los reportes tengan menos detalle que los países con presencia de FEWS NET. Para conocer más sobre nuestro trabajo, haga clic aqui.

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